abril 29, 2010

Neruda en España


Después de muchos años en Asia, en el año 1934 Neruda se hace cónsul en Barcelona. Llega a Madrid acompañado de su primera mujer, María Antonieta Hagenaar, y está embarazada de su hija Malva Marina (que morirá a los ocho años). A pesar de que las vanguardias estaban en plena ebullución en la Península, la obra de Neruda dará un giro completamente diferente.

En Barcelona se pone en contacto con todos los escritores del 27. A Lorca ya lo conocía de Buenos Aires, y también conoce a Miguel Hernández. Trató mejor a Hernández que a los demás ya que consideraban a Hernández un simple pastor. Los del 27 eran muy elitistas. Lorca ya había vuelto de Nueva York.


Escribe su obra independiente del resto del mundo, pero que no es tan diferente al que se estaba haciendo en otros países. La Guerra Civil afecta profundamente a Neruda. Cuando estalla la guerra se enfrenta a Juan Ramón Jiménez y empieza a defender una poesía impura, implicándose en los acontecimientos que estaban sucediendo. No se podía crear una poesía que no reflejase la muerte y el horror  que estaba sucediendo. Y aquí comienza su poesía de tipo política.Sus versos se hacían melancólicos y amargos. Su poesía nacía desde el compromiso con el pueblo, con la libertad. Se veía, en España, sumido en la desolación, viendo como una tierra a la que amaba pasaba de un lugar idílico a un puro infierno, donde las palomas eran bombas que traían muerte, donde el destino terminaba en el casquete de una bala.

Todo ello quedó reflejado en, una triste pero bella obra, "España en el corazón".

No han muerto! Están en el medio
de la polvora,
de pie, como mechas ardiendo.
Sus sombras puras se han unido
en la pradera de color de cobre
como una cortina de viento blindado,
como una barrera de color de furia,
como el mismo invisible precho del cielo.


Publica numerosos poemas homenajeados soldados republicanos, su poesía se paseaba por el frente republicano. Cuando los nacionales ganas, Neruda debe huir y se refugia en Francia, y organiza al exilio.Organiza también un barco, el Winnipeg en el que envía 2000 republicanos a Chile.

Después de esto su poesía cambia rotundamente. Su poesía se volvío política.

abril 28, 2010

8:00 AM

Son las ocho de la mañana; ya estoy en la cafetería… dentro de nada tengo que ir a clases; que pereza… es que deberían prohibir las clases a estas horas (menos mal que no es todos los días); pues nada, me tomo un café con leche y pa’ clases; mmm, esas galletas se ven buenas, pero seguro que son caras y no llenan mucho… ah, de paso mejor veo qué hay de menú y así ya sé qué me pido a la hora de comer: a ver, a ver... hay chuletas de cordero… pero seguro que dan pocas – mmm, tal vez me debería pedir un donut de chocolate con el café, se ven súper buenos – ah, para comer también hay canelones de espinacas– sí eso haré: me pediré canelones de espinacas depués… el camarero me está esperando, a ver Pablo, está ahí esperándote,dile algo, pide el desayuno:

– Hola, ¿me pones un café y un donut de espinacas?

– ¡Mierda! Digo un café con leche y unos canelones de chocolate-

– Digo…. Donut de cho – co –la- te.

- ¡Y un café!, por favor.


(No me gustan las mañanas)

abril 23, 2010

¿Cómo puedes leer EL MUNDO?

Este es un Reductio ad absurdum dedicado a ti (sabes quién eres).

Ayer fue un día en que sin comerlo ni beberlo caí en una de las faltas más grandes que pude haber hecho. Ahí estaba yo, como cada mañana, caminando tranquilamente por el hall de la facultad; y como de costumbre cojo inocentemente uno de los periódicos gratuitos que hay en la entrada. Se habían agotado El última hora y El Diario de Mallorca, así que ingenuamente sólo cogí El Mundo, sin tener la más remota idea en lo que me estaba metiendo.

