Capitalismo a las puertas de Cuba, literalmente

Fue noticia hace algunos meses. La reabierta embajada cubana en Washington D.C. se ubica en la calle 16, entre los barrios de Adams Morgan y Columbia Heights, apenas 3 calles de mi hogar. Hace un par de días pasé enfrente de esta, y me encontré con unos hombres de negocios esperando en la entrada.

Eran cuatro o cinco hombres de negocios, luciendo oscuros traje, corbata y maletín.de unos cuarenta y muchos o cincuenta y pocos.  Esperaban en la puerta de la embajada a medio día, sin sombra con la que escapar el bochorno de agosto. Uno se limpiaba con un pañuelo la frente, otros se entretenían con su teléfono.

Ciertamente podría tratarse de individuos con asunto de cualquier índole, pero en así sin más, funciona como una imagen muy poderosa . No hace falta una mente muy retorcida para especular que son hombres de negocios norteamericanos, ansiosos por comenzar a explotar estás tierras vírgenes del capitalismo, sembrando sus Wallmarts y rociando Wendy’s como si fueran un pesticida gracias a las recién abiertas relaciones bilaterales entre Cuba y los Estados Unidos.