Este año nuevo quisiera mandarle muchos saludos a:


Mi amigo que se fue a Asia, le robaron todo y ahora está perdido y sin pasta; a mi amigo que pasó cincuenta y cinco horas en el hospital esperando que su chica diera a luz (¡felicidades papá!). También envío un saludo a mi amiga que no se decide con cuál de los tres chicos con los que sale quedarse, y a la que no se decide a salir con ninguno. También un saludo muy especial a mi primo que mira las estrellas, a mi primo que le gusta la Guerra de las Galaxias, al que solo le gustan los combos y los misiles y al que le gusta el reggaeton. Un cariñoso saludo a mi compañera de clase que estuvo a punto de salir con un testigo de Jehová y a la que vuelve y rompe con su novio casi cada semana. También un saludo muy especial a mi amiga con la que compartimos el coche y nos reímos de todo (que comencis s'any amb bon peu!), la que me pasa los apuntes cuando no voy, a la que siempre dejo comentarios en su blog, y la que camina como pingüinito con sus tacones de dos metros. También a esa amiga que es guapísima, pero siempre piensa que está gorda y fea. También muchos saludos a mi amigo de la infancia que está a punto de ser padre, y también a mi amigo que va por el segundo hijo. No me puedo olvidar de mi amiga irlandesa que canta y bebe cerveza mejor que San Patricio. También a la inglesa, la francesa, la sueca, la noruega y la finlandesa. También a mis amigos del verano, con los que bebo cañas, me rio, pero no sé más de ellos a parte de lo que pasa cuando vamos de marcha. Un saludo muy cariñoso a mis amigos con los que viajamos a Africa, a los que conocí en los Estados Unidos, en Inglaterra y en Francia, y a los que acabo de conocer hace poco. También envió un saludo a todos esos amigos con los que no tengo contacto hace muchos años y no tengo idea lo que están haciendo. También envió un saludo especial a todos mis enemigos, y a la gente que no le caigo bien. También un saludo a todos los amigos que haré en 2010.Y a todos los demás, que no voy a terminar si me sigo refiendo a cada uno.

Gracias a todos, ¡Feliz 2010, muchos abrazos y besos!

Navidad en el hospital

Hace unos años recuerdo que para navidad, mis primos organizaron una colecta para dar juguetes en navidad para los niños más necesitados. Recuerdo el día que fuimos ese hospital, fue increíble ver la cara de esos niños al ver que esta navidad tendrían algún regalo, a pesar de que eran en su mayoría un montón de juguetes usados y gastados que la mayoría de los niños que conozco te los tiraría por la cabeza.

Recuerdo que mis primos, que tienen el corazón de la madre Teresa, se acercaban, les abrazaban, cantaban con ellos y sus madres. Yo no lo hacía. No sé por qué – bueno si lo sé… por un lado estaba pensado que en la noche tenía una fiesta… y por otro que simplemente me daba vergüenza saludar a madres y niños desconocidos.

Más tarde me avergonzaría y arrepentiría de mi propio egoísmo. Eso es lo que hacemos comúnmente. Siempre hay alguien que necesita de nuestra ayuda, nuestro cariño y nuestro tiempo – y ese alguien no suele estar más lejos que a una calle de distancia, una llamada telefónica, o un correo electrónico – pero estamos tan nublados en nuestro propio egoísmo que a veces nos perdemos la oportunidad de hacer la navidad de otro, un poquito más especial.

Feliz navidad.

Drawing an American (analysis of Practical Exercise)

Today in class we were separated in three groups. One group was made of guys and two of girls. A picture of a statue of a man was given to the groups of girls and a picture of a statue of a woman was given to the group of guys. Then each group had to think and analyze what the American male/female identity mean for each group.

Girls used drawings to define the prototypical man. Among these images we can find: iPod, McDonald, money, surf, beach, the American flag, Harley-Davidson, Hollywood, Levis, baseball, Starbucks etc. The guys, on the other hand, attempted to find key words to define the prototypical women: mother, conservative, hard-working, puritan, liberal, protector, head of the family etc. These images and concepts, however, are nothing more than mere stereotypes.

Why did we use stereotypes? I think the main purpose of this activity was to understand the way in which we, human beings, map the world around us. The whole reality is too vast for us  to ever comprehend its totality. This is why we make use of both images and key concepts to represent certain elements of this universe, and this is what we do with nationalities and cultures that are unknown to us. It is really hard for an average human being to understand or get to know all the cultures of this planet. I think this is why we use stereotypes in this exercise. Regardless the fact that we have been studied North American Civilization, It is still really hard to describe an identity in a sheet of paper, for culture and nationalities are too complicate for being described in a few lines. There are too many nuances, too much complexity only in one single person, not to mention a whole community. I think this was the purpose of this exercise. As Americans say, there is more in the United States than the eye can meet.

Walt Whitman

Era un soleado día de otoño, el follaje comenzaba a caer y los cielos estaban más azules que nunca. Pensé que sería una buena idea parar un momento en un verde llano que hallé camino a la universidad, puesto que tenía que leer un poema para la clase. Aparqué cerca del camino y fui hasta una encina que había a unos metros de ahí. Me senté bajo la sombra de ésta, sobre la hierba y las hojas secas, mientras una fresca ventisca pasaba entre mis dedos. Saqué el libro, su título era, Leaves of Grass de Walt Whitman. El primer poema se titulaba "Song of Myself" y decía:

I celebrate myself, and sing myself,
And what I assume you shall assume,
For every atom belonging to me as good belongs to you.
I loaf and invite my soul,
I lean and loaf at my ease observing a spear of summer grass.
My tongue, every atom of my blood, formed from this soil, this air, […]


¡Qué inmenso poder me hacían sentir aquellos versos! elevaba mi espíritu el sólo contemplar aquellas pequeñas cosas; el sol, la briza, el mirar crecer la hierba. El viento refrescaba mi rostro; mi mente trascendía a través de los parajes más profundos de mi pensamiento, mientras agradecía por aquel catártico momento que la vida me otorgaba.

¡Mierda! Se está moviendo…

No puedo creer que lo haya dejado cuesta arriba y que haya olvidado poner el freno de mano. A pesar de que corrí lo más rápido que pude, no pude evitar que cayera en un pequeño dique al otro lado del camino. No era muy profundo, pero sí lo suficiente para no poder sacarlo sin pdeir asistencia.

Mientras esperaba que llegase la grúa, sentí la impotencia de estar atrapado en ese desabrido llano, sin ningún entretenimiento aparte de mirar cómo crecía la hierba. El viento comenzaba a enfriarme la cara y las manos: el sol se escondía y las nubes se ennegrecían; mas lo peor de todo es que aún tenía que engullirme esos versos de aquel desabrido poema.

La Diana

DE MONTEMAYOR, Jorge: La Diana; edición, prólogo y notas de Juan Montero; con un estudio preliminar de Juan Bautista de Avalle-Arce, Barcelona, Crítica, 1996.

La novela pastoril es un subgénero narrativo que se desarrolló en el Renacimiento a partir de la aparición de la Arcadia del italiano Jacopo Sannazaro. Los protagonistas son pastores y su tema exclusivo el amor. Se trata de pastores idealizados que viven y cantan sus penas de amor en un marco natural, solidario y acorde con sus sentimientos. Son unos amores honestos, platónicos con celos, enredos amorosos y conflicto entre parejas desajustadas, que se resuelven con una reconciliación y con felicidad. El género tuvo un éxito en España. La primera y mejor novela de pastores en castellano es La Diana, de Jorge de Montemayor, a la que siguieron Diana enamorada de Gaspar Sil Polo y La Galatea de Cervantes.

La Diana es una obra del portugués Jorge de Montemayor. Fue un hombre de armas y letras típicamente renacentista. La primera edición de esta obra se publicó con el título de Los siete libros de Diana de 1559. Obtuvo y mantuvo en el tiempo un enorme éxito, convirtiéndose en la obra que creaba la novela pastoril en toda Europa. Consta de un prólogo con los antecedentes de la acción, y el relato se divide en siete libros que forman tres partes. No existe una acción principal y otras subordinadas, las cuatro historias narradas tienen una importancia similar. La estructura es simétrica, con siete libros en los que el IV es el eje de la historia, marcando un equilibrio, mesura y armonía típica del renacimiento. En dicha estructura confluyen dos tradiciones: los relatos de folklore y la filosofía renacentista.

No todas las novelitas que forman la obra son pastoriles algunas son de ambiente cortesano. Las aventuras son estéticas, sin apenas movimiento o acción. Toda la novela tiene como objeto fundamental de atención los efectos contradictorios que produce el amor. Un amor puro, honesto, virtuoso, encaminado al matrimonio y que lleva aparejado el dolor y la congoja junto al gozo. Las mujeres juegan un papel activo. El amor es el principal motor de todas las historias. En la novela se mezclan elementos mitológicos y de la realidad española, mezcla muy renacentista por mitológica y nacionalista. El éxito de la novela se debe a la originalidad de dos temas: amor platónico y mito pastoril, y a la interpretación que sus contemporáneos hacían de ella como de una obra en clave.

En La Diana se dan dos niveles narrativos diferenciados, que es un esquema que pasó a ser habitual en las novelas pastoriles españolas. Uno es el de los hechos que efectivamente ocurren en el presente de la narración y cuyo relato, en tercera persona, corre a cargo de un narrador primario. Otro es el de los hechos sucedidos en el pasado y actualizados, en primera persona, por un personaje, mientras otros hacen de oyentes de su relato. Ese narrador secundario procede a contar por extenso su biografía sentimental o cuando menos a exponer un resumen de la misma. El narrador primario es omnisciente en lo que atañe a los sucesos del presente narrativo, pero su visión de tales hechos aparece con frecuencia condicionada por el punto de vista de algunos personajes (especialmente el de Sireno). Su manera de proceder, por otra parte, no es homogénea a lo largo de la obra. En los tres primeros libros se ocupa sobre todo de plantear e hilvanar las diversas situaciones del relato, dejando amplio margen tanto para los recitados, soliloquios y diálogos en estilo directo de los personajes como para su actuación en funciones de narradores secundarios. En los tres libros finales, los narradores secundarios pierden terreno mientras que la intervención del narrador primario se hace más decidida y constante, lo que se traduce en una mayor manipulación de la historia mediante técnicas diversas. Los narradores secundarios tiene, pues, especial protagonismo en los tres primeros libros. La perspectiva adoptada en estos casos es la propia del personaje-narrador, aunque en ocasiones se produce un deslizamiento hacia la omnisciencia autorial.