Entré a la cafetería y cuando mi querida compañera Gladis Marin lo vio, me dijo; ¿Cómo es posible que un chico inteligente como tú este leyendo El Mundo?

– Eh, porque no había otra cosa que leer, supongo.

– ¿No te das cuenta que es un periódico de corte de derechas? – me dijo – ¡Oh, el horror!, ¡el Horror con mayúscula!, has de saber que Franco sigue vivo y es quién lo edita y Aznar lo sale a vender cada mañana. ¿Acaso no te das cuenta que en cada página, en cada letra hay un completo lavado de cerebro?

– Eh, nunca lo había pensado así –le contesté con la mirada de un niño pequeño con tijeras–, yo siempre leo todo tipo de periódicos; además que la mayor parte del tiempo como mucho leo sólo los titulares.

– ¿Los titulares?, ¿Tú estás loco? ¡Ahí esta condensada toda la propaganda fascista! Dentro de nada y te habrán comido el coco y estarás enlistado en la falange. Y así me lo quitó de las manos, y comenzó a ir por cada titular, deconstruyéndolo y explicándome al detalle los perversos y retorcidos mensajes subliminales que cada párrafo nos intentaba inculcar.

La corrupción amenaza la democracia: esto estaba más que claro, puesto que me explicó que los falangistas escriben al revés, y lo que realmente quieren decir es “La democracia amenaza la corrupción”.

Horas de cola para escapar por el mar: me decía que aunque parecía una noticia acerca de la nube volcánica, en realidad era un mensaje en clave para los militares fachas escapen por mar y no por aire.

Nadal sonríe tras un año de sequía: Gladis no sabía que podía haber, pero  seguro que había algo.

El Real Madrid no desaprovecha la oportunidad: ¡Madrid!– me decía, – Madrid es igual a derechas, y derechas es igual a fascistas, ¿Acaso no lo ves? ¡No puede ser! ¡Oh no, los fascistas nos tienen rodeados! ¡Es el fin!, ¡Horror, Horror!

Así que no tuvo otra que coger este depravado periódico y quemarlo junto a los otros muchos libros prohibidos como los de Vargas Llosa y todos los que alguna vez intentaron osar pertenecer a una ideología contraría a la propia.


¡Qué errores que uno comente por ignorancia!

[Pecados que uno comete al no identificarse con ningún corte ideológico en cuanto a política]

abril 20, 2010

Peregrinación al faro

Hoy he salido a caminar por la costa del Mediterráneo, hace tanto que no lo hago que debe pensar que lo tengo olvidado. Es mi peregrinación al faro; un rito personal que hago cada cierto tiempo, en esos momentos cuando tengo muchas ideas en la cabeza, que están borrosas, pero siento que tengo que ordenarlas y darles forma; en otras palabras busco alguna revelación, una epifanía.

Por eso salgo, doy vueltas y voy a mi lugar; al que siempre voy cuando quiero pensar; se encuentra cerca del faro de Cala Ratjada, una colina a la derecha. Es mi lugar porque es solitario, y hoy me siento como un zorro: astuto y solitario, huyendo de los humanos: al primer ruido que escucho de un guiri haciendo senderismo, cojo mis cosas y me cambio de sitio –hay veces en que no me gusta los humanos; me deprimen mucho, incluso a veces tengo que olvidar mi propia humanidad para disfrutar de la naturaleza que me rodea, pensando que soy uno con ella.

Me encanta este lugar; fresco viento, los árboles verdes que dan color, y los árboles y troncos secos que hacen la tierra fértil; y el mar; omnipresente mar. Ahora me siento como una tortuga, yendo a paso lento, disfrutando de cada instante, me encanta la forma en que nos miran esos reptiles, como si nos estuviesen analizando, tal vez juzgando.

He llegado a la punta de esta colina, aquí estoy sobre la solemne majestuosidad del mar, rodeándome por tres puntos cardinales. A veces pienso en que debí haber estudiado ciencias: a veces las ciencias humanas me deprimen. En cambio la naturaleza siempre es bella, siempre siguiendo patrones regulares, nunca excepciones, nunca sorpresas.

