Clareo y Floristea

NUÑEZ DE REINOSO, Alonso: Historia de los amores de Clareo y Floristea, Palencia, Simancas, 2005

Alonso Núñez de Reinoso fue el autor de la Historia de los amores de Clareo y Florisea, y los trabajos de la sin ventura Isea. Es una historia bastante influida por la novela del griego Aquiles Tacio, al cual pretende imitar. Es poco lo que se sabe sobre Núñez de Reinoso. Era de origen judío, nació en Guadalajara, estudió en Salamanca y pasó temporadas en Ciudad Rodrigo, donde fue amigo del escritor Feliciano de Silva. Como tantos españoles, viajó a Italia. Allí publicó esta obra en Venecia el año 1552.Se considera la primera novela bizantina de la literatura española; en sus diecinueve primeros capítulos es una imitación honradamente confesada de Los amores de Leucipa y Clitofonte del novelista griego mencionado antes, que debió conocer a través de los Ragionamenti amorosi de Ludovico Dolce . 

El caso es que la obra cuenta con todos los elementos definitorios del género: el enamoramiento, el voto de fidelidad, el parentesco aparente, los desplazamientos por mar, el cautiverio, los sueños premonitorios, las muertes simuladas, el regreso a la patria y las bodas finales como premio a la constancia. La obra de Núñez de Reinoso es de mayor calidad que la original, pues crea personajes de perfiles más humanos y cordiales. Imita, además, a Ovidio, a Séneca, Horacio y a Virgilio, del que remeda la bajada a los infiernos del libro VI de su Eneida. Además incluye episodios caballerescos y pastoriles de su invención.
El título nos muestra que hay dos cosas diferentes dentro del mismo texto, con lo cual vemos una voluntad de experimentación, donde conviven varias formas juntas. El autor, hasta los diecinueve capítulos, continua la historia y adapta los últimos cuatro libros, hasta llegar al capítulo treinta y dos, en la que desarrolla la historia propiamente original, la de Isea. El narrador actúa como aglutinador de las dos partes, que son entre sí muy independientes.

Podemos decir que la novela bizantina es la primera parte. La segunda es el relato de Isea que cuenta su propia historia desligada de la peripecia de Clareo y Florisea, y en compañía de un caballero andante, al cual ayudará a buscar a su amada.

Es la propia Isea quien narra su desgracia, desde el inicio de la historia de amor de Clareo y Florisea, cómo se cruzan sus vidas, para su desgracia, no es correspondida. Hay un capítulo de transición entre las dos partes, que se justifica con la búsqueda de tranquilidad para la narradora-protagonista tras ese mal de amores, que no puede superar. En ese viaje, acompaña a Felesindo, quien busca a su enamorada. La propia Isea promete una continuación de la historia, que habrá una segunda parte, pero no se produce nunca.
Isea aparece siempre como narradora en todo momento; cuenta su desgracia en primera persona. En la segunda parte hace alusiones a lo acaescido en la primera. La intención de Isea es llegar a un lugar (Ínsula Pastoril) y recordar para vivir en el pasado. Esto nos muestra la forma cíclica de las novelas bizantinas. En la ínsula, ella se encuentra en un estado permanente reescribinedo los sucesos, lo que intenta es redimirse.
La estructura que podemos ver es de involución: se escribe desde un punto final de la historia, en el que se única voluntad es rememorar lo acontecido en el pasado y escribirlo (escribir como fin último, el paraíso). La segunda parte, donde nos cuenta la historia con Felesindo es totalmente alegórica. Es un relato contado de una manera muy directa, donde prima la acción; no hay apenas descripciones, o digresiones externas, no interviene una moralidad externa que explique el texto, sólo descripciones de colores y joyas.

La interpolación de historias secundarias en la primera parte ayuda a crear un misterio voluntario, con elementos de suspense y atracción sobre el propio texto (los sucesos que tienen lugar en las ínsulas). Las ínsulas son lugares simbólicos, y el nombre que reciben tiene que ver con las acciones que allí se llevarán a cabo, pero no se describen como lugar. No es un texto en el que aparezca el humor, pues todo el texto es llanto. Sólo puede aparecer al final del libro, con el episodio de los monjes del convento donde Isea quiere entrar.

1 comentario:

  1. Muchas gracias por publicarlo me ha servido para hacer un trabajo de lengua del instituto.

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