A pesar de sus limitaciones, hay que reconocer la dimensión de novela psicológica de la Diana. Uno de sus objetivos es llevar a cabo “una autonomía del amor verdadero”. Unas veces es la voz narradora la que se encarga de llevar a cabo la indagación o dar la pincelada de carácter psicológico. El estudio de la pasión y sus efectos se plasma en un seguimiento del proceso amoroso y sus consecuencias anímicas por medio de manifestaciones discursivas (conversaciones, poemas y cartas). Por tanto, la tendencia a la tipificación y la fijación del personaje se ve contrastada por otra hacia la individualización diferenciadora. El resultado es un grado mayor o menor de consistencia psicológica en su trayectoria sentimental. Por ejemplo, Selvagia dice que su amor no tiene que ser para siempre; Amarílida y Duarda se muestran plenamente conscientes y dueñas de sus opciones sentimentales, Duarda en un mayor grado de individualización, por su paradigma de belleza distinto al que predomina en el libro, defiende la libertad sentimental.

El importante papel que juegan los personajes de género femenino es lo que más hay que resaltar de los personajes. Las mujeres no sólo aparecen como sujetos de la experiencia sentimental sino que mayoritariamente son ellas las que, asumiendo sus funciones de narradoras, dan cuenta de la misma: Diana, que da título a la obra, tiene menos oportunidades de expresarse, Felismena acapara un mayor protagonismo en la obra, desde todos los puntos de vista. El importante papel estructural y simbólico de Felicia y sus ninfas en el proceso amoroso que viven diversos personajes debe ser resaltado también.

Los personajes se dividen en dos categorías. Unos son los que aman. Son los verdaderos protagonistas de la obra, les toca sentir y sufrir. Su discurso amoroso se ciñe a la expresión de los sentimientos de dolor y desengaño. La experiencia les da un grado importante de conocimiento. Y también están los que no aman. Se trata de Felicia y sus ninfas, que intervienen en función de sus relaciones con los anteriores. Su perspectiva es la de quienes están libres de amor, semejante a la libertad, fruto de trayectorias diferentes. De las ninfas se dice que no tiene experiencia sentimental, mientras que Felicia tiene un conocimiento personal de la pasión en su juventud. La conjunción de ciencia y experiencia explican esa condición de sabia de Felicia, quien se compadece y alivia los sufrimientos de los enamorados. El encuentro amoroso entre ambos grupos se da en el palacio de Felicia (libro IV). Se trata de un mundo caracterizado por el sincretismo entre los elementos sobrenaturales, artísticos, poético-legendarios e históricos; pero a la vez este compendio de lo artificial y artístico aparece como resultado de la sublimación de la natural; lo que con él se representa es un orden ideal.

Aliens en la Araucanía

Lo que voy a contar me sucedió hace más de trece años, aunque por ser tan vivos aquellos recuerdos en mi cabeza aún me es posible recordar ese ansioso y nervioso desconcierto que sentí con mis primos, al ser testigos de los fenómenos de aquella noche. Eran los años noventa. Solía ir de vacaciones con mis primos y abuelos a la región de la Araucanía. Ciertamente es una tierra llena de leyendas, magia y prodigios. Por esta razón mis primos y yo, que éramos muy sensibles a lo sobrenatural, manteníamos la viva esperanza de encontrarnos con algún espíritu, fantasma, trauco o caleuche merodeando por aquellos bosques, lagos y volcanes. Algún día, pensábamos, en aquellos montes bajo alguna de esas araucanas de más de mil años estaría el ánima de Lautaro o Caupolicán la cual nos transportaría por los páramos más salvajes de aquellas regiones. Sin embargo, aunque siempre creímos en la posibilidad de encontrarnos con lo fantástico, nunca imaginamos que nos fuésemos a encontrar con extraterrestres.

Rodrigo, Sebastián y yo éramos pequeños, pero sabíamos muy bien de lo que estaban siendo testigo nuestros ojos. No estábamos aterrorizados, pero sí algo nerviosos, aunque a la vez nunca habíamos sentido tanta emoción. El tibio viento estival apenas refrescaba el tenso ambiente de aquella seca noche de febrero. De cerca se sentía el sonido de las olas del lago Calafquén rompiendo las piedras de aquel peñón en el que nos encontrábamos, los pájaros carpinteros hacían sonar aquellos viejos trocos secos y el silencio se adueñó de todos nuestros sentidos. Ningún ruido en el exterior nos distraía, y ya nada nos importaba, ni siquiera el hecho de habernos escabullido de noche sin permiso de los abuelos, o de haber dejado a Juanjo sólo en la cabaña durmiendo. Por ahora, los tres mirábamos al cielo confundidos, temerosos, pero maravillados de lo que podría estar a punto de pasar. Aunque quería barajar la posibilidad de que todo tuviera una explicación lógica, no podía parar de sentir más fuerte que nunca que lo que estaba sucediendo en el cielo era un prodigio nunca visto.

– No podemos quedarnos aquí – les dije a mis primos – hay que avisarles a las autoridades lo antes posible que estamos ante una invasión marciana.

– ¿Qué te hace pensar – dijo Rodrigo – que esas intensas luces en el cielo son seres de otra galaxia? A lo mejor son satélites de la CIA, o tal vez solo son estrellas fugaces.

– ¿Y cómo sabes que son de Marte? – me dijo Seba – odio la gente que mezcla el término marciano con extraterrestre. Obviamente no son marcianos, ya que está comprobado que no hay vida en el planeta rojo. Te agradecería que hablaras con propiedad y los llamases extraterrestres o alienígenas.

– Está bien, perdona – le respondí – les llamaré alienígenas; respondiendo a tu pregunta Rodrigo, eso sería imposible, no pueden ser satélites, que yo sepa nunca van en grupo. No hay otra explicación, son alienígenas.

– Creo que tienes razón – dijo Rodrigo –y tampoco pueden ser estrellas fugaces, ya que nunca se moverían de aquella manera tan aleatoria, dando vueltas de un lado a otro pero en grupo. Es increíble que parezcan los típicos platillos voladores que se ven en la ciencia ficción. Todos brillan casi tanto como la luna. Es increíble la manera en que se mueven: juntos haciendo giros aleatorios para luego todas las naves juntas hacer círculos en el cielo.

– Créeme, estos son alienígenas. – dijo Seba – Sabía que algún día invadirían este planeta… sólo que tenía la esperanza que para entonces ya tuviéramos los medios necesarios para combatir su avanzada tecnología de combate. Esas vueltas tan extrañas son la señal que sus naves están haciendo una danza de guerra, así como las hacen los indios. Y hablando de mapuches, ¿no dije yo que la profecía de la Machi que nos encontramos en la feria artesanal era real?

– Esa no era una Machi – le dije – no era más que una señora mapuche pechugona que se quejaba de la ocupación de sus tierras.

– Sí era una Machi – me respondió Seba – tenía una tienda llenas de pócimas y encantamientos, Juanjo y yo vimos como hacía unos encantamientos para curar a un enfermo.

Fuera verdad o no que la señora fuese un hechicera mapuche (para mí y Rodrigo no era más que la señora que vendía indios pícaros) lo cierto es que es por ella que estábamos allí esa noche. Aquella tarde habíamos estado en la Feria Artesanal de Villarrica con los abuelos. Sebastián y Juan José habían ido a la tienda de la señora mientras yo acompañaba a Rodrigo a comprarse una cortapluma. Según los pequeños, ella les dijo que muy pronto sería el fin del mundo, como estaba pregonado en las leyendas de su pueblo. Y puesto que Sebastián y Juan José apenas tienen 7 y 8 años, para ellos muy pronto significaba esa misma noche, así que estaban seguros que hoy sería el fin del mundo. Yo no podía creer que fuesen tan ingenuos de creer cuentos de brujas, cuando en realidad era sólo la señora arisca que vestía un poncho y de la que ni siquiera estaba muy seguro que fuese mapuche. Al parecer también les había dicho que serían seres de otro planeta los que se encargarían de sembrar el caos y traer el fin, pero yo creo que eso se debe a que los pequeños escucharon lo que querían escuchar, incluso si fuera una machi de verdad, no me la imagino hablando de extraterrestres.

Una vez de vuelta en la cabaña, Sebastián nos insistió tanto a mí y a Rodrigo, que al final accedimos a ir a la península aquella la noche, ya que allí, pensaba, seriamos los primeros en avistar la invasión alienígena. Rodrigo era el que más se oponía en desobedecer a los abuelos, pero luego lo convencimos gracias a su amor por las estrellas, y aunque no viésemos ovnis, probablemente con la poca luz que hay, se verían todos los astros del hemisferio sur. Esperamos que los abuelos y Jimena se durmieran, y cuando al fin lo hicieron nos escabullimos. No llevamos al pequeño Juan José porque dormía como un tronco, y Rodrigo nos dijo que su hermano no tenía buen despertar.

Habían pasado veinte minutos desde que llegamos al mirador de la península, y estábamos atónitos ante los eventos que ocurrían en frente de nuestras narices. Los tres sentíamos un inquietante nerviosismo que nos provocaba desconcierto y emoción a la vez, y aunque no queríamos que los extraterrestres acabaran con nosotros y con el mundo, al mismo tiempo lo que más queríamos era ver el poderío bélico de aquellos seres.

–Tenemos que hacer algo – dijo Rodrigo – huyamos, volvamos a casa al menos para vivir estas últimas horas con nuestros seres queridos.

– Es demasiado tarde – respondió Sebastián – ya parece que han comenzado a atacar. A lo lejos escucho sus rayos desintegradores destruyéndolo todo.

– Sí, yo también los escucho – les dije – es como un rayo electrónico, como los que se ven en las películas, a lo mejor están desintegrando el otro lado del pueblo. Es verdad lo que dices Seba, probablemente no llegaremos a tiempo, antes que todo sea destruido, pero al menos deberíamos intentar volver.

– ¡No! – Replicó Sebastián – a mí nadie me mueve de aquí. Tengo una posibilidad única de ver extraterrestres en mi vida, y no la voy a desperdiciar. Sí, me van a matar, que sea así, pero al menos me iré de este mundo feliz.

– Seba no nos podemos quedar aquí– le regaño Rodrigo – ¿sabes lo que te harán sí te cogen?

–No tengo ni idea, nunca he visto a uno. ¿Y Tú?

– Bueno, tampoco no tengo idea. Pero seguro que no es nada bueno, así que mejor nos vamos.

– A ver será mejor que analicemos la situación – interrumpí – ¿Qué hacemos? ¿Corremos y vemos por última vez a la familia o morimos en manos de los aliens?

– Tenemos que volver – dijo Rodrigo – nuestras familias nunca nos lo perdonarán y además…

– ¡Qué más da! – le interrumpió Seba – Ya no nos van a poder castigar. Además creo que el Tata querrá que nos quedemos aquí y luchemos en lugar de salir corriendo. Es verdad, moriremos, pero al menos moriremos luchando como alguna vez lo hicieron los grandes Toquis que lucharon con tanta valentía en estos montes.