Esto es extraño; ¿por qué un día nos sentimos los reyes y otro día no sentimos nada? Me gustan esas luces blancas que se producen con el reflejo del sol en el mar; ¿reflejo de qué? No lo sé, pero ahora mi atención se vuelca al faro, que lo estoy viendo; un momento, ¡lo veo! claramente; ¡ahí está mi revelación! me viene muy rápido, está llegando; y son muchas que me vienen en solo instante, intento apuntar de inmediato, porque se me van:

  • La única forma racional de vivir en este universo es yendo en contra de lo que la mayoría de mis pares creen.
  • Necesito entender y extender los lazos con mis tribus.
  • Mi vista no se me está echando a perder (o al menos, menos de lo que pensaba); es solo que necesitaba más luz natural.
  • Necesito hacer más ejercicio (salir a correr, buscarme otro hobby)
  • Necesito…
  •  
La última se me escapó; pero es muy difícil apuntar cuatro cosas a la vez cuando te vienen de golpe. Es como un sueño; si no lo recuerdas al momento se esfuma.

¡Vaya mañana! nunca pensé que llegaría tan pronto la revelación. Me alegra que haya llegado ya es casi la hora de comer.

abril 18, 2010

Cuando el nombrar se confunde con crear

Porque el poeta no es un pequeño dios

Era un poema sin rima y sin ritmo, siendo simplemente un estudio psicológico de cierto joven parisino cuya arrogancia lo llevaba a ingenuamente pensar que era el creador del trigo, y de la semilla, y del sol y del agua; formando del caos, un orden por el mero hecho de nombrar la palabra; como si la palabra fuese materia compuesta de quarks, de átomos, de elementos, de cielos y tierras; como si pudiese crear realidad con su mortal soplo. El estilo era vívido y oscuro, recargado de joyas estilísticas, llenas de argot y arcaísmos, de expresiones técnicas y de parafraseo elaborado, que caracteriza a los artistas de la escuela francesa del simbolismo. Había metáforas tan monstruosas como su falta de sonoridad. La vida de los sentidos era descrita en términos de la filosofía mística. Era un poema venenoso. El pesado olor de incienso parecía atraparte en cada página, enturbiándote el cerebro. La mera cadencia de las oraciones, la suave monotonía de su musicalidad, tan llena de complejos refranes elaborados y llenos de monotonía producían en mi mente, mientras pasaba página, una enfermedad en un sueño, que me hacía inconsciente del día que pasaba y de la lúgubre oscuridad.

¿Acaso el pastelero fue quién creo las fresas y la nata?

¿Y el arquitecto creó con su soplo el metal, o la madera?

¿Acaso Platón creo nuestra capacidad de razonar?

¿Acaso el poeta creo la palabra, el signo, las señales?

La palabra nos hace soñar, pensar, vivir… pero ya estaba ahí, antes del comienzo de este planeta. Walt Whitman tenía razón: el poeta es un veedor: Walt Whitman no tenía razón: el poeta no es un dios, pues es incapaz de crear, como mucho co-crear con elementos que ya estaban: nuestra prepotencia nos ayuda a olvidar que la palabra no existiría sin sonido, y el sonido no existiría sin aire, y sin aire no existiría el poeta, por lo que no pudo crear el aire.

La verdad es que el poeta (y por arrogancia o tal vez ignorancia, Whitman olvidó mencionar al artista, al cocinero, al músico, al pintor y al científico…) quiere ver, ordenar y soñar, y cuando este se consolide y su obra irradie belleza, sinceridad, talento y humildad, te dirá que de tanto ver, de tanto soñar y de tanto nombrar, no sabe absolutamente nada.

(Y es ahí donde comienza la verdadera sabiduría)

abril 15, 2010

Padres

“Deja de darle tanto a esa pelota y ponte a estudiar”,
dijo a Maradona su padre.

“Y tú, eres un negado para las matemáticas”,
dijo la madre de Einstein.

“¿Qué manía es esa de encumbrar cometas de noche, Benjamín?”,
dijo la señora Franklin.

