Have I forgotten something?

I love this picture. It reminds me the good ol' times when I was traveling across Europe with my buddy, Gabe. The snap was taken exactly a year ago, during our one week voyage across the lands of the Vikings. Emma was so happy to see us that she kept us busy the whole time, knowing how easily-bored we used to be. I shall take the opportunity to thank Emma for all the care and time she took out of her schedule for us. It was such an awesome time in a magical land where hotdogs have smashed potato on it, and kebaps are pizzas and pizzas are kebaps. Looking at this picture, it called my attention the fact that it doesn’t look that I’m as cold as in other pictures I have from Denmark and Sweden. I also look little bit lost and maybe a little concern about something. Perhaps it was the fact that at that point in my life I had so many challenges lying ahead; coming back to my place after many years abroad, and restart my academic studies.

Today, a year later, I wish I could come back and tell myself that everything is going to work out. How easy is to say how easy the task was, after you have accomplished it. However not many are the ones who show boldness before perform a difficult task that has been appointed. Well, it is true that at the end of the day, the only failure is to quit, and I guess fear is not that bad unless it makes you stop from what you are doing. Nevertheless, I know I get nothing by worrying. I’ve always thought that worrying is like a rocking chair; it gives you some entertainment but it doesn't take you anywhere.

!Rutina, rutina, rutina!


Ocho menos cuarto, estoy en la estación de Manacor y el tren no sale hasta y media. Lo que significa que tengo tiempo de sobra para el segundo desayuno de la mañana. Entro a la cafetería, me siento en la tercera mesa del final a la derecha; ya que se encuentra en el ángulo perfecto para hojear el diario y ver las noticias en la tele al mismo tiempo.Cuando la chica de los piercings me trae el café con leche y el croissant ya voy por los deportes. Mientras tanto, miro por la tele por si dan el tiempo para hoy pero aún siguen hablando de terroristas en huelga de hambre.Una vez que he visto el panorama del día, le echo azúcar al café mientras pienso lo que tengo por delante en esta jornada; primero, una hora de tren de Manacor a Palma en la que intentare adelantar con el dossier de lingüística, aunque claro, más de media hora no aguanto leyendo teorías del origen del lenguaje, pero con algo me tendré que entretener encima que no me dio tiempo de bajar música a mi iPod y solo tengo los mismos temas de siempre. El croissant estaba frío(ojala lo hubiera pedido con mantequilla) pero el café estaba mucho mejor que los que sirven en la universidad. Intentaba apuntar en mi agenda mental que no debía olvidar pasar por la biblioteca antes de la clase de literatura hispánica, ya que tenía que consultar unos manuales. En eso me acuerdo de que había que mirarse unas páginas para inglés oral. Así que me hice un lío tratando de organizarme, lo que debía hacer primero, lo que no podía dejar de hacer y lo que no valía la pena hacer por el momento. Luego me olvidé de todo e intente relajarme con mi café que ya estaba tibio y el pedazo de croissant que quedaba, mientras me entretenía mirando los informerciales de la tele.
Esta es la forma que procesa mi cabeza una templada mañana de jueves. Las cosas van bien. Estoy comenzado a cogerle cariño a esa rutina que siempre temí puesto que siempre pensé que desproveería mi existencia de todo sentido; lo cierto es que es todo lo contrario. Supongo que la clave esta en vivir una vida extraordinaria en situaciones ordinarias. Así espero.