El problema de quejarse

Este es una entrada que leí hace unos días en el blog de Seth Godin:

“Lo primero es que quejarse no funciona. Puedes quejarte del gobierno, de tus amigos, de tu trabajo o de tu familia, pero será más que una pérdida de tiempo.

Lo que es peor ... mucho peor ... es que el quejarse es un placebo inverso. Si te conviertes en alguien bueno para quejarse, comienzas a darte cuenta de evidencia que hace que el quejarse sea aún más real. Así te amplificas y te sumerges en una ola de quejas, creando así más pruebas, más cosas de las que vale la pena quejarse.

Si pasas el mismo tiempo hablando sobre lo optimista que eres, habría que trabajar muy duro para hacerlo una realidad ...”

Por esto mismo,  a partir de ahora hay nuevas reglas:
1. Cada vez que te quejes de algo, habrá que buscar dos cosas por las que vale la pena ser optimista.
2. Por cada vez que te quejes de alguien, habrá que crear dos panegíricos.
3. Nunca, nunca, nunca quejarse de cosas abstractas (como la gente o el mundo en general) o de la compañía de teléfonos.

Este es el comienzo de mi campaña, o tú influencias al mundo, o el mundo te influencia a ti.

2 comentarios:

  1. Me parecen unas ideas muy sensatas, creo q las seguiré a raja tabla. Un beso desde Londres ;D

    Marisol

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  2. Comparto plenamnete, desde Argentina me parece una estupidez festejarlo ya q nada tiene q ver con nosotros. Aunque reconozco q hemos mejorado bastante aún quedan muchos q quieren seguir pareciéndose a los EE.UU o algún país de Europa.
    Cuando en realidad somos Latinoamericanos.
    Una abrazo gde. y yo la calabaza la uso para caldo,jejeje...

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