“¡Miguel Ángel, Miguel Ángel!,  deja ya de colorear en las paredes de la iglesia”

“Y yo no entiendo a este Fernando que no para de jugar con el Scalextric”,
comentó el señor Alonso.

“Hijo deja de mirar tanto la luna y ponte a buscar trabajo”,
dijo la señora Armstrong.

“A mí qué me importan tus sueños”, dijo el padre de Freud.

“Deja ese ordenador de lado un rato y sale a tomar un poco de sol”,
 fue lo que dijo el padre de Bill Gates.

“Y para de escribir tonterías y ponte a estudiar, Camilo” fue lo que dijo el señor Cela.

O tal vez, estos padres entendieron que la persistencia ante una autoridad escéptica es una poderosa habilidad en el futuro de sus hijos.

abril 12, 2010

Bailing people out

I remember another heated discussion with my pal, Gabriel. It was the summer of ’08; we were in Boise, having lunch at Wendy’s and he was telling me why social programs are evil.

“I mean, clearly there are people who take advantage of them, but I think it’s important that people have the change to get back on their feet”, I stated.

“No, you are wrong” he said, “Why should we bail people out who is too weak to help themselves?” he sneezed “You see, I might have a cold but I’m going to work, I’m not a pansy who is crawling around the house asking my wife for some soup and care”

And he kept talking about this issue for a while. Unfortunately, my friend has the bad habit of eating while he is talking and he didn’t chew the last bite and a big chunk of meat ended up in his throat.

“Oh, my God!” I shouted“you’re chocking! Please, does anyone know the Heimlich maneuver?"

“No! Don’t… help… me…!” He said in a very soft weak voice… I don't... eat… food... I can’t handle…”

"Dude, you could die!, you need help now"

"No…one… dare… to… he…"

And he didn’t let anyone approach him while he was trying to help himself, but once his face started to turn blue, I couldn’t take it anymore, and I tried what people in movies do. Fortunately, a paramedic arrived and gave him the proper procedures. It turns out that the correct procedure wasn’t the Heimlich maneuver; the protocol was to encourage the victim to cough and the use of hard blows with the heel of the hand on the upper back of the victim.

“You see” he told me after a while “If you had helped me, you would have done the incorrect procedure and I would have died: you see now why it is important never asking for help?”

“I guess you’re right…”

abril 03, 2010

Etymology: origin of "tonight"

"Tonight" was formed by a process of combining a preposition with another word, which is quite common in English (nowadays, somebody, etc.). Sometimes it was used as two words separately or with a hyphen. The OED (Oxford English Dictionary) registers three meaning on this word. “Tonight”, which comes from Old English, originally meant “on the night following this day”; there are records of this use from the year 1000, but a few centuries later, it also came to mean “on this very night”. These two meanings have maintained over time, and they are still used in PDE.

However in the quote, “I dreamt a dream tonight” from Shakespeare’s Romeo and Juliet, the word seems to have a different meaning for tonight is referring to an event in the past. According to the OED, the word gained another meaning in an early period as well; “On the night just past; last night”. This is the meaning that appears in this quote. This meaning was lost and does not exist in PDE. The last time that was used was in the 18th century. The process which occurred here is also narrowing: over time three meaning ended up being two.

abril 02, 2010

Altazor de Vicente Huidobro

ALTAZOR, CANTO I

Altazor ¿por qué perdiste tu primera serenidad?
¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa
Con la espada en la mano?
¿Quién sembró la angustia en las llanuras de tus ojos como el adorno de un dios?
¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?
Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir
¿Quién hizo converger tus pensamientos al cruce de todos los vientos del dolor?
Se rompió el diamante de tus sueños en un mar de estupor
Estás perdido Altazor
Solo en medio del universo
Solo como una nota que florece en las alturas del
vacío
No hay bien no hay mal ni verdad ni orden ni belleza

¿En dónde estás Altazor?


