abril 23, 2010

¿Cómo puedes leer EL MUNDO?

Este es un Reductio ad absurdum dedicado a ti (sabes quién eres).

Ayer fue un día en que sin comerlo ni beberlo caí en una de las faltas más grandes que pude haber hecho. Ahí estaba yo, como cada mañana, caminando tranquilamente por el hall de la facultad; y como de costumbre cojo inocentemente uno de los periódicos gratuitos que hay en la entrada. Se habían agotado El última hora y El Diario de Mallorca, así que ingenuamente sólo cogí El Mundo, sin tener la más remota idea en lo que me estaba metiendo.

Entré a la cafetería y cuando mi querida compañera Gladis Marin lo vio, me dijo; ¿Cómo es posible que un chico inteligente como tú este leyendo El Mundo?

– Eh, porque no había otra cosa que leer, supongo.

– ¿No te das cuenta que es un periódico de corte de derechas? – me dijo – ¡Oh, el horror!, ¡el Horror con mayúscula!, has de saber que Franco sigue vivo y es quién lo edita y Aznar lo sale a vender cada mañana. ¿Acaso no te das cuenta que en cada página, en cada letra hay un completo lavado de cerebro?

– Eh, nunca lo había pensado así –le contesté con la mirada de un niño pequeño con tijeras–, yo siempre leo todo tipo de periódicos; además que la mayor parte del tiempo como mucho leo sólo los titulares.

– ¿Los titulares?, ¿Tú estás loco? ¡Ahí esta condensada toda la propaganda fascista! Dentro de nada y te habrán comido el coco y estarás enlistado en la falange. Y así me lo quitó de las manos, y comenzó a ir por cada titular, deconstruyéndolo y explicándome al detalle los perversos y retorcidos mensajes subliminales que cada párrafo nos intentaba inculcar.

La corrupción amenaza la democracia: esto estaba más que claro, puesto que me explicó que los falangistas escriben al revés, y lo que realmente quieren decir es “La democracia amenaza la corrupción”.

Horas de cola para escapar por el mar: me decía que aunque parecía una noticia acerca de la nube volcánica, en realidad era un mensaje en clave para los militares fachas escapen por mar y no por aire.

Nadal sonríe tras un año de sequía: Gladis no sabía que podía haber, pero  seguro que había algo.

El Real Madrid no desaprovecha la oportunidad: ¡Madrid!– me decía, – Madrid es igual a derechas, y derechas es igual a fascistas, ¿Acaso no lo ves? ¡No puede ser! ¡Oh no, los fascistas nos tienen rodeados! ¡Es el fin!, ¡Horror, Horror!

Así que no tuvo otra que coger este depravado periódico y quemarlo junto a los otros muchos libros prohibidos como los de Vargas Llosa y todos los que alguna vez intentaron osar pertenecer a una ideología contraría a la propia.


¡Qué errores que uno comente por ignorancia!

[Pecados que uno comete al no identificarse con ningún corte ideológico en cuanto a política]

1 comentario(s):

  1. Con lo bueno que es leer u poco de aquí, un poco de allá... y sacar tus propias conclusiones, que a veces coincidirán con lo que dicen unos, a veces con lo que dicen otros... pero serán tuyas :)

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