El sueño del anglosajón

"Los sueños dice Homero que son de Júpiter y que él los envía, y en otro lugar que se han de creer." Digo esto porque tengo uno caído del cielo, que recibí al haber cerrado los ojos con un libro de Quevedo. Había estudiado poco del madrileño aquella tarde, ya que había de darle prioridad a estudiar lingüística histórica inglesa, por eso eran las dos de la mañana y continuaba leyendo los sueños de don Francisco.

Digo esto ya que a causa de tanto leer a horas tan tardías pensaba que soñaría un tropel de visiones,  como las de Quevedo, y terminaría paseando por los infiernos dantescos junto a almas en penas. Pero no fue en el Hades que aparecí, sino más bien en una playa, una de las más hermosas que he visto en mi vida. La mar bramaba y el viento me golpeaba la cara, mas no sentía frío. Al poniente había unos barcos que poco a poco se acercaban a la costa. Me senté entre las rocas a esperarlos. La arena era oscura, el cielo estaba nublado y me pareció que todo callaba. De hecho, todo estaba tan callado, que saqué mi iPod y me puse a escuchar música sin auriculares.

No pasó mucho tiempo, hasta que la figura de un enorme guerrero anglosajón aparece ante mis ojos. Era enorme, barba gris oscura, hacha, escudo y cota de mallas, por lo asumí que estaba listo para el combate. Le traté de hablar en inglés, pero el lenguaje ha cambiado tanto, que era imposible que entendiese lo que trataba de decir. Ahí estaba, un poco nervioso, sin siquiera entender lo que me estaba diciendo.

þa hæfde þu me gebundenne mid bære wynsumnesse his sanges.(Me has deleitado con la hermosura de tus cantos)

– Hey, señor, eso si lo he entendido – dije– buenos más o menos. Usted me está preguntando por mi música. No, no es nada, es solo mi iPod...  pero cambiando de tema, por lo que veo está utilizando el participio pasado gebundenne declinado para que concuerde en caso, género y número con el objeto directo, por lo tanto este sigue funcionando como complemento del nombre y el verbo hæbban aún no ha sufrido ningún proceso de gramaticalización por lo que aún mantiene su contenido léxico.

Ne wat ic noht hwæt þu segst. (No sé lo que dices)

– ¿Dice que no entiende lo que digo?, yo tampoco mucho, pero esta frase si que la he entendido, usted está utilizando una doble negación, por lo que estamos ante un estado medio del inglés antiguo cuando ya se utiliza la segunda negación para dar énfasis pero aún no se ha perdido la primera, y aún falta mucho para que se utilicen las formas perifrásticas con do. En ese caso, esos barcos que vienen ahí deben ser los Normandos que vienen a invadir las Gran Bretaña.

Ac heo wæron cumene wið Westseaxna þeode to gefeohte (Ellos han venido a luchar contra los sajones del oeste)

– Claro que han venido, y les van a ganar así que mejor que se rindan de una vez y así habrá menos derramamiento de sangre. Y veo que está utilizando el verbo wesan con el participio de movimiento cumene, qué interesante.

Hie wæron cumen Leoniðas to fulltume (Han venido refuerzos para ayudar a Leonidas)– dijo cuando un horda de anglosajones aparecían por las rocas, mientras los Normandos echaban las anclas

– Señor Leonidas, que veo que así se llama, se ve que usted está más interesado en luchar una batalla sangrienta que ya está perdida que estudiar la peculiaridades de las construcciones perifrásticas de su propia lengua. Me voy ya que no me está haciendo de ninguna ayuda para mi estudio. Y, por cierto, en esa última frase, ¿cómo se le ocurre utilizar cumen como verbo léxico de una construcción perifrástica en lugar de como un atributo, si lo había hecho al revés hace un momento. En el siglo XI las declinaciones aún estaban en vigor, así que por favor señor, ¡hable con propiedad!