– Sí pero no podemos dejar de…

– ¿Y acaso tú no eres un boy scout? – le volvió a interrumpir Seba – ¿acaso no es tu deber proteger a los necesitados? Pues ahora toda la humanidad nos necesita. A lo mejor no servirá de nada, pero es nuestro deber, y hay que cumplirlo.

Ante las razones del pequeño Seba, Rodrigo no pudo discutirle más. Le ha tocado su vena de explorador, y ante todo él sabía que tenía un deber que cumplir. Era el más ordenado y cumplidor, pero también no se perdonaría jamás el haber huido. Entre todas las historias del Tata, las películas, y los dibujos animados, sabíamos perfectamente que a todos nos llegaba el momento de huir o de enfrentarse al mal.

Nuestro momento había llegado. Rodrigo saco su cortapluma y rápidamente se hizo una lanza con unas rama larga que había en el suelo. Sebastián cogió un pequeño troco redondo y ovalando por un lado, pero con una rama robusta que le salía por otro, por lo que tenía forma de maza. Yo cogí unos piñones que había en el suelo y con una cuerda que encontré en el camino, cree una especie de boleadora, bastante poco efectiva. Salimos del mirador, y fuimos en dirección a la playa chica, ya hasta allí parecía que se aproximaban las brillantes naves espaciales.

Al bajar vimos troncos caídos y mucha vegetación seca que le atribuimos a que los extraterrestres ya habían comenzado sus planes de conquista. Los alienígenas estaban acercándose. Apagamos nuestras linternas rápidamente, salimos de la ruta principal y nos escondimos entre unas araucanas, ya que eran los árboles más grandes y frondosos del lugar. Había un hueco entre las raíces en el cual nos metimos. Mientras tanto, escuchamos a lo lejos una ramita quebrándose, lo que lamentablemente no podía significar otra cosa que había patrullas alienígenas inspeccionando la península. Los pasos se hacían cada vez más cercanos, y a lo lejos una luz comenzó a dar vueltas. Estaban aquí

– Bueno aquí están –Susurré a Sebastián – por fin vas a tener tu encuentro cara a cara.

– ¡Sí! – Exclamó Sebastián con mucho entusiasmo – No se me ocurre otra manera mejor de morir. Aunque siento mucha pena que el Juanjo no esté con nosotros. ¡Qué bien nos los hubiéramos pasado!

Creo que Rodrigo y yo también teníamos mucha curiosidad de ver cómo eran estos seres. Había tantos formas de los que podían aparecer; humanoides, reptiles, gigantes, monstruos etc., que cada uno se estaba haciendo una imagen mental de lo que podía ser.

– A lo mejor no nos matan– dijo Rodrigo– a lo mejor están en fase de exploración y nos llevan cautivos a su planeta.

– ¡Sí! Aún mejor – dijo Seba – sí fuera así me gustaría que me hicieran parte de su circo, así me daría la oportunidad de conocer todo el planeta.

– No recuerdo de ninguna película que los extraterrestres tuvieran un circo – les dije – lo más probable es que te lleven a tus laboratorios a hacer pruebas.

– ¡shh! – dijo Rodrigo– se están acercado. En unos segundos aquella luz, que seguro que sale de su ojo, nos va alcanzar. ¿Esperamos que nos ataquen o atacamos nosotros?

–Atacamos – le respondí – al menos así tendremos el elemento sorpresa. ¿Seba, estás listo?

– He estado toda mi vida listo para este momento.

Los tres salimos de detrás de la araucaria y nos dirigimos hacia aquella extraña luz. Rodrigo era él primero ya que era el único que andaba con un cuchillo. Los tres teníamos nuestras improvisadas armas en posición de combate lanzando gritos de guerra, aunque con nuestras agudas cuerdas vocales de niños parecían los gritos de una mujer cantando con la voz desafinada. Lamentablemente, mientras corríamos hacia aquella luz, me tropecé con un cordón que tenía desabrochado y me caí encima de Rodrigo haciendo tropezar también a Sebastián. La luz estaba encima de nuestras cabezas, mientras yacíamos desilusionados de nuestra mala suerte. Pensábamos en lo vergonzoso que sería morir de esta forma tan torpe. Sin embargo, en lugar de un rayo desintegrador, lo que había detrás de aquella luz era una voz más que familiar.

– Por fin los encontré, estaba seguro que habían venido a la Península.

Era Juan José. El pequeño apenas de siete años nos había estado siguiendo toda la noche. Sebastián se alegro mucho de tener a su compañero de juegos en la lucha contra los alienígenas. Probablemente ya lo sabía, ya que seguro que había visto las luces de las naves espaciales. Sebastián apuntó al cielo y le dijo:

– No vas a creer lo que hemos visto – le preguntó Sebastián – Mira esas luces que hay en el cielo. ¿Sabes lo que son?

– Sí, las luces que salen de la disco que hay en la playa. ¿No te acuerdas que la tía Jimena nos lo explicó ayer?

– Ah, es verdad. Se me había olvidado.

El Abencerraje

DE VILLEGAS DUEÑAS, Antonio: El Abencerraje, Palencia, Simancas, 2005

La novela morisca es un género literario típicamente hispano puesto que la principal causa motriz reside en la prolongada duración de la guerra de Granada. Estas novelas en parte son históricas por su ambiente y alusiones, por muchos de sus personajes, por la época y los lugares de la acción. La concepción sublimada de lo heroico está en relación con las novelas de caballerías. El tema principal es el amor, por lo que se puede relacionar con la novela sentimental, aunque es más humana, siendo el papel de la mujer más activo, no es nada trágica sino optimista y de final feliz. Son relatos de corta extensión, ideados para ser intercalados en otros más largos. Los hechos históricos constituyen el telón de fondo de la novela morisca. Supone en gran medida la superación de los libros de caballerías y las novelas sentimentales, manteniendo un equilibrio entre las armas y el amor La idealización total preside su visión del mundo, el amor es siempre virtuoso, los caballeros valientes. La acción no sufre interrupciones. La estructura es lineal y plenamente renacentista. Se utiliza un lenguaje clasicista, sin excesos retóricos ni latinismo, aparecen frecuentemente arabismos. Abundan las descripciones de juegos, fiestas, torneos, jardines y vestiduras; brillantes y coloridas, minuciosas y detallistas.
La historia del Abencerraje trata de un alcaide cristiano, Rodrigo de Narváez, alcaide de Álora, que una noche sale de la fortaleza a patrullar con sus escuderos, para prevenirse contra el enemigo. Paseando por la noche, avistan a un caballero de vestimentas árabes, y se esconden esperando su paso para atacarle. Tras una lucha lo capturan y hacen prisionero, resultando ser el moro abencerraje Abindarráez el mozo. Al parecer este iba en busca de su amada a Coín, pues ella se traslado allí tras haber vivido muchos años en Cártama junto a su querido.

Sabiendo esto Rodrigo de Narváez le dejó marchar, mas no sin que antes le hiciera la promesa de que volvería pasados tres días para ser su prisionero. Al llegar el abencerraje al castillo de su amada, esta le declaró su eterno amor, y se casaron, mas no con el consentimiento del padre, el alcaide de Coín. Después de que Abindarráez le contara lo sucedido a su esposa Jarifa y debido al gran amor que le tenía, decidió marchar con él. Al llegar ambos al castillo de Rodrigo, fueron recibidos acogedoramente. Y como último favor Abindarráez le pidió a Rodrigo de Narváez que escribiera al Rey de Granada para que éste convenciera al padre de Jarifa de que les perdonara, pues conocía de la buena relación que el monarca tenía con Rodrigo. El alcaide de Álora otorga la petición, la cual tuvo buenos resultados, pues el padre de Jarifa les perdonó y ambos volvieron alcastillo de Coín después de que Rodrigo de Narváez los liberase.
Escrito entre 1550 y 1560, el Abencerraje, al igual que el Lazarillo de Tormes, originó un subgénero nuevo de la narración del Renacimiento y del Barraco. Este modelo siguió un proceso de cambio y transformación, pues son evidentes las diferencias con las obras posteriores, por ejemplo, el Guzmán de Alfarache con respecto al Lazarillo. Ese género nuevo surgió en un contexto sociohistórico especial: el ocaso y eliminación inminente de los moriscos españoles. Por eso, llamó la atención la figura del noble moro caballeresco y de sus hazañas, situadas ante el telón de fondo, suntuoso y melancólico, de los últimos años del reino musulmán de Granada.

La novela morisca pasó a ser una temprana encarnación del género de novela histórica en que se mezclan cómodamente los materiales ficticios y los documentados. Sin duda, esta peculiaridad pasó con frecuencia inadvertida. El tipo del moro andaluz había originado un mito en ambos sentidos usuales del término; su prestigio se debía precisamente a esta potenciación de una ficción atractiva por un fondo histórico sumamente dramático. El Abencerraje no ofrece esencialmente una poetización de la vida fronteriza andaluza del siglo XV. La ficción de Abindarráez y Jarifa no concuerda con la realidad de aquellos tiempos. Lo que tiene de histórico el Abencerraje es la respuesta –o evasión- imaginativa. Tampoco se está llamando a la sociedad para que haga un ejercicio de tolerancia respecto a la comunidad morisca.
La obra en su composición tiende a estructuras bimembres. Dos son los protagonistas de la obra, dos son también las historias que se cuentan; dos son los temas que mueven la historia, de los cuales participan ambos personajes en cada uno: el heroico y el amor. Podemos hacer una subdivisión en cinco núcleos. El núcleo tercero, muy breve, actúa como estructuradora de las dos partes. Los dos primeros, tras presentar la historia de los dos protagonistas, llevan la intriga hasta el momento crucial; los dos últimos significan el desenlace con la superación de las dificultades y los conflictos. Hay un paralelismo en ambas partes: en cada una de ellas se trata por separado a los protagonistas, se les reúne para volverlos a separar y concluir con la superación de los problemas. La historia de don Rodrigo de Narváez presenta su conducta en cuatro momentos que no son cronológicamente consecutivos, mientras que la historia del Abencerraje se desarrolla ordenadamente. Tras la escaramuza en la que participan ambos, las dos historias incluyen una vuelta atrás, un flash-back, que rompe la ordenación cronológica de los hechos.

El tema del Abencerraje es la lección de generosidad que ofrece. Los dos temas secundarios son el amor y lo heroico. Es cierto que los hechos de amores y de armas sustentan la acción, el mensaje que se desprende, como tema dominante, es la lección de generosidad. El tema heroico está relacionado con los caballeros, que introduce motivos militares, aspectos de la vida de la frontera. El tema amoroso introduce motivos que presentan el amor y que explican sus efectos. La función de cada uno de los temas es distinta. Sirve el primero para iluminar el heroísmo y para suministrar patrones de conducta; el segundo, para definir el amor de acuerdo con las ideas de la época.

Mixed Marriages Are a Communist Plot Which will Destroy the Foundation of our Society



Washington, April 1965. In a patriotic and brave endeavor, thousands of real Americans have marched across the city to protest against the new policies that the liberals are trying to enforce against us. Their sole aim is to create awareness about the perils that America might endure, if these new bill pass.