Altazor son dos temas imposibles de separar: el tema existencial y la exploración del lenguaje. Funcionan unidos; esa desintegración que se produce del lenguaje está relacionada con la destrucción del mundo cristiano y el lenguaje denotativo. Lo que significa la imposibilidad de crear algo que nos entiendan.
El prefacio actúa como llave que nos permiten descifrar los 7 cantos que aparecen a continuación. Al principio es una visión mesurada, optimista del viaje que se va a iniciar. El viaje es presentado e introduce personaje y línea argumental. También habla metafóricamente de un ser que pertenece las alturas, ciego, incapaz de entender al ser humano, y una madre que parece mostrar belleza.

Uno de los aspectos más importantes es la caída: Hombre separado, solo, que niega la existencia de Dios. Se enfrenta a la idea cristiana; Yo soy el creador. Desamparado de una figura creadora que pueda crear sus pasos. Huidobro explica él mismo como va a ser ese viaje: una caída hacía la muerte. El deseo de eternidad es simplemente un deseo, y con la muerte el fin. Esto sin duda demuestra la soledad del hombre y ese anhelo de eternidad imposible.

¿Por qué paracaídas? Es vanguardista, viene de una época que trajo nuevas sensibilidades y por ende Huidobro defiende el mundo de la modernidad, las maquinas o el automóvil. La estética muestra la caída pero muestra cierta eternidad; mas si es alta su caída, rebota y quedá un recuerdo de él para la eternidad.

Lleva el creacionismo a sus extremos: Para crear nueva realidad tiene que haber espacio para creación, tiene que tener vida, cuando lo miro, necesito saber cómo funciona el lenguaje para poder crear un lenguaje. Necesita saber de que esta hecho el lenguaje, como destruyéndolo haciéndolo, en partes mínimas hasta llegar a la unidad mínima; sin significado léxico, pero que se contrasta con otras. Viaje a través del lenguaje. Desune el lenguaje ligado a su referente: Grito de desesperación final: descompone el lenguaje, que no puede plasmar tampoco el mundo.

Paula ya no cree en el Conejo de Pascua

Estamos en Pascua, pero ya los niños no creen en nada. Anteayer le daba clases a Paula, mi alumna de repaso. Estábamos leyendo El Gigante Egoísta de su libro de castellano. Le conté que esa versión estaba muy reducida, y como a mí me gusta irme por las ramas me puse a contarle las diferencias. Paula, sin embargo, no me creyó el final del cuento en el que el Gigante ayudaba a subir a un árbol a un niño que al final se descubre que era el niño Jesús, con agujeros ensangrentados en los pies y las manos.

– Te lo estás inventando – me decía riéndose – como a Papá Noel, como al Conejo de Pascua, como al Ratoncito Pérez. 

El escepticismo de Paula puede que ya no sorprenda pero a mí sí. A los ocho años, si mi madre me hubiera dicho que el conejo de pascua nos iba a llevar ese año los regalos de navidad y que vendría conduciendo un Hummer H3X volador, tirado por tres rinocerontes con cuernos colorados, yo me lo hubiera creído.


Pero Paula no lo creyó y tuve que sacar mi libro de de cuentos de Oscar Wilde para demostrarle empíricamente lo que había dicho.

“Y el niño sonrió al Gigante y le dijo:

– Una vez me dejaste jugar en tu jardín; hoy vendrás conmigo a mi jardín, que es el Paraíso.

Y aquella tarde, cuando los niños llegaron corriendo, encontraron al Gigante que yacía muerto bajo el árbol, todo cubierto de flores blancas.”

Aún así le costó convencerse que era verdad. 

¿Por qué Paula ya no cree en los cuentos? Tal vez, a su corta edad, ya ha sido engañada muchas veces y ha dejado de confiar en los demás. A lo mejor su escepticismo es el contagio de su entorno. A lo mejor esta es la generación que dejará de creer. No lo sé, pero si sé que si dejamos de creer, también dejaremos de soñar, de crear, de pensar…

Prefiero dejar de respirar que dejar de creer, de soñar, de inventar, de ser yo mi mismo…