marzo 17, 2010

Tres ciudades

El intinerario de un viaje de hace un par de semanas fue tan corto y tan variado que parece como si todo lo que recordara es un continuo que se projecta en mi cabeza dándome la sensación de que fue una travesía por un solo y extenso camino. Aquí dejo una de las sensaciones que me dejó cada ciudad:


Londres: un poema

To see a World in a Grain of Sand
And Heaven in a Wild Flower
Hold Infinity in the palm of your hand
And Eternity in an hour.

Traducción:
Ver un Mundo en un Grano de Arena
Y el Cielo en una Flor Silvestre
Coge Infinidad en la palma de tu mano
Y Eternidad en una hora.


Encontré este poema en el Underground, y le saqué una foto un poco borrosa, pero lo suficientemente clara para poder transcribirlo aquí.


París: un momento

Vino y queso en las escaleras de Sacre-Coeur. Esto combinado con el ambiente, los amigos, los colores y la música lo hace uno de los momentos más especiales de esta travesía.





Madrid: un menú

Conejo con cabeza al alí-oli. Un extraño manjar que venía en un menú de sólo ocho euros. Por supuesto venía con su cañita, gula del norte de entrada, pan, y de postre sorbete de limón.





Y por supuesto...

Don Quijote, Sancho Panza y yo. 
No podía irme de Madrid sin una foto con uno de mis héroe y un modelo a seguir en esta vida. Ya he visto la casa donde nació en Alcalá. Ahora sólo me falta ir a través de su ruta.


Ha sido un buen viaje.

marzo 13, 2010

Flor chilena

Me gustó mucho la analogía que se hizo a esta foto de una flor de Pucón en Poemas del río Wang:




El pie de página decía: "Su fuerza y perseverancia resultan ejemplares: sobreponerse a las adversidades, vencer las dificultades del entorno hostil, sin perder –a pesar de tanta lucha– la belleza, frescura y lozanía."

Sin duda, me parece un excelente símbolo de la fuerza y perseverancia del pueblo chileno.

marzo 08, 2010

Memorias en ruinas

He pensado mucho a propósito del problema del dolor estos días, acerca del dolor sin sentido. A pesar de que hay muy poco que pensar ya que respuesta se escapa de mis manos. 

Está es una de las imágenes más impactantes del terremoto de la semana pasada:



He estado pensado, sin embargo, lo que realmente me causa ver esta imagen. Christopher Bigsby, un historiador británico, dijo que después de los ataques terroristas del once de septiembre, era palpable un turbulento sentimiento de déjà vu dando vueltas en las mentes de todos aquellos que veían el evento en vivo. Puesto que estas imágenes eran horriblemente similares a películas como Armagedón o 2012. Estamos tan acostumbrados a ver imágenes como esta en la televisión y en el cine que cuando las vemos las reales parece que ya no nos afectan en nada. Ver la miseria tanto en la vida real como en la ficción nos ha insensibilizado. Lo más triste también es que en ambos casos semejantes imágenes venden.


Por otro lado, para mí, estas otras imágenes son de las más perturbadoras que he visto; puesto que son de la iglesia y el centro de la ciudad donde nací y crecí. Innumerables son los recuerdos que atraviesan mi mente por estos lugares, recuerdos de mi niñez y mi adolescencia. Fue cerca de esa iglesia donde aprendí a hablar, donde anduve por bicicleta por primera vez, donde compraba helados en la gelatería italiana, donde tuve mi primer beso. Y ahora están destruidos. Verlo sólo me hace pensar en la fragilidad del mundo en que vivimos.

marzo 03, 2010

¡Fuerza Chile!

Ahora que acabo de volver de un viaje de una semana es cuando me encuentro con las primeras imágenes de mi país en ruinas. Estuve al tanto de lo que pasaba por mis padres, pero después de semejantes imágenes quedé impactado; jamás pensé que el caos fuese tan apoteósico. Mi región no fue de las más afectadas, y mis familiares sólo tuvieron que lidiar con cortes de luz y pérdidas materiales. Por eso sé que no puedo entender el dolor que sienten los que han perdido un amigo o un familiar en el sur; mi solidaridad está con todos ellos.

Mas no me cabe duda alguna que las cualidades del pueblo chileno son capaces de resplandecer por encima de todas las dudas. Nuestra capacidad para conciliar razas, ideas y credos es un ejemplo y una garantía de nuestro propio progreso. Sé que el país saldrá fortalecido de este desastre. Chile lo superará con sus armas de siempre: su tenacidad, su modestia y su solidaridad. Ante el horror y el desastre, solidaridad y esperanza.