Sobre la RAE y su gramática

Estos días he sufrido unos cuantos dolores de cabeza intentado descifrar los contenidos de la Nueva Gramática de la Lengua Española de la RAE para un trabajo. No es una obra que recomiende a los que no se dedican a estudiar el lenguaje, a menos que se tenga un improbable deseo de leer 50 páginas acerca de los valores de los valores del “se” o de las oraciones pseudocopulativas. Sin embargo, no puedo dejar de aplaudir la magnánima labor que se ha hecho por parte de las academias para abarcar los españoles de tantos sitios.

Aunque la RAE suele ser normativa y prescriptiva en cuanto a la escritura que hasta cierto punto lo encuentro es necesario (la lengua escrita es sólo un invento artificial, que se debe aprender así como se aprende matemáticas o ciencias), es mucho más flexible y descriptiva en cuanto al lenguaje hablado (que se aprende de una forma mucho más natural, como a caminar o a comer).

Sé que para algunos sonaría extraño que un grupo de gramáticos iluminados intentará imponernos unas reglas a la hora de pronunciar las palabras: ¿Cómo reaccionaríamos si la RAE dijese que a partir de ahora no debemos pronunciar la LL como la Y? Técnicamente, la LL debería pronunciarse como una lateral, pero el 98% de los hablantes del español tanto en América como en España no la pronuncian así, y la RAE no lo considera un error.

Parecería una idea descabellada para algunos, y aunque es poco probable que sucediese es español, lo cierto que es una práctica muy común en otras lenguas hermanas. No hace poco escuché como una hablante nativa de catalán es forzada a pronunciar ciertas palabras con una variedad a la que nunca ha tenido contacto directo. Es como si a un mexicano le forzasen en la escuela a pronunciar las zetas como interdentales y no como eses como lo ha hecho toda su vida.

El hecho que cierta forma de hablar tenga más prestigio que otra, son solo razones sociopolíticas, pero desde el punto de vista lingüístico, ningún dialecto es intrínsecamente superior a otro.

5 comentarios:

  1. Pues claro.

    Los acentos, como las palabras, no tienen dueño, solo portadores ocasionales ;)

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  2. Curiosidad mía: ¿cómo es tu pronunciación al ser un chileno que vive en España? ¿adoptaste los modos españoles o mantenés los americanos?

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  3. Cuando hablo en confiaza, creo que es un poco de los dos, en el fondo ya con más de 10 años aquí, siempre algo cambia. Pero mi caso es especial, porque como estudio lenguas, hago un esfuerzo consciente para cambiar de variante dependiendo de mi interlocutor.

    Así cuando estoy en la calle utilizo el vosotros en lugar de ustedes,o pronuncio la interdental con z o c, pero en casa me sería súper raro utilizarlo con mis padres, o con algún amigo que sea de América. Aunque con mis padres sí que utilizó el léxico de aquí (móvil, fresa, coche) pero puedo cambiarlo sin problemas cuando voy a Chile (celular, frutilla, auto).

    Eso de interiorizar dos variantes puede paracer raro, pero para mí es sencillamente fascinante.

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  4. Gracias, claro que comprendo. Y resulta fascinante sin duda.
    ¿Cómo habremos pronunciado "fascinante" en nuestras mentes? La pronunciación española de la "sc" es muy encantadora. :-)

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