Madrid

Aquí estoy otra vez, dando vueltas por las calles de Madrid. Un poco perdido, tengo olvidadas algunas de las calles, y estoy con la sensación que todo está más lejos de lo que solía estar. Estaba seguro que la Puerta del Sol estaba a dos calles del Parque del Retiro, pero supongo que son ideas mías nada más, después de tantos años sin ir es normal no recordar todo. Eso sí, no tuve ningún problema en encontrar FNAC, mi tienda favorita, ahí encuentro todo lo que me gusta comprar: películas, libros y gadgets. Estuve muy poco tiempo, apenas me dio tiempo de ir a los sitios esenciales. Qué decepción me llevé en el Museo del Prado cuando me di cuenta que habían sacado todos los cuadros de Goya, porque estaban preparando una exposición especial que no abriría hasta tres días después que me fuera. Pues nada me tuve que conformar con Saturno, el único cuadro de Goya que quedaba, con las Meninas de Velázquez y con un Carlos I que era mucho más grande de lo que me imaginaba. relampago

De todas maneras no hay duda que Madrid es una de mis ciudades favoritas; tengo muchas ganas de volver a vivir en esta ciudad y sigo barajando la idea de hacerlo en un futuro no muy lejano. Sin duda, Madrid es una de las ciudades más cosmopolitas en las que he vivido. Mucho ha pasado desde que Pío Baroja la tachó de inmóvil, sin curiosidad y sin deseo de cambio a principios del siglo XX. El Madrid del siglo XXI es una ciudad que está llena de vida, con tanta cultura como París e ideal para los negocios, por no mencionar toda la historia que corre en sus venas. Incluso en el metro de Madrid se respira un aire diferente, no solo porque es más sencillo y limpio que la mayoría de los metros en otras grandes ciudades, sino porque se pueden ver por todos lados pequeños fragmentos de novelas o poesías pegados a las puertas de los metros.

Además de Madrid tuve la posibilidad de volver a visitar Torrejón de Ardoz, aunque no me dio tiempo de ir a Alcalá de Henares que es otra de mis ciudades favoritas de la comunidad de Madrid.
En Torrejón me dio tiempo de visitar a mis viejas amigas: Alicia, Cristina, Vanessa etc. Y no me dio tiempo para nada más, me tenía que ir, no sé porque compré los billetes para dos días pudiendo haber estado mucho más. Tengo ganas de volver pronto, no le aconsejo a nadie partir de esta vida sin antes dar una vuelta por esa antigua villa que se convirtió en corte.