Amplector te, Africa!

Ya ha acabo mi aventura africana, pero siento que hay muchas cosas más que me gustaría compartir.Me puse a hacer un repaso de todo lo que pasó.

Por un lad
o mientras leía este blog y mi bitácora que llevé para este viaje, me di cuenta que poseo una muy buena cualidad; la capacidad de siempre mirar el lado positivo de las cosas, incluso cuando no van bien del todo. Al escribir es exactamente lo que hago. Al menos conté la historia de los Garibú, los niños de la calle, sino muchos hubieran pensado que me estaba inventando todo.

Todos hemos escuchado lo mal que están las cosas en el continente negro. Basta con ver la publicidad de cualquier ONG para saber que hay mas de veinticinco millones de personas infectadas con sida, que la mayoría vive con menos de un dólar al día, que el próximo año mas de un millón de niños morirán de malaria, y que muchos países gastan mas dinero pagando sus deudas a los países ricos que en sacar el país adelante.

Pero hay un asunto el cual realmente me llegó al corazón y me atrevo a decir que es un drama incluso mayor que los que escuchamos a diario, bueno más que nada es una de las consecuencias de lo otro. Lo curioso es que nunca escuche a alguien planteárselo. Me refiero a vivir una vida sin esperanza, la falta de un motivo para seguir luchando . Todos necesitamos un estímulo para luchar, para seguir adelante, si es posible un sueño, una causa, una esperanza al fin y al cabo. Pero la falta de esto hace que la gente se hastíe, pierda las ganas de vivir, y se mueran por dentro mucho antes que su corazón palpite por última vez. Desde mi punto de vista, es la mayor tragedia que están viviendo en estos momentos los africanos. Vivir sin razón. La esperanza, muchas personas la perdieron hace varias generaciones y limosnas o medicamentos no pueden hacer nada al respecto.

Podemos organizar muchas campañas de ayuda y recolectar medicamento y dinero, sirve mucho, pero cuando se los demos tenemos que estar preparados para cuando nos pregunten ¿Y para que los queremos seguir viviendo?

Ojalá hubiera podido responderles esas preguntas, si bien nadie me las hizo, bastaba con ver los rostros machacados y tristes de esas personas. No estoy escribiendo para dar una respuesta a todos los males, solamente para narrar el último capítulo de esta historia. Una historia triste. Decirle a una persona para que está en este mundo, no es tan fácil como parece. Ya que a veces ni siquiera nosotros podemos encontrarle el sentido, teniendo tantas oportunidades y capacidades.

Aún así, soy optimista, arriesgándome a que me consideren ingenuo, creo firmemente que este siglo podría ser recordado en la historia por aquel que dejamos la pobreza en la historia.

Y digo podría porque por un lado sé que se puede, sé que tenemos la suficiente capacidad, fuerza e inteligencia para erradicar cualquier mal que se venga encima y no hacerlos volver nunca más. Pero para lograrlo vamos a tener que movernos de nuestros cómodos sofás y decidirnos a hacer algo al respecto. Lo que sea. Al menos darse cuenta que hay un mundo ahí fuera muriendosé.

2 comentarios:

  1. Pablo, eres simplemente especial. Quien sabe si tu sueño se convierta en realidad, quien sabe..., por lo pronto tienes lo mejor: un corazón noble y la fuerza de la verdad. Sigue así que tus pasos son de gran estima al Creador.
    Te amo. Mayi.

    ResponderEliminar
  2. Pablito:
    Personas como tu van a lograr que este, nuestro mundo,sea de verdad un lugar hermoso.
    Gracias por remecer un poco las conciencias dormidas.
    No cambies nunca,sigue fiel a tus ideales.

    un besote.

    ResponderEliminar