Esperando el D6 en no sé donde

DC Rider. Es el nuevo app que me bajé para ver los horarios de buses y metro. Es domingo, son las 11 de la mañana y estoy en la parada esperando el bus que según mi smartphone llegará en cinco minutos.

No esperen, son las una de la tarde.

¡Tan tarde! No puedo creer. Es que ayer me fui de fiesta con la gente de la universidad y de vuelta me quedé a dormir donde unos amigos. Anoche trasnoché, y ahora me siento raro, así como que tienes sueño, pero no quieres dormir.  

No tengo idea dónde estoy, solo sé que el D6 me deja en Dupont Circle.

Es que vivo lejos, y no importa donde viva siempre vivo lejos. 

Escribo desde mi Smartphone con el nuevo app de blogger que me bajé. Vaya mierda… me tomó cinco minutos escribir lo que llevo hasta ahora. Ya perdí la costumbre desde que compré mi portátil anoréxico con el que ando por todas partes. Odio que para poner un miserable acento se tarde la vida. 

Bueno ya llega mi bus (con diez minutos de retraso). Me aburrí, mejor juego a los pajaritos enojados. 






Son las una y cuarenta minutos y sigo en el bus. Me cansé de explotar pájaros, al final se vuelve muy repetitivo. 

¿BTW Dónde estamos? Pensé que estábamos al lado de Dupont pero no tengo idea. ¿Habré tomado el bus bien? A lo mejor voy camino a Ohio y ni me he enterado. 

Hay un cartel en español y en inglés en frente mío, dicen que ahora se puede cargar la tarjeta del metro desde Internet: “agrega valor a tu tarjeta” es otro ejemplo del Spanglish que se escucha o lee tan a menudo por estos lados.

Por fin sé donde estoy. Estoy al lado de Georgetown. ¿Recién aquí? Esto significa quince minutos más para Dupont. ¿Por qué?...  ¡Quiero mi casa!

Pero no, sigo viajando. Seguiré por toda la eternidad. Ya que cuando más quieres llegar, más largo se hace el trajecto. Especialmente ahora que vivo en ciudad grande, siempre es mejor disfrutar el viaje, pero hoy no es el día. Mejor me pongo a jugar a ser ninja partiendo frutas.