Cómo hablar bien

Fue lo que tipié en Google. Son las nueve de la mañana,  estoy en la cama con mi portátil, mi café y unas oreos. En unos minutos más tengo que ponerme a estudiar literatura, lingüística histórica y fonética aplicada y aún mi cerebro no está sus plenas facultades. En fin, al poner la opción “voy a tener suerte” de Google, me condujo a una página que daba los siguientes consejos:

Levanta la cara, limpia tu garganta, abre bien la boca.

Eso está muy bien. A veces la mandíbula de abajo se pone tan floja como la de arriba.

Corrige las letras comidas (especialmente las eses de final de palabra), o las des en palabras como comido o cantado.

No conozco a nadie, que en un habla cotidiana, pronuncie la ese cuando dice, por ejemplo, "dos casas". De hecho, me extrañaría que alguien lo pronuncie así a menos que lo haga conscientemente. La mayoría diría “do casas”. Sin embargo, es diferente cuando la ese va a final de la oración, como por ejemplo: “¿Cuántos hijos tienes? Tengo dos.”* Y en cuanto a las des, he escuchado muchos profesores en mi universidad que dicen cantao, bailao, vendio, por lo que es muy probable que si está tendencia sigua, se normativice. Tradicionalmente, el habla culta, no es la que se entiende o es intrínsecamente mejor, sino la que utilizan un selecto grupo de hablantes que suelen estar por encima de la escala social.

Había muchas más, pero por ahora me quedo con estas dos. Realicé esta pesquisa porque me suelen preguntar cómo hablar bien o cómo hablar mejor. Mi respuesta suele ser “no sé” (y a veces “no sabo”), ya que cómo lingüista, mi labor es estudiar el lenguaje humano , no decir a la gente cómo hablar normativamente.

“Hablar bien” se ha ido convirtiendo en un concepto muy abstracto para mí estos últimos años, ya que no sólo la Academia** tiene una idea de lo que es hablar bien, sino que cada uno de nosotros tiene otra. Además si puedo dar una característica fundamental del lenguaje humano es que está en constante variación y cambio.

Es muy probable que lo incorrecto de hoy, sea lo normativo de mañana.

Después de está reflexión de las nueve de la mañana, me voy a estudiar.

(Esto ha sido como un precalentamiento para mi cerebro)

*Por ningún motivo, esto es una regla sólo una tendencia. Y dependiendo del país de habla hispana, esto puede cambiar.
** No estoy en contra de la RAE, tengo y utilizo sus diccionarios y manuales, además de que cada vez va logrando un buen equilibrio entre prescribir y describir.

Las cosas son así y no se pueden cambiar

Hablando de X, esta era la respuesta que siempre encontré frente a cada conversación interesante que tuve mientras estaba en Chile (Y tampoco dista mucho de las respuestas que recibo en España).

Es que tú eres muy idealista.

Esta era la aseveración que recibía, cuando argumentaba que sí se pueden cambiar.

Puede que sea idealista, lo sé, pero de lo poco que sé de historia, tengo entendido que hace menos de un siglo, ninguna mujer tenía derecho a voto…

Y hace menos de doscientos años, algunas personas de otro color eran esclavos…

…personalmente, creo que sí se pueden cambiar.

(Pero se requiere mucho trabajo)

Es que tú siempre sales con frases de libros de autoayuda.

Esa fue la respuesta que me dio mi primo.

Rednecks

Ya de vuelta en clases (y con ganas de terminar), me tocó dar una presentación junto a un amigo acerca de del registro y variendad lingüística de inglés del sur de Estados Unidos. Para este, he tenido que preparar este pequeño montaje en el que se presenta el estilo de vida de la América profunda, los cuellos rojos, o rednecks. Aquí lo dejo y espero que mis primos que estudian cine y montaje no se rasgen las vestiduras con mi intento de principiante:


Amanece en Barajas

Estoy solo. Cuatro horas son en espera para que salga mi vuelo a Mallorca. Mi viaje desde Santiago fue menos pesado de lo que esperaba. En Chile son las cuatro de la mañana pero no tengo sueño. A mi derecha hay gente que se dirige a una rampa. Escribo en mi nuevo Mac. Es el aparato más delgado en su especie hasta esta fecha, miércoles doce de enero del 2011. Lentamente me estoy enamorando de una dama delgada de aluminio que me seduce con su diseño, la suavidad de sus teclas y su anorexia que le ha llevado a pesar 1,3 kilos.

