Los multiversos

Como forofo de la ciencia ficción, siempre me ha fascinado la idea de la existencia de múltiples universos. La mayoría siempre cuentan sobre universos alternativos. Con mi limitado conocimiento de las ciencias, tengo entendido que físicos en determinadas ocasiones deben hacer hipótesis asumiendo la existencia de universos múltiples. En todo caso, me agrada la idea que la ficción cada vez alcance más la realidad.

Eso sí, por supuesto la tendencia en la ficción es asumir que nosotros somos el universo “normal”, o “neutro” o “el de referencia”. Tal vez nosotros somos el universo paralelo al cual visitantes de otros universos más normales nos vendrán a visitar.

Cada vez la realidad de este mundo parece superar la ficción.

Tras las elecciones

Pasé casi toda la mañana del día siguiente haciendo terapia de grupo en dos de mis clases. Varias chicas lloraron. El estado de shock era endémico. No hubo mucho de que hablar, más que un par de dosis de ánimo, y un par de charlas sobre la resiliencia, la lucha y la rebelión.

 Ciertamente yo también estaba impresionado. Antes de las elecciones, pensaba que la estupidez humana ya no me volvería a sorprender.

Y al caer la noche siguiente, me eché en el sofá. Pensé en Isildur (en la película, no el libro) negándose a destruir el anillo arrojándolo al volcán. Luego voz de la narradora lo justifica comentando lo oscuro del corazón humano. ¿Acaso será que necesitamos el mal, solo para poder plantarle cara?, Sí no hubiera por el oscuro corazón de Isildur, no habríamos disfrutado de la trilogía de Peter Jackson.

Tal vez Trump sea un símbolo, como la esvástica. Un símbolo con el que oponerse. Un símbolo al que personas de todo el mundo miraran de frente, se opondrán y se comprometerán en actos de compasión, caridad, valentía y justicia.

Es la misma injusticia, maldad e intolerancia de siempre, diferente rostro.

Capitalismo a las puertas de Cuba, literalmente

Fue noticia hace algunos meses. La reabierta embajada cubana en Washington D.C. se ubica en la calle 16, entre los barrios de Adams Morgan y Columbia Heights, apenas 3 calles de mi hogar. Hace un par de días pasé enfrente de esta, y me encontré con unos hombres de negocios esperando en la entrada.

Eran cuatro o cinco hombres de negocios, luciendo oscuros traje, corbata y maletín.de unos cuarenta y muchos o cincuenta y pocos.  Esperaban en la puerta de la embajada a medio día, sin sombra con la que escapar el bochorno de agosto. Uno se limpiaba con un pañuelo la frente, otros se entretenían con su teléfono.

Ciertamente podría tratarse de individuos con asunto de cualquier índole, pero en así sin más, funciona como una imagen muy poderosa . No hace falta una mente muy retorcida para especular que son hombres de negocios norteamericanos, ansiosos por comenzar a explotar estás tierras vírgenes del capitalismo, sembrando sus Wallmarts y rociando Wendy’s como si fueran un pesticida gracias a las recién abiertas relaciones bilaterales entre Cuba y los Estados Unidos.

Qué excursión fue muy divertido y memorable que estaba siendo un estudiante de escuela secundaria mi último se hizo aún más cerca a unos de otros

Se podrían pasar horas y horas buscando los múltiples significados de esta oración. Segundos y terceros significados. ¿Quién sabe? Tal vez nunca los encontremos. Permanecerán ocultos hasta que algún académico en trescientos años le dé un significado que estará demasiado apegado con su época, pero que todos encontrarán que encaja perfectamente con los acontecimientos que acaecen en este entonces.

Y todo por un estudiante de español intermedio que tenía que escribir sobre su viaje al parque de atracciones.