La Tierra Baldía

Me vine a trabajar a la biblioteca de Georgetown cuando me encontré con una copia de La Tierra Baldía (The Waste Land) por T.S. Eliot. Me puse a ojearla y me di cuenta que no era un libro de la biblioteca, no tenía registro, y por dentro estaba lleno de anotaciones y palabras subrayadas y marcadas.

Aparte de la nostalgia que me trajo de mis años de estudiante de filología inglesa, este texto me produjo más interés por la interpretación que le daba el desconocido al que le tocó analizar este poema.

Y más que su interpretación me interesa la forma. utiliza tres colores para hacer anotaciones (¿las hizo al mismo tiempo o fue un trabajo de varios días?) luego subrayó palabras claves con azul y usó un plumón verde para anotar lo que creo que son sus versos más importantes.

Luego utiliza el plumón para marcar palabras importante, y subraya medio verso. Tanta inconsistencia hace que  aunque sea unos versos que hablan principalmente de la muerte, parezcan unos versos profundamente vivos.

Japonés, segunda parte

Errante y perdido terminé en primer periplo, sin embargo, unos años después, he decidido comenzar una segunda salida en el periplo que significa aprender japonés.

El japonés es la primera lengua no romance o inglés que he decidido aprender. Evidentemente ser lingüista ayuda,  el estudio de los universales de las lenguas humanas me ha permitido entender la gramática con mucha más celeridad. Aparte de eso, estoy en pañales como cualquier mortal: miles de palabras que aprender, miles de estructuras que mi cerebro tiene que aprender a procesar, y por último un sistema de escritura completamente diferente con una combinación de símbolos léxicos y silábicos.

Aún así, ya me he lanzado. Puedo escribir oraciones simples como esta:

マクドナルド ハンバーガーべます

makudonarudo-de hanbāgā-o tabemas

Todo eso para señalar que como una hamburguesa en McDonald's (que por cierto no me como una hace años).

McDonald's (マクドナルド ) y hamburguesa  (ハンバーガー) son palabras extranjera por lo que usan katakana (cada símbolo es una sílaba).

Las partículas de localización () así como la de objeto directo () y la terminación del verbo (べます) son morfemas gramaticales por lo que utilizan otro silabario llamado hiragana (aquí también cada símbolo es una sílaba).

Finalmente, nos encontramos con kanji. Kanji son los caracteres prestados del chino, en el que cada símbolo representa una idea, en este caso comer (). Al ser léxicos, cada símbolo puede tener diferentes pronunciaciones.

Poco a poco y dentro de unos años tal vez pueda tener una conversación básica. No me importa. No tengo ninguna prisa.

Libros de aeropuerto

Hay una o dos estanterías de libros en cada kiosco en los aeropuertos.  No sé quién haga la selección de esos libros, pero sin duda en su mentalidad estará que en tan poco espacio habrá que vender los libros que atraigan al mayor número de consumidores. No por nada, sigue el incombustible Dan Brown vendiendo bestsellers, y también hay libros escritos por famosos: la chica hindú de The Office, el comediante Anzi Ansari , y la actriz de Twilight, pero no la protagonista, la que era amiga de la novia del vampiro. También, como no, había los libros de autoayuda y algún que otro manual para triunfar en los negocios.
No, esto no es una diatriba en contra este tipo de libros, tampoco tengo interés en recalcar la importancia de traer de vuelta la literatura y filosofía clásica, o a autores consagrados por la crítica. ¿Quién soy yo para juzgar un libro por su tapa? A lo mejor Anna Kendrick (encontré su nombre en Google) desea compartirnos esbozos sobre la condición humana que ni al propio Séneca se le hubieran ocurrido. A lo mejor Anzi Ansari pasará al canon occidental como un  individuo no entendido por sus contemporáneos.
Los libros (por así decirlo) que la crítica literaria considera de buena calidad y que estaban en esa estantería eran los libros de los que se había hecho recientemente una película. Silencio, de Shūsaku Endō, ha existido por cincuenta años, pero a los kioscos del aeropuertos no les importó hasta que Martin Scorsese hizo una película. Ya lo había notado.
Sin lugar a duda, muchas novelas trascendentes andarán por algún lugar perdidas solo porque nadie quiso dales su paso a la pantalla grande.