This is not a joke America. America has never believed in “mixing the races”. These Negros are surely plotting with the commies to destroy the foundation of this society; the family. First, we all know the consequences that a mixed marriage will cause to the children: “There will a problem with both groups accepting a child from such a marriage” and “those children will suffer and we won't help put them through it”.

If this bill passes, watch out America because this won’t end here. Then they will be the queers and the commies who will ask for equal rights. Then the family will be about everything but a household in which the father commands and the wife and children obey. Say goodbye to your family, say goodbye to America.


[Sadly, I couldn’t get the source of the real context of the image, but I have use in this invented report to make a point]

A few weeks ago, we did a practical exercise in class which consisted in writing several headlines about each historical period in the USA. I think it was a very useful exercise, for it allows us to have a condensed but practical summary of the all main events that happened in the USA since the beginning of the time. Moreover, I think the use of headlines was a really neat way to bring the subjects. It is through headlines that we usually receive the information in our society in see headline about historical events help us to perceive in a better way the grade of subjectivity that each headline carried.

Since this practical exercise, I thought of expanding the headline and write a whole piece of news. News are often used as a political tool (probably the most powerful of all) to spread ideas of a certain political party. Even though this story didn’t exit, it certainly could have been real. First, the picture is not a montage, so something similar of what I have report might have happened. Secondly, I have taken the highlighted sentences from real news about mixed marriage which has happened only a few weeks ago in the XXI century. I thought of making a highly hyperbolic text, which emphasis the spread of lies and misinformation. In this one the author (not me, the fictional journalist who wrote that) stresses a very common policy that has been use in the USA: The spread of fear. The main goal of this headline is to scare the readers and make them believes certain ideas that cannot be proved.

¡A los peloteros!



Mientras leíamos esta entrada con Desdemona, del blog de mi primo Sebastián, tuvimos la siguiente conversación:

(Desdemona es un nombre que me he inventado, ya que la persona con quién he tenido esta conversación no me ha dejado utilizar su nombre por motivos personales)

Desdemona: ¿Por qué tenemos que aguantarle a él sus estupideces si él no es capaz de aguantar las de los demás? ¿Acaso es dueño de la verdad absoluta?

Yo: Bueno, al menos es divertido. Voy a dejarle un comentario en su blog.

Desdemona: Pero critícalo y dile que no sea tan tonto. No vayas a decirle lo bien que escribe y que es una pobre alma incomprendida.

Yo: ¿Por qué iba a decirle yo algo así?

Desdemona: Porque te gusta hacer la pelota.

Yo: ¿Yo?

Sí, lo soy. ¿A quién voy a engañar? Por eso es que nunca escribo en contra de nadie ni nada. No me mojo la camiseta, quiero estar en buena con Dios y con el diablo. Siempre que puedo evitar conflictos con la gente lo hago, incluso cuando signifique darle la razón a otra persona que no pienso que la tenga. ¿Para qué me voy a complicar más la vida?, si ya es complicada con los problemas que tengo por el mero hecho de existir.

Me doy cuenta que estoy, incluso ahora mismo, haciendo la pelota. Me estoy haciendo la pelota a mí mismo, ya que estoy realzando mi capacidad de autocrítica y mi humildad. También se la hago al Seba, quien sí es capaz de manifestar su disgusto y aborrecimiento por prácticamente todo lo que se mueve bajo el sol. No es algo de lo que este necesariamente orgulloso, pero tampoco es algo que me importe admitir. Sí no sé reconocer mis propios fallos, estoy negando lo más intrínsecamente humano en mí.

El sistema oral formulario en Cantar de Mio Cid

El sistema oral formulario viene determinado por la transmisión oral de los cantares de gesta. El poema está escrito pensando en un público que asistía a la representación del juglar y ello determina una serie de rasgos que vienen a ser fórmulas orales o clixés lingüísticos que terminan por convertirse en tópicos del género e incluso en auxiliares nemotécnicos para el juglar que facilitan la memorización e improvisación de este. En su interpretación, el juglar podía subrayar con determinados gestos, especialmente con los de la cara, diversos aspectos de la narración. Sin embargo, la capacidad teatral que le ha supuesto es exagerada, pues, a juzgar por las tradiciones vivas de recitado épico, éste suele ser bastante hierático. Además, el juglar se acompañaba, al menos en los interludios, de un instrumento musical, lo que limitaba en gran medida su capacidad de dramatización.

Muchos rasgos idiomáticos no han sido creados por el autor, el cual se ha limitado a repetir formas, por tanto, características del estilo épico; algunas procedentes de la épica francesa como la forma de llorar de los ojos. En cambio, fórmulas épicas que podrían pertenecer a la tradición épica castellana son, por ejemplo, los epítetos épicos. Es un tipo especial de fórmula que se aplica a un personaje, especialmente al protagonista. Se trata de un sustantivo, adjetivo u oración de relativo que acompaña al nombre de un personaje (en aposición si es sustantivo, calificación en los otros dos) o bien que lo constituye. Así, don Rodrigo es llamado, “mio Cid el Campeador”, el “Campeador contado”, “la barba vellida” pero especial importancia posee el “epíteto astrológico”, que se refiere al favorable influjo estelar bajo el que el Cid nació o bajo el que fue armado caballero. Las formas básicas son “el que en buen ora nasco” y “el que buen ora cinxo espada” con distintas variedades. Se aplican igualmente epítetos a la esposa del héroe, de modo que doña Jimena es “mugier ondrada” mientras que Martín Antolínez es “el burgalés de pro” o, por su parte, Minaya Álvar Fáñez es “mio diestro braço”, “el bueno de Minaya”, etc. Además de estos y otros caballeros recibe epítetos el monarca, designado como “el buen rey don Alfonso” o “rey ondrado” o...


La misión de estas fórmulas es facilitar al autor la composición, sobre todo para satisfacer la rima; ayudar al juglar en la memorización del texto y, en fin, satisfacer el gusto del auditorio por ver tratados ciertos asuntos de determinada manera. Pero no termina aquí. También las ciudades reciben en nuestra obra epítetos, por ejemplo, Valencia es “la clara” o “la mayor”, también elementos en estrecha relación con el héroe como Bavieca, su caballo, que es “el caballo que bien anda” o “el corredor” y también se refieren los epítetos a las espadas Tizona y Colada designadas como las “espadas tajadoras” de modo que el procedimiento no se reduce a personas humanas exclusivamente.

Un rasgo muy nítido del estilo del Cantar es su tendencia a repetir determinadas expresiones, sobre todo las que ocupan un hemistiquio entero y satisfacen el asonante. Se trata de un recurso característico de la poesía épica: el uso de fórmulas y locuciones formulares. Propiamente, una fórmula es un grupo de palabras que, a modo de frases hechas, aparecen dos o más veces llenando todo el hemistiquio y, si se hallan en el segundo, proporcionan la palabra en rima. Por su parte, la locución formular es una variante de la fórmula, pero no ofrece una coincidencia verbal completa. En ambos casos, se trata de expresiones equivalentes e intercambiables. El ejemplo siguiente se trataría de una locución adverbial en tanto que el segundo hemistiquio no es idéntico en ambos casos (hay una inversión de V + CD a CD + V), por tanto, locución formularia:
El astil á quebrado ‖ E metió mano al espada
Martín Antolínez ‖ mano metió al espada

Normalmente, estas fórmulas o locuciones formulares, como también sucede con el epíteto épico, nos las encontramos asociadas a un tema concreto como, por ejemplo, la descripción de una batalla o un parlamento en estilo directo y van a ser, en ocasiones, usadas por los juglares para despertar la atención del público. Unas fórmulas que no vienen a ser sino la función conativa o fática del lenguaje, como por ejemplo, “odredes lo que dix”, “veriédes”, etc. Frases hechas que sirven de introducción fija a episodios variados.

En la entrada de la Casa Usher

No sé como llegué hasta allí, pero aquella noche no pude evitar sentir una insoportable tristeza invadiendo mi ser al contemplar por primera vez la casa de los Usher. Era un cuadro tan abrumador que me imposibilitaba entender la causa concreta de mi congoja. Era un edificio estancado en el tiempo, con paredes agrietadas y enmohecidas, puertas y ventanas putrefactas y gárgolas que me hacían sentir una mezcolanza de pánico, nerviosismo y escalofríos. Parecía una casa del terror si no fuera porque el miedo era tangible y perturbador, lo que me amargaba cada instante en el que pensaba aventurarme entre esos muros. Intentaba recordar las causas por las que estaba en ese lugar mas no recordaba razón alguna, aunque toda esta escena, no hacía más que traerme una confusa impresión de déjà vu.

Al cruzar el pórtico gótico de la entrada principal, toda esta zozobra fue aun más intensa. Los misteriosos jardines que rodeaban la casa parecían un cementerio sin tumbas, cuervos que por doquier que me lanzaban una escalofriante mirada oprimían aún más mi espíritu. A medida que me acercaba, imágenes confusas y distorsionadas pasaban por mi cabeza; Madeleine – ella es una de las moradoras de este lugar. ¿De dónde la conozco? Su recuerdo era el de una dama fantasmagórica que cruzaba por mi mente y desaparecía. Estaba enferma, o muerta o algo entre medio. Vino a mi imaginación una tumba en la que ella estaba viva. En eso escuché un ruido en los arbustos que casi me mata, pero resultó no ser más que unas ratas. Estaba a punto de llegar cuando recordé a Roderick Usher. El dueño de esta demacrada morada, si bien no estaba muerto, lo veía muy enfermo y débil, con un cuerpo corrupto y una mente perturbada tocando el borde de la demencia. A pesar de esto, no lograba encajar todas las piezas, ni entendía las misteriosas razones que me habían llevado hasta allí. Esto me perturbaba aún más ya que era más inquietante pensar en lo que me podría a encontrar en ese tenebroso lugar.

Estaba solo a unos metros de la puerta principal cuando recorde que un señor sin nombre también era parte de esta historia. Mientras intentaba recordar, súbitamente, desde el interior escuché el grito más aterrador que he escuchado en mi vida. Semejante chillido me produjo un pánico que me paralizó completamente. Sin curarme de aquel espanto, vi que aquella persona la cual no podía recordar salía despavorido por la puerta principal, mientras que un enorme temblor sacudía toda la tierra. Salía tan horrorizado el pobre hombre que no notó mi presencia, y como yo aún no salía de mi espanto nos tropezamos y caímos. Rápidamente me cogió del brazo y ambos huimos despavoridos mientras él me hacía ver una grieta en el techo (la cual no me había percatado antes) se iba ensanchando. De pronto pasó un furioso soplo de torbellino, y ante nuestros ojos se desplomaron los pesados muros y tejados, y hubo un largo estruendo que ocasionó el desplome de la Casa Usher.

