17 ago. 2019

En Barcelona

Linda pidió una paella, y cuando yo la voy a buscar el camarero en la barra dice (con acento argentino): Linda... o lindo; cuando vuelvo a la mesa y le cuento, Linda me dice, “¿le guiñaste el ojo? — no, me quede callado, debí haber hecho eso”  nunca se me ocurre qué decir a tiempo.

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© Pablo Camus
Maira Gall