Jorge, Jery y Lia


¿Acaso no es una dulzura de niña?
La más joven de mis primas; Lía Pilar. Me gustan los niños ya de por sí, pero aparte es familia, así que más la quiero. Al ser familia seguramente mi opinión no será muy objetiva, pero da igual; es súper linda y demasiado inteligente para su edad; habla y razona como una niña de cuatro, canta como jilguerito con apenas dos años. A parte de cazar patos, sus hobbies son robar dulces, y poner carita de corderita cuando sabe que ha hecho algo malo, y evitar así que se enoje cualquiera. La voy a echar mucho de menos, no han pasado más de cuatro horas desde que se fue y ya la extraño. Nos lo pasamos muy bien, había olvidado
lo que era tener un niño pequeño en casa, o mejor dicho, uno que se portara tan bien.

Han sido unas semanas muy especiales, Jorge nos ha venido a ver después de su boda, junto con su familia a la cual yo no conocía en persona. Me encanta tener más familia y no hay duda (y creo que puedo hablar por toda mi familia) que hemos sentido a la Lia y la Jery como parte de la familia desde el primer día, y eso que nos conocíamos de antes (al menos yo). Siempre he tenido esa cosa en mí que nunca he podido conocer mejor a los Oyarzun, con tanta cosa que ha pasado en la familia, y ahora que vivo tan lejos es mucho más difícil. Pero esta vez ha sido una oportunidad de acercarme mucho más a Jorge; me lo pasé muy bien saliendo a tomarme unas copas con el Jorge y la Jery, ya que nunca habíamos tenido la oportunidad de hablar y compartir como lo hemos hecho esta vez, ya que no nos veíamos hace tantos años y yo era mucho más niño en ese entonces. Me dio mucha pena no haber podido estar más tiempo con ellos, me perdí muchas salidas, ya que obligado estaba a quedarme en casa y preparar todos los exámenes que tengo estos día, que por cierto debería estar preparando ahora mismo, pero he decidido darme un pequeño descanso. Creo que no me queda más que decir que los quiero mucho a los tres, y que ha sido un honor tenerlos por aquí y ya tengo con muchas ganas de volver a verlos a fin de año. ¡En especial a la Lia!