Mientras corríamos despavoridos, yo le preguntaba qué significaba todo esto, qué podría haber pasado en esta casa para que se hubieran desencadenado todos estos perturbadores acontecimientos. Entre el ruido que aún producían los escombros, alcancé a escuchar que Madeleine había sido enterrada viva, pero que ahora ella y Roderick estaban muertos. El resto no podía escucharlo bien, pero oí algo acerca de gemelos, endogamia, locura, sangre, muerte, desesperación, para luego escuchar solo un murmullo ininteligible que poco a poco se iba desvaneciendo, ya que me había despertado pero aún estaba en esos segundos en los que aún piensas que los sueños son reales. Abrí los ojos súbitamente y mi corazón seguía latiendo con mucha prisa como suele ocurrir con las pesadillas.

Me di cuenta que me había quedado dormido en mi escritorio.En mi portátil había un documento en blanco con el título; "Comentario de La caída de la casa de Usher" y ese mismo cuento de Poe estaba a mi derecha. ¿Y ahora qué? Perdí la oportunidad de saber si Madeleine mató a Roderick o si murieron con la caída de la casa. Sin embargo, lo que más me decepciona es que jamás sabré por qué la casa cayó en ese preciso instante – no tiene sentido, sólo le da más emoción al final del cuento.

Cárcel de Amor

DE SAN PEDRO, Diego: Cárcel de amor; edición de Enrique Moreno Báez, Madrid, Cátedra, 1974.

La novela sentimental es un género que surge al final del siglo XV. Este género se encargó de adaptar la narrativa medieval a los nuevos gustos de la clase burgesa y en especial el público femenino. Aunque algunos de los elementos externos proceden de los libros de caballerías, como la caracterización de los protagonistas y algunos episodios concretos como el de Beltenebros del Amadís de Gaula, sus fuentes principales vienen del amor cortés provenzal y derelatos italianos como La elegia di Madonna Fiamemeta de Bocacio o españolas como El siervo libre de amor de Juan Rodríguez de Padrón. Debajo de las finuras del estilizado amor cortés se esconden violentas pulsiones sexuales, que cuando se ven frustradas provocan conflictos tales que conducen a los héroes a vivir como fieras en terrenos desérticos.

Cárcel de Amor fue un libro de moda de su tiempo, la novela sentimental mejor trabada y acabada. Fue de lectura obligada en los palacios y casas de nobles los que ya no se interesaban por los ideales guerreros medievales. Fue traducido a varios idiomas y tuvo más de 25 ediciones en castellano y unas 20 en lenguas extranjeras. De su autor, Diego de San Pedro, se sabe muy poca cosa. En 1459 estudió derecho y fue el apoderado del Maestre de Calatrava. Vivió en medios cortesanos y según se deducen de sus dedicatorias es de ascendencia judía. Era un prosista hábil que interesaba a los lectores a quienes se dirigía. Su tono sentimental y el predominio del amor en sus obras, explica bien que sus novelas fueran lectura predilecta de las damas cuyos sentimientos siempre procuraba halagar.

Está escrita en forma epistolar. La novela describe los tormentos amorosos de Leriano por su enamorada Laureola. El autor hace de intermediario entre los amantes, logra interesar a la dama y favorecer un intercambio de cartas donde se analiza la pasión amorosa. Después de complicados accidentes, Laureola se niega a ver a Leriano ofendida por el peligro en que él ha puesto su reputación y su vida con sus requerimientos amorosos. Leriano se deja morir de hambre, después de beber en una copa las cartas de su amada.

Estructuralmente es una obra sencilla: hay cuatro partes: la presentación alegórica que es la que más puede causar confusión al lector actual, el viaje a la corte, las intrigas cortesanas y finalmente la muerte y desesperación. Los protagonistas de la Cárcel de amor pertenecen a diferentes clases sociales. Existe una fuerte intervención del autor-narrador. Tiene que ver con el autobiografismo. El autobiografismo tiene otro sentido: el autor como voz. Le sirve y lo elige. Hay una dialéctica entre lo alegórico y lo autobiográfico. El autor es un personaje implicado en la trama, activo, y que tiene una característica interesante: es un intermediario, no sólo entre personajes sino con el lector y el texto. Es un guía de lectura que intenta explicar entre enseñanza o ficción que se explica dentro de sí mismas, deben ser unidas.

Lo que hace rica la obra es la combinación de tipos de discurso: las cartas y parlamentos. También la alegoría, tal como está expuesta, no es más que la plasmación de un ejercicio de alegoría. El estilo es latinizante, sentencioso con abundancia de sustantivos abstractos, construcciones a base de paralelismos o similicadencias. También llama la atención la numerología puesto que hay números que se repiten constantemente. Esta novela fue un auténtico "best-seller" e influyó en otras obras francesas, italianas e inglesas.

"Oh, What a Night" Health Care Reform

Those were the words of Nancy Pelosi last weekend in the House of Representatives. After months of debate, the House passed historic health care reform legislation late on Saturday evening. Many people outside the USA might not understand why this is such a big issue in the U.S. This nation is the only rich democracy in the world which does not have some form of universal coverage. In many ways this is a huge breakthrough. The Associated Press reported that evening:

“In a victory for President Barack Obama, the Democratic-controlled House narrowly passed landmark health care legislation Saturday night to expand coverage to tens of millions who lack it and place tough new restrictions on the insurance industry. Republican opposition was nearly unanimous.”

As it can be expected, reactions of all kinds have emerged after this historical landmark. Here I would like to make a quick review of the different reactions that the American media has produced. On the one hand, the right-wing media’s opposed to the bill as expected. Judge Andrew Napolitano, a Fox News Channel's senior judicial analyst, wrote an article the day before which had the title: Kiss Your Freedoms Goodbye If Health Care Passes. The article was of course charged with a strong right-wing agenda which opposed to the bill. The arguments against the bill are rather vague, he says, “It [Congress] doesn't care about the Constitution, it doesn't care about your inalienable rights”. He constantly talks about the loss of freedom, and he used a rhetoric which aims to spark the flame of fear: “It will raise your taxes, steal your freedom, invade your privacy, and ration your health care”. But the statement that struck me the most was the following:


“America, this is not an academic issue. If this health care bill becomes law, life as you have known it, freedom as you have exercised it, privacy as you have enjoyed it, will cease to be.”



It is shocking to see how a journalist from a “serious” cable news network can state such arguments lacking any kind of relevant data in order to back up his thesis. The problem is that these people who are upset about healthcare reform already have good coverage. If they get sick, they can go to the doctor. They are also good at defining the debate to make people think that money will be taken from the rich and given to the poor. This is another clear example of the culture of fear that is presented in the lives of so many Americans.

On the other hand, the left-wing media was mostly of great joy, although in some cases, it states that this reform is not enough. There is one article from the Huffington Post that called my attention, written by Stephen Gyllenhaal. He turned around these arguments about the constitution that we heard before from Judge Napolitano:

“Yes! We should celebrate the passing of this Health Care Bill in the House. Yes, this is the way democracy has worked from its start in this country with its Declaration of Independence for white men (not women, not slaves, etc.) - pretty much a mess at the start, a mess in the middle, a mess now, even as woman and African Americans have sorted out some of that earlier insanity via democracy.”

It is certainly peculiar the way in which nowadays the constitution and the declaration of Independence continue to be used in this kind of contexts. Nevertheless, not all the reactions from the left were 100% positive. Filmmaker Michael Moore complains that the bill fails in key issues such as woman’s right to choose or controlling cost. Regardless whether this bill might be watered down or not, I think it can become a big landmark in the history of the United States. If president Obama can actually achieve real reform of the U.S. healthcare system, he deserves a lot more than a trophy in Sweden.

La Pija

Esta historia me la contaron un frío lunes por la mañana, cuando tomaba un café en el Antro con unos amigos. El Antro es una especie de santuario para los fumadores en la UIB, un pequeño espacio abierto donde algunos míseros rayos del sol apenas se asoman por el mediodía, y aunque no fume, este año he conocido muchos que sí, por lo que he tenido la oportunidad de sumergirme en este submundo de bohemios y tabaco. Charlaba con Catibel, Yoli e Inoa, cuando llega Patri. Estaba nerviosa, se acercaba con esa forma de pingüino tan graciosa que tiene de caminar y nos cuenta ligeramente enfadada: – ¿Sabéis que este finde le salve la vida a la Pija y no me dio ni las gracias?

Los hechos ocurrieron un sábado por la noche en algún pub o club alrededor del Paseo Marítimo. No recuerdo el nombre, no estoy seguro si es porque ella lo omitió o porque yo estaba pensando en otra cosa en ese momento. El caso es que Patri estaba de juerga, pasando un buen rato con todas sus amigas del barrio: Lapili, Lalola, Lajuani y Latere. Todas estaban felices pasando un buen rato, orgullosas lucían sus tops ajustados y fofis, tatuajes, piercings y faldas extra cortas. Jugaban a una partida de futbolín, sin hacerles daño a nadie, cuando ella aparece de las sombras. La Pija, rodeada de su séquito de lacayas, vestía Tous y Prada. No se aguantan en la semana y las tiene que ver aquí. Patri las ve cada día en clase y aunque alguna vez fueron amigas, diferencias irreconciliables las fueron separando con el tiempo.

Patricia decide ignorarlas, pero La Pija no va a dejarse ser ignorada. Por lo que va y se coloca a un lado del futbolín imposibilitando el juego. Lajuani, que es una chica con mucha paciencia y buenos modales, le pide amablemente que se mueva.

–Pues no me da la gana moverme. Estoy en un país libre. –fue la fría respuesta de la Pija.

Aquí debo asumir que la Pija no tenía conocimientos de ciertos aspectos semántico-sociales que nos hacen inferir que si el nombre de una persona lleva antepuesto un artículo determinado es para advertirnos de los contratiempos que nos supondría interponernos en su camino. Y aunque como he dicho antes, Lajuani se caracteriza por su templanza y buenas costumbres, no iba a aceptar que sus demandas no fuesen satisfechas.

– ¡Yo la mato! ¡Qué la mato a esta zorra! – fueron las amenazas que Lajuani gritaba mientras se aproximaba a la Pija para atentar contra su integridad física.

Como era de esperar, el resto del barrio se unió a Lajuani pidiendo la sangre de la Pija al unísono, mientras esta seguía sin moverse de donde estaba. Patri para evitar un innecesario derramamiento de sangre, intervino a favor de la pija. Al final logró que se moviera, mientras calmaba a su tribu. No hubo ningún tipo de agradecimiento por parte de la pija, lo que enfadó a Patri y juró nunca más defenderla cuando Lapili, Lalola, Lajessi, Lajuani y Latere pidieran a gritos por su vida.

