Mi nuevo kindle

“La escritura real se lee en pergaminos” dijo el monje cuando Gutenberg inventó la imprenta.

¡No lo pude evitar! Mi nuevo kindle llegó a casa hace un par de días. Para los que no saben, el kindle es un lector electrónico de libros o e-book. Hace mucho tiempo que coqueteaba con la idea de comprarme uno, pero tanto el precio como el diseño de los modelos anteriores hacían que me desanimase el adquirir uno. Pero el nuevo modelo con un diseño mucho más amigable y un precio que apenas superaba los cien euros terminaron por convencerme. 

Sé lo que algunos pueden estar pensando, no es lo mismo que leer un libro de papel, nunca lo superará. Pensaba lo mismo hasta que vi por primera vez la tinta electrónica: sencillamente parece que las letras estuvieran impresas en el aparato. Tampoco brilla, por lo que no cansa el ojo. 

Sé que no es un aparato para que se lo compre todo el mundo, solo sirve para eso: leer libros, pero para los que se la pasan leyendo como yo, y encima leyendo clásicos (de los cuales la mayoría no tienen derechos de autor y por ende se pueden bajar gratis) lo recomiendo. Sencillamente, estoy enamorándome cada día más.

Tampoco dejaré de leer libros de carne y hueso, eso sí que no, pero si algo que tengo claro, es que ya nunca más compraré libros de tapa blanda. Siempre he tenido una mala relación con estos. Si es muy grande, el centro siempre se termina hundiendo, y en todos los casos se arruga el centro y la tapa termina rompiéndose. 

Los libros de carne y hueso que compraré desde ahora serán sólo de tapa dura, como esta antología de Pablo Neruda que me compré hace unas semanas. Estos son libros de verdad, los que duran para luego leer con tus nietos. Probablemente por ese entonces lo sacaré de una estantería todo empolvado y mis nietos me preguntarán “abuelo, ¿qué es eso?” y les tendré que explicar que antiguamente los libros se leían en papel, y les tendré que explicar también que el papel era una delgada hoja elaborada con pasta de fibras vegetales. Posiblemente lo encontrarán poco práctico, el tener que marcar nosotros mismos la última página leída, o que uno no pueda acceder inmediatamente al significado de una palabra, o que apenas haya espacio para agregar notas.

Probablemente ese será el futuro, pero mientras tanto, estoy seguro que muchos árboles ya nos están agradeciendo.

5 comentarios:

  1. Nunca he visto uno, pero parece que está bien. La verdad es que yo prefiero los libros normales y no sé, quizá en la época de nuestros nietos todavía existan...

    Saludos ;)

    PD: Soy Santi ^^

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  2. Hola Santi!!! que bueno que me lo has dicho porque no me podía enterar quién eras.

    A lo mejor mi opinión fue un poco extrema, pero bueno, acabo de comprarmelo y estoy en la étapa de luna de miel con mi nuevo gadget, en un par de meses tendré una idea más clara si realmente el libro eléctronico iguala o supera la experiencia de leer en papel.

    Mucha suerte por la galia!!!

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  3. Todavía no he tenido ocasión de comprobar "el tacto" del libro electrónico. Creo que no se pueden mezclar dos cosas tan distintas, como son las sensaciones sensoriales que nos produce el tacto, el olor, el peso de un libro "de carne y hueso" (como dices tú) y las múltiples posibilidades prácticas que (parece) tienen los nuevos formatos.
    Posiblemente ese libro de Neruda, cuando tengas nietos, ya habrá pasado a mejor vida... y el libro electrónico también.
    Vete a saber qué existe entonces!!!!
    Un abrazo!

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  4. Llámame rancio, pero donde esté el papel... ays, me resisto a evolucionar, supongo :P

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  5. El tacto,como dices, no es nada del otro mundo, pero lo visual, al contrario que cualquier otro dispositivo, si al kindle lo expones a la luz solar, las letras de hecho parecen más reales, realzadas... hecho a toda la gente que se lo he mostrado le ha encantado, mi hermana ya lo ha encargado y otra amiga me acaba de pedir que se lo encarge.

    Tampoco quiero parecer tan taxativo, el futuro nadie lo sabe, pero estoy entusiasmado al ver la función que tendrán en nuestras vidas estos dispositivos. Por lo menos para mí hasta ahora es de gran utilidad.

    Cabe señalar que también este dispositivo representa la unión de mis dos grandes pasiones en la vida: la literatura y la tecnología.

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