Fue como si (casi) hubiera votado por Barack Obama


¡Sí, es verdad! de cierta manera, claro. Todo comenzó este verano en Estados Unidos en medio de una de las campañas presidenciales más importantes de la historia de ese país. Durante mi primer mes en Idaho me toco conocer, lo que se suele llamar, la América profuna, aquella que suele tener una forma de pensar bastante conservadora. Incluso los jóvenes no eran muy abiertos a que se cuestionaran sus creencias. La mayoría de los chicos que conocí son empresarios emergentes o trabajan en el sector mediático o informático. Sus ideologías políticas son, por así decirlo y aunque paresca paradójico, una especie de anarquismo moderado de derechas. Creen en un mercado libre, uno en el cual el gobierno no interviniera de ninguna manera aparte del terreno judicial. Obviamente no les gustaba Obama, su visión del entonces senador era bastante reducida ami parecer. Obama era considerado como un vil Robín Hood socialista que iba a robar su dinero y dárselo a los pobres. Además que les iba a negar su “derecho” de ir armados hasta los dientes. En su mayoría eran republicanos, pero tampoco les convencía McCain ya que a pesar de que habían votado a Bush en el pasado hoy en día lo odiaban a muerte por razones obvias y el senador era visto como una continuación del actual presidente. Por lo tanto se sentían que estaban obligados a votar entre dos "evils". En eso conocí una chica la cual tenía una forma de pensar ligeramente diferente, además cursa los mismos estudios que yo así que teniamos bastantes cosas de que hablar. Y aunque no compartíamos las mismas ideas, fue muy interesante conocer su perspectiva de la política o la religión, entre otras cosas.

Los meses han pasado, estoy de vuelta en casa y hace unos días me metí en el blog de esta chica y vi que tenía una entrada titulada ¿Por qué voté por Barack Obama? Me dio gusto saber que por lo menos alguien de los que conocí en Idaho había ido a votar. Vi que tenía bastantes razones para votar a Obama, algunas de las cuales no eran nada baladís, por ejemplo, estaba hasta las narices de la angustia e ansiendad que le producia el miedo de que sus hermanos podían morir en cualquier momento en una guerra extrajera sin sentido, un asunto el cúal yo no sabía. En eso le escribí y luego, para me sorpresa, me escribio de vuelta contandome que mi perspectiva le había ayudado a abrir su mente en muchas cosas y que de hecho su reciente decisión de votar por Obama fue en parte alentada por una de las conversaciones que tuvimos en verano acerca de política exterior. Así es, estoy muy contento de haber al menos influenciado a alguien para que votara por Barack. No que vaya a servir mucho la verdad, Idaho es un estado altamente conservativo; no era sorpresa que ganará McCain, y debido a cómo funcionan las cosas en el país del tío Sam, los votos del candidato perdedor de un estado no cuentan para nada. De todas maneras, lo importante es que al final ganó Obama. No sé si alcanzará todas las expectativas que la gente tiene de él, probablemente no, al fin y al cabo no es el mesías. Pero lo que sí sé es que Obama ya es un icono. Es probable que se convierta en el John F. Kennedy o el Martin Luther King del siglo veintiuno. Aunque espero, de todo corazón, que no tenga que compartir el mismo final que estos dos grandes hombres.

No hay comentarios:

Publicar un comentario