Aboriginal People and Canada’s Conscience by Russel Lawrence Barsh (a summary)

As any other nation that has been created in the last couple of centuries, Canadians have always struggled to find common roots and identity. And also as any other nation of the new world, this search for identity has never taken into account the Aboriginal people. There has always been a gap between Canadians and the Native Canadians, even to the point that it seems as though Canadian’s society has receive the Aboriginals to this land and not the way around. Nevertheless, it is impossible to understand this country expect as a product of immigrants’ encounter with aboriginal people.

Today’s Canada is not as different as any other free nation. They have independence, symbols that represent them as a nation, a flag and a sense of unity and togetherness which does not collide with multiculturalism and bilingualism. Yet there is always this perception that real Canadians are only WASPs which paradoxically fails to distinguish them from Britons or Americans. Yet Canadians have tried to identify themselves as tolerant, abstained themselves from slavery, imperialism or racism. At the same time, they have created a new “black (or white) legend”, labeling their southern neighbors with all these vices.

However, Canadian history has turned out to be not so different from American history and there is ambivalence toward the treatment of minorities. On the one hand, Canadian history has been about multiculturalism, bilingualism, aboriginal handicraft symbols; Indian and Inuit art occupy most of Canada’s public spaces. On the other hand, its history has been about intolerance and segregation just as bad as their neighbors in the south. This ambivalence can be exemplified in the use of Aboriginal culture as a way to attract tourism.

Canadian conscience gives rise to both love and hate for Aboriginal peoples. They are part of Canadian idiosyncrasy yet many white Canadians consider that Aboriginal people will be better off assimilating their values and lifestyle.

Christopher Bigsby, What, then, is the American? (A summary)

It is hard to perceive the line that separates reality with myth. Nostalgia can be about something that will never have happened such as the birth of the Captain of the Star Ship Enterprise. This is the problem defining what America is. It is such a recent nation that there are still many aspects that need to be inscribed. Especially from the inside, it is so difficult to define what is to be an American, and it has been this way since the foundation of the country. It is a debate that is constantly present in the American consciousness and it was there a morning of September at the turn of this century.

Certainly after the 9-11 Terrorist Attacks, an awfully present sense of déjà vu stirred in everyone’s who was watching that live event on television. These events existed in the popular mindsets with Hollywood hits such as Armageddon and Independence Day. The parallelism with this other reality present in their psyche was too vivid as if history was repeating itself and ending at the same time. This had made many Americans to prompt the same questions: who we are? Why is everyone trying to kill us?

If we look back the history of this country many American can spot how the nation has become what it is. Almost every analyst foretold what the United States was going to become, as they knew which the values that they ought to follow were. Nevertheless, that was not an exercise of identity so the question still open.

Just as there has been a great difficulty to define USA’s identity from the inside, it has always been entirely definable (and sometimes threatening) from the outside. The United States is a country built on contradictions. It has been imperial, yet promoting individual freedom since the beginning. It is a secular and a religious state, puritans in love with pornography. They celebrate marriage while one marriage of two ends up in divorce. They promote individuality, yet they always join clubs and cults. They advocate for self-improvement, yet there is a huge gap between the rich and the poor. All these ambivalence has been observed since the dawn of this nation. Just as Doctor Faustus, it is ready to lead us to the future even if it means to lose its soul on the way.

Jackson

[New York, year 2027. Andrés and Gabriel hang out in the coffee house] 

Andrés: Certainly I love NYC at this time of the year: the lights, the colors, the snow; it’s just gorgeous, don’t you think?

Gabriel: Sure… I suppose…

Andrés: Man, what’s wrong with you? Why do you look so down? Cheer up!

Gabriel: What are you talking about? I’m fine… life is good, I have a beautiful wife, lovely children and business cannot be better.

Andrés: This is about your son, isn’t it?

Gabriel: For what I recall I have no son, only three beautiful daughters.

Andrés: Honestly, I think you have to let that go; so Jackson wants to dance ballet instead of going to college, I don’t see what the big deal is.

Gabriel: What the big deal is? All my life, I’ve been working so hard, building this landscape company with my own hand so my son will take over eventually, and now he wants to wear tights and dance like a sissy, and you still don’t know what the big deal is? Man! My life, my efforts all will be thrown away and lost. Do you have any idea what it means? Do you?

Andrés: Sorry bro, I guess things didn’t work out the way you wanted…

Gabriel: He has brought shame to me and our family.

Andrés: Shame to you? Get a grip please! And besides, how come you didn’t see that coming? I mean, he was always jumping and twirling around the house.

Gabriel: I thought he was gay or something, I would have perfectly understood that, but this… I don’t get it! We worked together for several years, side by side, we always got along great, and all of the sudden he dropped that bombshell. What did I do wrong? Please tell me! I need to know!

Andrés: Maybe that’s his raison d’être. 

Gabe: Je ne sais pas. But why if you perceived it before, why didn’t you tell me?

Andrés: I thought you knew as well.

Gabriel: I don’t care anymore. And I hope he gets ready to face up with reality for he’s not going to get a dime from me.

Andrés: In that case, he will hate you.

Gabriel: Well, so be it.

Andrés: C’mon, you don’t mean that. You should give him a break. It’s not the end of the world if your son doesn’t take over your company.

Gabriel: This is not about business. This is about my legacy – my legacy! How would you feel if you knew that all your hard-work will be gone some day?

Andrés: As a matter of fact, your business is bound to disappear eventually, just as everything else that exists in this universe.

Gabriel: don’t try to talk me into forgiving my son, I know your evil mind games.

Andrés: I don’t have to talk you into anything. And don’t worry I won’t confuse you with semantics. Because I know that you know that deep down, you care more about your son than your business, I know that everything you have said you said it because you are mad, but sooner or later you will accept the career that your son have chosen, no matter what, won’t you?

Gabriel: (stares at Andrés with anger) Damn you are right! Stupid sons, thinking on their own!

Andrés: And perhaps Rachel, your eldest daughter, might want to run your business.

Gabriel: Yeah right… a businesswoman, don’t make me laugh.

خرجة


 Garid, vos, ¡ay yermaniellas!,
¿com' contenir el mio male?
Sin el habib no vivreyo:
¿ad ob l'irey demandare?
Durante tiempo, se creyó que la literatura española encontraba sus primeros testimonios en la épica porque no existían testimonios remotos de la írica española como también se pensó, durante algún tiempo, que la lírica románica se habría originado a imitación de la lírica culta provenzal.

Pero en 1948 el hebraísta Samuel M. Stern reveló al mundo veinte jarchas escritas en lengua romance, que figuraban en moaxajas hispano-hebreas de los siglos XI a XIII, encantadoras cancioncillas de amor puestas en boca de una muchacha: lamentos de ausencia, súplicas al amado, apasionadas confidencias a su madre y hermanas.

El increíble hallazgo trajo su secuela de comentarios y nuevos descubrimientos. Emilio García Gómez, el propio Stern y otros investigadores han ido desenterrando más jarchas de las moaxajas hasta el punto de que hoy conocemos 76 jarchas (que no son muchas) cuya lengua es el mozárabe, es decir, el dialecto románico hablado por los cristianos que vivían en la España musulmana, por los judíos y por los árabes bilingües. Aislado del resto de dialectos peninsulares, no evoluciona a la par de ellos y mantiene muchas formas arcaicas; por todo ello, unido a nuestro incompleto desconocimiento del mozárabe, ha impedido que todas las jarchas sean completamente descifradas. Están escritas, además, en caracteres hebreos y árabes y la falta de signos para ciertas vocales, en ambos alfabetos, y las frecuentes equivocaciones de los copistas que desconocían la lengua romance, suelen hacer la trasliteración difícil y problemática.

Es por esto que muchos expertos como el filólogo Hitchcock abrieron una polémica en torno a la autenticidad de estos textos como representantes de la lírica románica. El problema de traducir los caracteres hebreos y árabes han hecho que muchos investigadores y filólogos las descarten como documento válido para el estudio de la historia de la lengua.

Obama and the Language of Values

We must all be alike. Not everyone born free and equal, as the constitution says, but everyone made equal . . .


We are going to build a new Settlement. We’ll have a happy new life and we’ll have equal rights for all… except blacks, Asians, Hispanics, Jews, gays, women, Muslims… eh, everybody that is not a white men. And I mean white-white, so no Italians, no Polish; Just people from Ireland, England and Scotland, but only certain parts of Scotland and Ireland: just full blooded whites. You know what? No even whites, nobody gets any rights.
Ah, America.

Certainly, these two quotes may seem quite different in nature: one is a well-known quote from Ray Bradbury’s masterpiece, Fahrenheit 451, and the other was found on a Sunday night’s cartoon. One belongs to the so-called high-culture and the other to the popular media; however, these two quote embody some of issues that have been at the core in the history of the United States, even today. This kind of language resonates even to us, foreigners, because we have heard them some many times in the media. Both quotes have common semantic clusters (“born free and equal”, “equal rights for all”) and make reference, directly or indirectly, to a single document which is familiar to every single citizen of the United States of America: The Declaration of Independence. The kids read it at schools and foreigners wanting to become citizens are bound to read it and understand it. Almost every American is familiar with these words: “We hold these truths to be self- evident, that all men are created equal, that they are endowed by their Creator with certain unalienable Rights, that among these are Life, Liberty and the pursuit of Happiness”. Barack Obama in his book, The Audacity of Hope, states that these simple words are “our starting point as Americans” and “the substance of our common creed”. It is interesting he use the word “creed” as though being an American would mean that you are obliged to follow a religion. In a humble attempt to figure out what these words mean, or at least to prove that words are important, a simple analysis of the content of an extract from this book and the language that he uses will be made in order to comprehend the impact that the Founding Fathers and his declaration made to their descendants.

The central theme of this excerpt is to identify the core values with which the Americans identify themselves. He starts stressing the importance of values as a glass in which human beings understand reality, as well as saying how important is to identify the values they have in common rather to the ones on which they clash. The declaration of independence is a central element and he uses it to talk about the important ideas this document holds. Then he identifies and comments the central values that can be extracted from it: individual freedom, self-reliance, self-improvement, risk-taking, thrift, personal responsibility but also other communal values as neighborliness, sense of duty and faith. The expert finished talking about the tension that it is produced when these values collide with each other.

Our creed, our values, our freedom; these words are constantly used throughout the text. They are also constantly used by other politicians in order to resonate with his supporters. Similar words were used by Martin Luther King during his fight for the civil rights, but also by George Bush to start the invasion of Iraq. The right use of these ideals can led to powerful movements that have shape the history of the country, but it can also led to propaganda and manipulation of the reality. We all remember from the Bush era how they used the word freedom: “They hate our freedom”. Even so, the constant repletion of the values in common was also used by Abraham Lincoln and other great politicians and leaders.

