Peregrinación al faro

Hoy he salido a caminar por la costa del Mediterráneo, hace tanto que no lo hago que debe pensar que lo tengo olvidado. Es mi peregrinación al faro; un rito personal que hago cada cierto tiempo, en esos momentos cuando tengo muchas ideas en la cabeza, que están borrosas, pero siento que tengo que ordenarlas y darles forma; en otras palabras busco alguna revelación, una epifanía.

Por eso salgo, doy vueltas y voy a mi lugar; al que siempre voy cuando quiero pensar; se encuentra cerca del faro de Cala Ratjada, una colina a la derecha. Es mi lugar porque es solitario, y hoy me siento como un zorro: astuto y solitario, huyendo de los humanos: al primer ruido que escucho de un guiri haciendo senderismo, cojo mis cosas y me cambio de sitio –hay veces en que no me gusta los humanos; me deprimen mucho, incluso a veces tengo que olvidar mi propia humanidad para disfrutar de la naturaleza que me rodea, pensando que soy uno con ella.

Me encanta este lugar; fresco viento, los árboles verdes que dan color, y los árboles y troncos secos que hacen la tierra fértil; y el mar; omnipresente mar. Ahora me siento como una tortuga, yendo a paso lento, disfrutando de cada instante, me encanta la forma en que nos miran esos reptiles, como si nos estuviesen analizando, tal vez juzgando.

He llegado a la punta de esta colina, aquí estoy sobre la solemne majestuosidad del mar, rodeándome por tres puntos cardinales. A veces pienso en que debí haber estudiado ciencias: a veces las ciencias humanas me deprimen. En cambio la naturaleza siempre es bella, siempre siguiendo patrones regulares, nunca excepciones, nunca sorpresas.

Esto es extraño; ¿por qué un día nos sentimos los reyes y otro día no sentimos nada? Me gustan esas luces blancas que se producen con el reflejo del sol en el mar; ¿reflejo de qué? No lo sé, pero ahora mi atención se vuelca al faro, que lo estoy viendo; un momento, ¡lo veo! claramente; ¡ahí está mi revelación! me viene muy rápido, está llegando; y son muchas que me vienen en solo instante, intento apuntar de inmediato, porque se me van:

  • La única forma racional de vivir en este universo es yendo en contra de lo que la mayoría de mis pares creen.
  • Necesito entender y extender los lazos con mis tribus.
  • Mi vista no se me está echando a perder (o al menos, menos de lo que pensaba); es solo que necesitaba más luz natural.
  • Necesito hacer más ejercicio (salir a correr, buscarme otro hobby)
  • Necesito…
  •  
La última se me escapó; pero es muy difícil apuntar cuatro cosas a la vez cuando te vienen de golpe. Es como un sueño; si no lo recuerdas al momento se esfuma.

¡Vaya mañana! nunca pensé que llegaría tan pronto la revelación. Me alegra que haya llegado ya es casi la hora de comer.

1 comentario:

  1. No hay nada mejor que despejarse aunque sea por algunos momentos :D volver a sentirse sin tanta etiqueta ni tantas cosas en la cabeza.
    Saludos!!!
    Fran

    ResponderEliminar