Walt Whitman

Era un soleado día de otoño, el follaje comenzaba a caer y los cielos estaban más azules que nunca. Pensé que sería una buena idea parar un momento en un verde llano que hallé camino a la universidad, puesto que tenía que leer un poema para la clase. Aparqué cerca del camino y fui hasta una encina que había a unos metros de ahí. Me senté bajo la sombra de ésta, sobre la hierba y las hojas secas, mientras una fresca ventisca pasaba entre mis dedos. Saqué el libro, su título era, Leaves of Grass de Walt Whitman. El primer poema se titulaba "Song of Myself" y decía:

I celebrate myself, and sing myself,
And what I assume you shall assume,
For every atom belonging to me as good belongs to you.
I loaf and invite my soul,
I lean and loaf at my ease observing a spear of summer grass.
My tongue, every atom of my blood, formed from this soil, this air, […]


¡Qué inmenso poder me hacían sentir aquellos versos! elevaba mi espíritu el sólo contemplar aquellas pequeñas cosas; el sol, la briza, el mirar crecer la hierba. El viento refrescaba mi rostro; mi mente trascendía a través de los parajes más profundos de mi pensamiento, mientras agradecía por aquel catártico momento que la vida me otorgaba.

¡Mierda! Se está moviendo…

No puedo creer que lo haya dejado cuesta arriba y que haya olvidado poner el freno de mano. A pesar de que corrí lo más rápido que pude, no pude evitar que cayera en un pequeño dique al otro lado del camino. No era muy profundo, pero sí lo suficiente para no poder sacarlo sin pdeir asistencia.

Mientras esperaba que llegase la grúa, sentí la impotencia de estar atrapado en ese desabrido llano, sin ningún entretenimiento aparte de mirar cómo crecía la hierba. El viento comenzaba a enfriarme la cara y las manos: el sol se escondía y las nubes se ennegrecían; mas lo peor de todo es que aún tenía que engullirme esos versos de aquel desabrido poema.

2 comentarios:

  1. Jajajajaja, y el canto a ti mismo se convirtió en un "mecagoenmimismo"... A mí Whitman no me gusta demasiado. pero te dejo aquí unos versillos suyos del poema "¡Oh, Mi Yo! ¡Oh, Vida1":

    (...)"La pregunta, ¡oh, mi yo!, la pretunta triste que/ vuelve - ¿qué de bueno hay en medio de estas/ cosas, oh, mi yo, oh, vida?/ Respuesta/ que estás aquí- que existen la vida y la identidad/ que prosigue el poderoso drama, y que puedes/ contribuir con un verso".

    Fins demà!

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  2. Ya ves...
    Gracias por los versos,tampoco es mi poeta favorito pero me gusta su uso del verso libre.

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