No estoy hablando de ningún desafío o una manda, llevo cinco meses sin haber estado en frente a uno de estos aparatos porque sencillamente no lo he necesitado (La única excepción son algunos días que voy a casa de David y jugamos a la play). Todas mis necesidades audiovisuales han estado cubiertas por internet y las películas y series que tengo en mi disco duro externo.
No es mi intención dar una reprimenda moral porque sea una virtud el hecho de haber dejado de lado la caja tonta. De hecho estoy en frente de otra que además me daña mucho más la vista y sigo viendo las mismas series estúpidas de toda la vida (aunque sin realities que es el formato más aburrido y absurdo que he visto en mi vida). La ventaja, eso sí, es que todo lo que veo es intencional y a cualquier hora. La desventaja, echo de menos los comerciales, de hecho, creo que no me importaría que YouTube nos hiciera ver un comercial antes de cada vídeo.
Una cosa está clara. Aunque el resto del universo sigue mirando la tele en forma regular, la tendencia es que disminuya, incluso ahora con la llegada de la tele digital. Lo cierto es que aunque no creo que dejemos de ver televisión, difícil es que la sigamos viendo en la televisión.
Museo de autos
Hace 1 hora.