This leads us to the conclusion that the use and abuse of constantly talking about their values is highly important for the United States of America. I don’t know the reasons yet, but I’m hoping to find out throughout the course. Nevertheless, I’m going to dare to come up with two hypotheses. First, I think it has to do with the fact that America is a new country. It doesn’t have a long history with which identify themselves, so it is necessary to create certain elements in order that every American can feel represented with them. Secondly, I also think it has to do with the fact that the United States is a nation of immigrants and I read once that in order to be an American, it doesn’t matter your background or the place you were born as long as you commit yourself to follow certain values. Either way, the discourse about values is essential to understand the idiosyncrasy of the USA.

United States and Canada

This is the first of a series of post in which I will write about the United States and Canada. This year I'm following a course about North-American history and culture and this post will actually count towards my final mark.

My relationship with the United States of America has been complicated yet quite fulfilling. As most people in today’s globalized world, my knowledge of the United States was vast before I even put a foot in the country. In my case, this contact was not only through the media and the cinema, yet throughout these years I got to know many citizens of the USA. Nowadays, I have many friends from several states which has allowed me to get to know a big deal about the people, culture, mindset, and their views about themselves and the rest of the world. This allowed me to familiarize with most of the hot and current issues that the USA has going trough during this decade from gun control to health care reform. I’ve been in the USA the last two summers which has allowed me to expand even further my knowledge of this culture.

That being said, I must stress that I have great expectations with this class. My goals are to systematize and expand the knowledge that I already have, so I will be able to have an even deeper understand this country. Certainly, there are big gaps which I hope with this class I will be able to fill. I have special interest to learn more about the history of minorities in the USA, especially about Amerindians and African Americans. There are two key issues in the USA that I’d like to learn more and analyze in detail are the American Civil War and the African Americans Civil Rights.

Also, I have a few friends from Canada, but I must admit that I have very little knowledge of this land, so I am very eager to learn more about it. I have chosen this medium simply because I have been blogging for almost five years and I’m really comfortable using the hypertext. I hope you will enjoy it, and I'll be very glad to hear everyone's comments/feedbacks.

Going Verde

Hoy es Blog Action Day en donde el mundo de los blogs se une para hablar de un solo tema, y el de este año es el Calentamiento Global.

Moralmente, no soy el más indicado para hablar de este problema. Al levantarme por la mañana, la última de mis preocupaciones es cómo detener el calentamiento del globo. Este es mi mea culpa: si no estoy contribuyendo al calentamiento global, es más que seguro que no estoy ayudando para nada. De hecho, llevo dos años sin utilizar el transporte público, dejo mi portátil encendido muchas noches y nunca separo los plásticos, el papel y lo orgánico. Es más, tengo un cubo de basura en mi cuarto en el que usualmente tiro solo papeles, pero siempre tiro alguna que otra cáscara de naranja o plátano sólo por pereza de no tener que levantarme y tirarlo en el cubo de la cocina. Cuidar el planeta cuesta trabajo, y ¿cómo vamos a cuidar un planeta si apenas nos cuidamos a nosotros mismos? Dios debió haberlo pensado dos veces antes de dejarnos el cuidado de la tierra.

Sin embargo, tengo algo que objetar. Durante la edad del pavo, hace unos doce años, yo también fui ecologista. Fue una moda pasajera, así como durante mi infancia fueron los dinosaurios o durante mi adolescencia fue el heavy metal. A pesar de eso, hice mucho en esos años por el medio ambiente, como reciclar papel y… bueno en mayor parte fue reciclar papel. Estaba muy bien informado de todos los peligros de la tierra, de hecho, sabía acerca del calentamiento Global o del efecto invernadero mucho antes de la película de Al Gore. Todos me miraban como si fuera un testigo de Jehová cuando predicaba acerca de la polución o el forado de la capa de ozono. Lamentablemente, incluso hace doce años, ya era demasiado tarde. Habíamos pasado demasiado tiempo contaminando y usando los recursos de este planeta, mejor será que nos vayamos a vivir a Marte.

Yo mientras tanto, aunque me comprometo a buscar maneras en las que ser un poco más verde, aprovecharé al máximo una puesta de sol, un mar sin basura, aire puro o el invierno mientras todavía haya.

Amadís de Gaula

RODRÍGUEZ DE MONTALVO, Garci: Amadís de Gaula; edición, introducción y notas de Victoria Cirlot y José Enrique Ruiz Doménec. Barcelona, Planeta, 1991.

El Amadís de Gaula es sin duda el más famoso de los llamados libros de caballerías, que tuvieron una enorme aceptación durante el siglo XVI en la Península Ibérica. La primera edición de esta obra la llevó a cabo Garci Rodríguez de Montalvo en 1508. Su popularidad se debió en parte al poderío imperial de Carlos V y al descubrimiento del Nuevo Mundo. De hecho muchos conquistadores y colonizadores bautizaban los lugares que llegaban con nombres que sacaban de los libros de caballerías, como por ejemplo California o la Patagonia. La obra tiene sus orígenes en Francia y el mundo celta de las Islas Británicas conocido como la materia de Bretaña. Los orígenes del Amadís se remontan a un primitivo material literario relacionado con el Rey Arturo. En el siglo XII se reaviva el interés por la leyenda artúrica, más accesible a partir de la crónica latina del monje Godofredo de Monmouth y de los poemas franceses de Chétrien de Troyes como El Caballero del León.

El Amadís es una obra de gran extensión y de mucha complejidad; el texto de Montalvo consta de cuatro libros y de ciento treinta y dos capítulos. La novela consta de doscientos setenta personajes, con sus nombres o apodos. Los valores en esta obra remiten a la realeza como institución portadora del honor y el código caballeresco. Los votos hechos por los caballeros reflejan íntimamente su fe en el cristianismo. El papel de lo religioso es omnipresente en la novela desde el prólogo de Montalvo. El Amadís se caracteriza por un énfasis en lo cristiano, Amadís es cortes, gentil, sensitivo pero sobre todo es un héroe cristiano y muy devoto.
El hilo narrativo comienza con el relato de los amores furtivos del rey Perión de Gaula y de la princesa Elisena de Bretaña. Esta unión clandestina resulta en el nacimiento secreto de Amadís. Al ser abandonado al nacer, es criado por el caballero Gandales en Escocia e investiga sus orígenes a través de aventuras fantásticas. El es perseguido por el mago Arcalaús, pero a la vez protegido por Urganda la Desconocida. Es ordenado caballero por su padre el rey Perión, superando los desafíos de la encantada Ínsula Firme, que incluía pasar por el Arco de los leales amadores.

A pesar de la celebrada castidad de Amadís, su amor de la infancia, Oriana, heredera al trono de Gran Bretaña, se vuelve celosa de una princesa rival y le envía una carta para regañarlo. El caballero cambia su nombre por Beltenebros y se somete a una penitencia en la que se vuelve loco en la insolada Peña Pobre (que posteriormente sería parodiado en Don Quijote).

El recobra sus sentidos solo cuando Oriana envía una sirvienta a buscarlos. Luego ayudará al padre de Oriana, Lisuarte a combatir a los invasores. Posteriormente ellos consumarán su amor y por consecuencia nacerá su hijo Esplandián. Deben posponer su matrimonio debido a la enemistad entre Amadís y Lisuarte. Amadís viaja a Constantinopla y asegura el favor de la princesa Leonorina para que se case con su hijo. Su más famosa aventura durante esta época de exilio es con el gigante Endriago.
Como podemos observar, el amor es uno de los temas principales. Este tema, que penetra casi toda la literatura imaginativa de la Edad Media, y de todas las épocas, forma el meollo de la acción global del Amadís. Se expresa en dos aspectos, en dos niveles: primero es el del amor de los amantes que, a pesar de todos los obstáculos, se guardan la fidelidad. Se ejemplifica en la vida de los padres de Amadís, y con el propio protagonista y su amada Oriana. Ambas parejas se ven obligadas a aplazar la ceremonia pública del casamiento y consuman su unión haciendo cada uno los más solemnes votos religiosos. Por otro lado, está el amor breve y pasajero. Los amoríos y relaciones fortuitas se encuentran por todo el Amadís y contrasta fuertemente con el amor del héroe y su dama.

Entre los aspectos formales, podemos observar que el Amadís tiene una gran cantidad de arcaísmos que parece ser una marca del género en sí. Estos pueden ser por ejemplo dialectos del leones, un estilo elevado en todos los casos, nunca hay un cambio de registro. Otros recursos comunes son las bimembraciones, paralelismos, enumeraciones, frases más amplias, anteposición de adjetivos, oraciones de infinitivo, colocación del verbo al final de la oración (latinizante), empleo sistemático de gerundios etc.

Ante todo el Amadís es sin duda el mejor de todos los libros de caballería. Incluso cuando el género estaba en decadencia Cervantes dijo en el Quijote: “[El Amadís] es el mejor de todos los libros que de este género se ha compuesto; y así como único en su arte se debe perdonar.”

Sabiduría griega

Eran las ocho y media y ya íbamos por la tercera ronda. Había conocido a Dimitris unas horas antes; era un ateniense que estaba estudiando en Inglaterra y estábamos alojándonos en el mismo albergue en Londres. Me cayó bien desde el principio ya que a los dos nos gustaba hablar de política, historia y filosofía, aunque se notaba que tenía unas ideas bastante extrañas. Llevábamos dos horas hablando hasta que no nos quedó nada más de que charlar. Había silencio. Siempre me siento incómodo en estas pausas.

Me gusta está pinta, es la mejor cerveza que he probado aquí – le dije, más que nada por decir algo.

Sí, muy buena – me contestó.

¿Y ya has visto la última película de Tarantino?

¡No! Eso es sólo propaganda – respondió.

¿Propaganda? ¿A qué te refieres?

Me refiero a Hollywood. Todo es un gran entramado para controlarnos y manipular la verdad. Siempre ha sido así y siempre lo será. Quieren hacernos creer que hubo genocidio en la Segunda Guerra Mundial, pero no fue así.

¿Qué? ¿De verdad no crees en el Holocausto?

Qué va, eso no es más que un mito – Dimitris lo decía seriamente aunque yo seguía pensando que era una broma– y te lo puedo demostrar con páginas web muy buenas; fueron los libros de historia ingleses que propagaron semejante engaño.

¿Pero cómo puedes decir eso? Es conocimiento general y todos los historiadores afirman que es un hecho.

No porque todos crean que una mentira es cierta se transforma en verdad.

¿Y los testigos, los campos de concentración? – pregunté, ya que parecía tan seguro de sus afirmaciones que casi que me hace considerar su idea.

¡Todo es un gran montaje! Nos quieren lavar el cerebro.

Pero si dices que Hollywood sólo imparte propaganda, ¿Cuál es su objetivo? ¿Cuál es el retorcido mensaje que estos directores y productoras quieren meternos?

Dimitris se quedó mirando su cerveza por un rato.

No lo sé...

Entonces, ¿Cómo puedes estar tan seguro de que nos quieren manipular si no sabes para qué lo hacen?





