Shakespeare's Globe: Troilus and Cresside

En Troya tiene lugar la escena. De las islas de Grecia los orgullosos príncipes han jurado saquear Troya, dentro de cuyos muros la raptada Helena duerme con el sinvergüenza Paris – de aquí la pelea.

No lo puedo evitar sentir escalofríos al escuchar voz tan solemne. También puede que se deba a que la tarde está un poco fresca; mejor me pongo mi jersey. Suenan trompetas, veo pasar soldados detrás de la mío haciendo su aparición en el escenario. No estoy sentado, sino de pie, ya que el Globe fue reconstruido replicando hasta el más mínimo detalle del original. Así que sólo estoy a unos cuantos metros del escenario, y algunos actores entrar por aquí, teniendo que moverme para darles el paso. Es por eso que todo se siente tan cercano: El chasquido de las espadas, los escudos, se escuchan como si aquel armamento fuese real – la batalla se congela súbitamente. En eso, las musas cantan y los soldados se marchan. Entran Troilo y Pándaro. Pándaro le habla de la paciencia al joven Troilo, pero un avión pasa por encima de nosotros y las turbinas no me dejan escuchar con claridad. Troilo se va y a continuación entra Crésida. Al parecer Pándaro es el casamentero. A pesar de que he leído el libro me cuesta entender su retórica, algo de que ya estaba consiente cuando decidí comprar entradas para ver una obra de Shakespeare. Crésida parece un gamo encima del escenario, da saltos de un lado a otro – me encanta el uso hiperbólico que hacen los actores de su cuerpo, sus manos, sus expresiones faciales, eso es algo que echo en falta en las otras artes visuales. De pronto, un señor de metro noventa se coloca justo en frente de mí, no me deja ver nada. Intento moverme, y después de un par de minutos de movimientos torpes y leves codazos a los que están a mi alrededor lo consigo. Me doy cuenta de que Crésida y Pándaro se han marchado hace un buen rato, ahora están los generales griegos discutiendo. Están preocupados por el transcurso de la guerra. Mientras tanto, yo me preocupo de que unas cuantas gotas están cayendo y no tengo paraguas. Ulises explica que están perdiendo porque Aquiles no quiere ir a la guerra, ya que prefiere quedarse en su tienda haciendo el amor con su primo, Patroclo. Mientras tanto, en Troya, Héctor aboga a devolver a Helena a los griegos y terminar el conflicto de una vez por todas pero sus hermanos se oponen. Mientras tanto, comienzo a darme cuenta que hay un espacio vacío que está aún más cerca del escenario, así que sigilosamente intento colocarme ahí.

En la siguiente escena Troilo y Crésida juran amarse eternamente, se casan y consuman su amor. La intensidad de su cariño es consume al respetable sin lugar a dudas. Minutos después Crésida es obligada a marcharse al campamento Griego. Troilo está devastado. Esta historia promete, la tragedia está servida. Pero ahora es el intermedio así que me siento un rato en el suelo para descansar las piernas, mientras los otros se van al hall.

Debido a que casi todos salieron, me he podido colar y ahora estoy en primera fila del escenario. Ni siquiera necesito las gafas para ver a los actores. La batalla continúa. Héctor pelea valerosamente, mata a Patroco, y Aquiles encolerizado vuelve al combate. Sin embargo, no puede con el viril Héctor. Así que no le queda más que darle un puñal por la espalda cuando este se encuentra desarmado. Los troyanos hacen luto por su héroe. A continuación todos los actores se ponen a tocar tambores y trompetas y la obra con todos los actores tocando tamborines, bombos y surdos. Todo aplauden, todos felices, y los actores dan las gracias al espectador. Salgo del teatro en dirección al metro. Mientras cruzo el puente, voy pensando en toda la obra y súbitamente se me viene a la cabeza una pensamiento que me sigue perturbando: Al final nada se dijo del final de los dos amantes. No terminan juntos, no mueren juntos, tampoco escapan juntos. ¿Habrá sido un gazapo de Shakespeare? ¿O fue intencional y sus razones no las supe comprender? ¿Cómo es posible en una obra así que el amor de estos amantes quede en el aire? Sin embargo, así quedo. El final no ha sido feliz, pero algo está claro: esta sí que es una verdadera tragedia.

1 comentario: