Gentes (a quienes solo quiero aludir)

– ¿No te pasa con cada día que pasa, te sientes más alejado de los que están a tu alrededor? – Me preguntó Marco esta semana, mientras tomábamos unas cañas en un pub irlandés.

– Uf, que profundo que estás hoy – le contesté – lo que pasa es que la liga estuvo muy mala la semana pasada y te hace pensar tonterías.

– No sé Pablo, es que llevo unas semanas de bajón. Es como que me he dado cuenta que aquellos no son los tuyos y que nunca perteneciste a ninguna parte.

– Ya, eso, bueno, en parte es porque a lo mejor te estás dando cuenta que eres tú mismo, y no perteneces porque los demás quieres que seas parte de una colectividad a la que no quieres pertenecer.

– Mira en eso tienes razón, Pablito – me dijo – gracias por animarme, estaba muy deprimida hoy.

– ¿Deprimida? – le pregunté – ¿Por qué le colocas género femenino a ese adjetivo?

– Será porque soy mujer, ¿no?… hola… soy Luna, ¿Con quién crees que estás hablando?

– ¿Qué dices? Te vas a reír pero juraba que eras Marco.

– ¿Quién es Marco? – me preguntó.

– Da igual, total no lo conoces… bueno Luna, como siempre te doy mi consejo estándar: tú no hagas caso a nadie, eres la mejor, y la gente es idiota; y cuando digo “gente” me refiero a todo el mundo que te cae mal, pero que no quieres ofender porque puede que te caigan bien algún día.

– Gracias por animarme… – me dijo Luna y luego se quedó mirando embelesada por unos segundos. – ¿Cómo lo haces? – me preguntó.

– ¿Cómo hago qué?

– Sobrevivir.

– Ah eso es fácil – respondí – basta con nutrir tu organismo, expulsar residuos, e inhalar suficiente oxígeno para mantener las células vivas… lo complicado es vivir.

Luna me dio una leve sonrisa con la parte derecha del labio, en señal de que hacia un esfuerzo por reírse de mi mal chiste – y bueno, ¿cómo haces para vivir?

– No sé… bueno, creo que en principio hay que saber que la vida es dura. Eso es lo primero, mientras antes lo sepas mejor.

– Tienes razón…

– Pero una cosa es que la vida sea dura, y otra muy diferente es que no tenga sentido: una vida sin sentido eso para mí es una abominación… siempre he dicho que una vida dura con sentido es mucho mejor a orbitar este mundo feliz y sin rumbo alguno.

– Ja, ja, ja, ¿pero qué te pasa co’ones? ¿Qué mariconadas estás diciendo?

– ¿David? – te juro que pensé que hablaba con Luna.

– Tú estás mal de la cabeza killo… venga, deja de hablar tonterías y echemos una play.

Obradores de maldad

"Por supuesto que un anciano alemán con un sombrero rocambolesco va a saber todo lo que necesitamos acerca de nuestra sexualidad", decía un transeúnte sarcástico que pasaba en frente de la cámara de Televisión Española.

¿Por qué meterse tanto con el Papa? Ya dudo que el pobre anciano sepa lo que está diciendo. En el fondo, no es más que junto a la Capilla Sixtina o la Catedral de Santiago una mera reliquia de un pasado “glorioso”. Es como la reina de Inglaterra: mucha pompa, trajes extravagantes, reuniones con señores importantes, mas ambos tienen nada o muy poco poder. En el fondo los tenemos porque decoran. 

Otra cosa diferente es lo que el papado puede representar para ciertas comunidades en las que la Iglesia Católica ha ejercido a través de los siglos abusos en todos los sentidos posibles. 

No me gusta atacar la fe de nadie. Está claro que no podemos negar que ha habido en todas las épocas muchas Sor Teresas y muchos Martin Luther King que no han hecho otra cosa que dedicar su vida a ayudar a los más necesitados, predicando amor, igualdad y esperanza. 

Mas tampoco hemos de olvidar que en toda época han existido aquellos curas pedófilos: la iglesia no lo suele mencionar, pero el Concilio de Trento creó los confesionarios para evitar el abuso sexual que los curas hacían a sus feligreses. Tampoco hay que olvidar a esos papas y religiosos malvados: esos que utilizaron el nombre de Dios para su propio provecho y egoísmo. Esa gente que infunde miedo, manteniendo a la gente en ignorancia: organizando cruzadas, persiguiendo la ciencia y el saber y siendo intolerante con quién es diferente o no sigue la ortodoxia.

Siempre me he preguntado si todos esos Torquemadas de la historia leyeron alguna vez la Biblia. Jesús dejó bien claro lo que pensaba de aquellos indesables:

Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre lanzamos demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les responderé: Nunca os conocí; apartaos de mí, obradores de maldad. (Mateo VII 22-23)