¿Pedimos otra ronda? invito yo está vez - y se dirigió a la barra de pub.

O'Higgins y Mackenna

Una nación puede estar oprimida por siglos mientras que la semilla de la libertad brota y germina en los corazones de los pueblos. Es por eso que solo nos gusta leer el final de las historias, ya que es ahí donde se concentra toda la acción, la pasión y amor por defeder la tierra propia. Sin embargo, no se debe olvidar que las buenas historias son historias de abuelos, padres e hijos.

Esta historia comienza en Irlanda en el año 1649. Durante siglos la familia de Roger y Margaret O’Higgins había señoreado las tierras de Ballynary, en el condado de Sligo al noreste del país, impartiendo justicia y bienestar a los miembros de su clan. Sin embargo, una amenaza acechaba la paz de su condado. Las tropas inglesas lideradas por el tirano Oliver Cromwell habían decidido invadir y conquistar su amada patria. El clan O’Higgins no pretendía rendirse ante los ingleses sin antes luchar hasta el final. Era su tierra y estaban dispuestos a dar la vida para protegerla.

Roger O’Higgins organizó sus tropas que no eran más que unos cuantos valientes aldeanos y granjeros. A su lado también se encontraba, el joven William Mackenna, un gran amigo, que había venido desde Ulster, en el norte de Irlanda, con una pequeña guarnición para ayudar a resistir. Irlanda resistió las tropas inglesas por más de nueve meses. Roger y William pelearon junto a sus compañeros, pero lamentablemente no fueron rivales para las tropas inglesas mejor preparadas y mayores en número.Después de nueve meses Irlanda cayó ante el poder de las legiones de Cromwell. Masacrados, miles de irlandeses entregaron sus vidas en el campo de batalla, sus hijos fueron descuartizados y sus mujeres violadas y torturadas. Las salvajes atrocidades que cometieron las tropas de Cromwell jamás serían olvidadas en estas tierras célticas. Roger y William defendieron su patria hasta la muerte.

Tras su muerte, el hijo de Roger, Charles, pasaría a convertirse en el líder de un clan al cual se le avecinaban tiempos difíciles. Pasarían más de trescientos años hasta que Irlanda volviera a recuperar su libertad. La guerra había dejado en bancarrota a la familia. Oliver Cromwell expropió las tierras de los O’Higgins dejándolos con apenas un pequeño cotarro para todo el clan. Incluso después de la muerte del tirano, Irlanda seguía a merced de sus opresores. El hambre, el frío y las pestes se encargaban de diezmar a la población. Tampoco había ninguna esperanza para poder mejorar su situación, ya que en su condición de católicos no tenían derecho a recibir educación, comprar tierras, u ocupar cargos en la administración. Tal fue su pobreza, que a Charles y su familia emigraron al condado de Meth, y no le quedó otra a él y a sus hijos que convertirse granjeros al servicio de la familia Rowley-Langford.

Ambrosio, el hijo más pequeño de Charles, no se conformaba con una vida de granjero y en 1751 emigra hacia Cádiz en busca una vida mejor. Durante años trabajó como un empleado en una empresa internacional de comercio. Cinco años después, vuelve a emigrar hacia el nuevo mundo en donde comercia en el Perú, la Argentina y el Paraguay. Su astucia e inteligencia le permitieron triunfar en todos sus negocios. Unos años más tarde partiría a la Capitanía General de Chile en la que trabajaría como ingeniero construyendo caminos. Luego pasaría a cargos en la administración en los que ascendería hasta convertirse en Gobernador de Chile en 1788. La administración del estado de este sabío irlandés fue ejemplar, muchas fueron sus obras, como la construcción de un camino que unió Valparaíso y Santiago, abolió el trabajo forzado de los indígenas y fundó muchas ciudades. Una de las cuales bautizaría en memoria a su ciudad natal, Ballynary, aunque con los años el nombre se castellanizaría y pasaría a llamarse Vallenar. Tan buena fue su gestión que la monarquía española lo nombró Virrey del Perú.

Ambrosio O’Higgins muere en 1801 pero este no sería el fin de su clan. Su hijo Bernardo volvería de Europa en donde cursaba sus estudios unos años después. Ya en Chile conoce a un antiguo colega de su padre, Juan Mackenna, quién era nada más y nada menos que el bisnieto de William Mackenna aquel joven que luchó junto al Bisabuelo de Bernardo. Ambos van a ser los protagonistas de una nueva lucha, en la que defenderán los derechos de los oprimidos de esta nueva tierra, que ahora también es la suya. Quién hubiera imaginado que Bernardo O’Higgins y Juan Mackenna tendrían la oportunidad de repetir la gesta de sus antepasados. En lugar y época distintos el destino los llamará a luchar contra la misma tiranía y opresión a la que sus bisabuelos se habían enfrentado hace más de 150 años.

El helado

Siempre he tenido problemas de concentración. Cuando estudio y pasa una mosca, me quedo mirando la mosca y celebro sus giros y zigzagueos. Para que decir cuando estudio con mi portátil en frente. De hecho, incluso cuando utilizo Internet como herramienta de estudio me desconcentra completamente. Incluso cuando estoy completamente sin nada que me desconcentre, por ejemplo en un examen, mi imaginación me juega malas pasadas. La semana pasada estaba en el Beatriu de Pinos dando el examen de lengua, con un cansancio acumulado de varias horas, y algo mareado. Era un examen muy difícil, y aunque no es el primer ni el último examen que iba a dar, en esta ocasión me estaba jugando muchas cosas, desde becas hasta el orgullo personal de no repetir un examen tres veces.

Pero lo había hecho mal, me había puesto demasiada presión, había estado estudiado las ocho horas anteriores al examen y las fuerzas flaqueaban. El examen duraba cuatro horas, en un martes a las tres la tarde. Usualmente me echo una siesta a esa hora. Y como era de esperar me dieron ganas de dormir. Me puse a pensar en lo que haría cuando terminase: a lo me mejor me compraría un helado. Sí, un helado de pistacho o un Banana Split… me acuerdo cuando pequeño había una heladería en la que preparaban unos Banana Split con virutas de chocolate, nata, caramelo y manjar… que ganas, tal vez si pido que le pongan dulce de leche en la gelatería italiana del paseo marítimo, a lo mejor tienen… sí, que bien…

Mientras dormitaba me di cuenta de que habían pasado ya tres horas de examen. Y aún me quedaba todo un bloque por terminar. Ya a esas alturas las letras tiritaban y saltaban de un lado del folio al otro. Me di cuenta que ya no podía más, así que entregué el examen. Luego me compré mi helado, bueno no venden de los que quería, pero me compré un Maxibon. El examen, ah sí, he aprobado, pero no sé cómo, la mitad del tiempo estuve pensando en helados.

Shakespeare's Globe: Troilus and Cresside

En Troya tiene lugar la escena. De las islas de Grecia los orgullosos príncipes han jurado saquear Troya, dentro de cuyos muros la raptada Helena duerme con el sinvergüenza Paris – de aquí la pelea.

No lo puedo evitar sentir escalofríos al escuchar voz tan solemne. También puede que se deba a que la tarde está un poco fresca; mejor me pongo mi jersey. Suenan trompetas, veo pasar soldados detrás de la mío haciendo su aparición en el escenario. No estoy sentado, sino de pie, ya que el Globe fue reconstruido replicando hasta el más mínimo detalle del original. Así que sólo estoy a unos cuantos metros del escenario, y algunos actores entrar por aquí, teniendo que moverme para darles el paso. Es por eso que todo se siente tan cercano: El chasquido de las espadas, los escudos, se escuchan como si aquel armamento fuese real – la batalla se congela súbitamente. En eso, las musas cantan y los soldados se marchan. Entran Troilo y Pándaro. Pándaro le habla de la paciencia al joven Troilo, pero un avión pasa por encima de nosotros y las turbinas no me dejan escuchar con claridad. Troilo se va y a continuación entra Crésida. Al parecer Pándaro es el casamentero. A pesar de que he leído el libro me cuesta entender su retórica, algo de que ya estaba consiente cuando decidí comprar entradas para ver una obra de Shakespeare. Crésida parece un gamo encima del escenario, da saltos de un lado a otro – me encanta el uso hiperbólico que hacen los actores de su cuerpo, sus manos, sus expresiones faciales, eso es algo que echo en falta en las otras artes visuales. De pronto, un señor de metro noventa se coloca justo en frente de mí, no me deja ver nada. Intento moverme, y después de un par de minutos de movimientos torpes y leves codazos a los que están a mi alrededor lo consigo. Me doy cuenta de que Crésida y Pándaro se han marchado hace un buen rato, ahora están los generales griegos discutiendo. Están preocupados por el transcurso de la guerra. Mientras tanto, yo me preocupo de que unas cuantas gotas están cayendo y no tengo paraguas. Ulises explica que están perdiendo porque Aquiles no quiere ir a la guerra, ya que prefiere quedarse en su tienda haciendo el amor con su primo, Patroclo. Mientras tanto, en Troya, Héctor aboga a devolver a Helena a los griegos y terminar el conflicto de una vez por todas pero sus hermanos se oponen. Mientras tanto, comienzo a darme cuenta que hay un espacio vacío que está aún más cerca del escenario, así que sigilosamente intento colocarme ahí.

En la siguiente escena Troilo y Crésida juran amarse eternamente, se casan y consuman su amor. La intensidad de su cariño es consume al respetable sin lugar a dudas. Minutos después Crésida es obligada a marcharse al campamento Griego. Troilo está devastado. Esta historia promete, la tragedia está servida. Pero ahora es el intermedio así que me siento un rato en el suelo para descansar las piernas, mientras los otros se van al hall.

Debido a que casi todos salieron, me he podido colar y ahora estoy en primera fila del escenario. Ni siquiera necesito las gafas para ver a los actores. La batalla continúa. Héctor pelea valerosamente, mata a Patroco, y Aquiles encolerizado vuelve al combate. Sin embargo, no puede con el viril Héctor. Así que no le queda más que darle un puñal por la espalda cuando este se encuentra desarmado. Los troyanos hacen luto por su héroe. A continuación todos los actores se ponen a tocar tambores y trompetas y la obra con todos los actores tocando tamborines, bombos y surdos. Todo aplauden, todos felices, y los actores dan las gracias al espectador. Salgo del teatro en dirección al metro. Mientras cruzo el puente, voy pensando en toda la obra y súbitamente se me viene a la cabeza una pensamiento que me sigue perturbando: Al final nada se dijo del final de los dos amantes. No terminan juntos, no mueren juntos, tampoco escapan juntos. ¿Habrá sido un gazapo de Shakespeare? ¿O fue intencional y sus razones no las supe comprender? ¿Cómo es posible en una obra así que el amor de estos amantes quede en el aire? Sin embargo, así quedo. El final no ha sido feliz, pero algo está claro: esta sí que es una verdadera tragedia.