El panegírico a mi nuevo portátil acaba cuando una pareja me pregunta en italiano dónde se embarca para Roma. Les envió hasta la pantalla donde se muestran los vuelos. En ese momento me acuerdo de el volo. Lo dijo la chica italiana que se sentó en el asiento de al lado. Era de Milano y solo tenía diecisiete años. Me recordó a mi hermana. Se había ido de intercambio a Chile por medio año y ahora volvía a casa.

Se llamaba Annalia. Era un nombre raro pero no era para nada feo. Al principio pensé que era chilena. Hablaba con una entonación y un léxico muy autóctono: me contaba de sus carretes ,de las chelas, de poleras mojadas y de cosas muy cuáticas que le pasaron en Chile. También me contó que se había comido una chorrillana, un plato “típico” chileno del que yo había conocido su existencia hace solo unas semanas.

Me dijo que no le gustaba el acento de español de España. Es curioso, todos los extranjeros que conozco que han aprendido español en Latinoamérica me dicen que no les gusta el acento español.

–¿Tú hablas así con las zetas? –me preguntó.

–Bueno, zi quierez te hablo azí con muchaz zetaz como en Ezpaña– le dije en broma.

– Hay no, qué feo se habla ahí– me respondió creyendo que realmente se habla así.

Salimos del avión y ella se reunió con sus amigos. Nos dimos un beso y nos despedimos. Es muy probable que nunca nos volvamos a ver.

Me estoy quedando dormido. Y solo quedan tres horas y media…

… más la hora de vuelo, más la hora que tardo en llegar a casa.

Tiempo de cambios

Hace cinco años que comencé a escribir en este blog. Este, que al principio era una bitácora de viajes, ha ido evolucionando al mismo ritmo de mi propia evolución como persona. En los próximos meses estaré viviendo una etapa de transcición en mi vida, y quiero que eso se vea reflejado en mi entorno digital.

Estas son las novedades que tiene mi blog desde ahora:

Nuevo diseño: los que no estén leyendo en RSS, podrán ya ver este nuevo diseño que se lo debo al talento de mi primo, el gran Sebastián Naranjo. Para los que no somos expertos en HTML y CSS, fue un trabajo muy aburrido buscar y modificar las fuentes, los colores y los tamaños, pero por suerte, ha quedado ajustado a todos los navegadores.

Relatos: a pedido del público, que hace mucho tiempo me venía pidiendo que publicara más relatos, cuentos e historias, he agregado una nueva sección en la que se puede encontrar parte de mi producción narrativa , que se puede encontrar clicando la lengüeta superior correspondiente. Para comenzar, he subido tres relatos que se pueden tanto leer en pantalla, como bajar en formato PDF o para libros electrónicos. Intentaré subir más relatos a medida que me tiempo de revisar los que tengo y escribir nuevos. De todas maneras siempre avisaré en el blog principal cuando publique uno nuevo.

Letras: no sé si muchos sabían pero hace mucho tiempo que tenía un blog alternativo en el que escribía temas de mi campo de estudio, la filología (es decir, de lengua y literatura). Como no suelo actualizar con mucha frecuencia este blog, he decidido fusionarlo con mi blog principal, así que podéis acceder a este a través de la lengüeta superior.

Acerca de mí: ya que tenía una foto muy buena, y quería que todo el mundo la viera.

En fin, se despide vuestro servidor, que espero que os gusten los cambios, acepto críticas de todo tipo. Yo mientras tanto seguiré escribiendo, que es para lo que no me pagan, pero lo que me gusta.

Y para los nostálgicos: