Abuelos, tíos y primos

Tres generaciones reunidas nuevamente. Felizmente estoy de vuelta en la casa de mis abuelos en la que tengo tantos recuerdos y anécdotas. Esta casa es el centro de la vida de los Camus. En este lugar pase el 80% de mi tiempo en Chile. La casa esta ubicada en el barrio del tenis de mi cuidad que en su tiempo fue de los barrios más pudientes. Tiene un salón comedor y un corredor que lo conecta con todos los otros cuartos. El jardín tiene la forma de dos rectángulos que se juntan en las esquinas, cubierto de césped, unas baldosas rojas en los costados, muchas plantas y flore en las esquinas y un caqui cerca de la puerta de entrada, aunque nunca me gusto su fruto por encontrarlo muy viscoso. El patio, a pesar de no ser muy grande, posee una parra en un costado muchas flores por las esquinas y un imponente árbol de damascos(albaricoques) que le da sombra por la tarde y lo convierte en un sitio perfecto para la siesta. Somos una familia muy unida. Mis abuelos, tíos y mi padre viven ahí desde los sesenta. E incluso cuando mis tíos (y mi papá) crecieron y formaron sus familias, siguen yendo cada fin de semana a tomar el té y a pasar la tarde. Debido a esto, crecí junto a mis primos como si fueran hermanos. Aunque eso sí, los Camus son muy reacios a aceptar gente que no pertenezca a su clan. Por lo que me contaron, paso mucho tiempo para que la familia aceptara a mi madre y a los otros cuñados. Pero ahora ya son de la familia, y mi abuela se convirtió en una madre más para ellos.

Hoy en día las cosas han cambiado un poco. Mi abuela ya no esta con nosotros. Fue un gran golpe para la familia ya que sin duda era la matriarca. Aunque puedo decir que su espíritu sigue con nosotros. Al decir esto me refiero a que sus principios y valores, ademas de nuestro cariño por ella sigue con nosotros (Me veo en la obligación de explicarlo ya que por la fe cristiano-protestante que en familia se profesa, la mera insinuación de que su espíritu real vaga por los cuartos de la casa podría sonar anatema).

Mi tía, Mayi,se ocupa ahora de la casa y junto a Jimena se encargan de cuidar al tata. Ademas viven mi pequeña prima Rocio y Sebastián con ellos. Esta ha sido la casa donde estuve casi un mes y medio con ellos y con mis padres y mi hermana, sin contar que el resto de la familia venia a vernos religiosamente cada fin de semana. Así que tampoco fue tan diferente como en atañó. Mi abuelo continua preparando el té de la tarde a pesar de su edad, va de compras a la feria, y cada día nos preparaba un poleo-menta después de comer. Además que siempre va a visitar a mi abuela, la mama, va a tomar el té. Mi abuela vive en una casa a unos cuantos kilómetros de donde mi abuelo, junto a mi primo Juan Jose y mi tía la Chini, que la llamamos así por que de pequeña tenia los ojos achinados . La Mayi con sus diseños, la Jime con sus niños, la Chini vendiendo tarjetas, mis otros tíos Edu y Vivi en sus bancos y Juan, bueno él fue el único que cambio de trabajo del periodismo a un banco, pero seguro que seguirá con el diario más adelante. Mi primos, ellos si que han cambiado. Claro todos estos años fuera y a ellos si se les nota la diferencia. Juanjo y Paula camino a la universidad, los otros ya pasando a enseñanza media. La ley de la vida.

Así estuvieron las cosas por casa. La verdad me encanto el haber podido en parte recuperar todos estos años fuera, intercambiar experiencias; además me sentí como si nunca me hubiera ido. No importa que ahora no me encuentre con ellos, lo importante es saber que están ahí y que siempre lo estarán para lo que necesites. Familia que crece unida permanece unida... para siempre.

De vuelta a mis orígenes

Casi media década ha pasado para que el hemisferio austral sea honrado nuevamente con mi presencia. Chile es uno de los mejores países del mundo, será porque nací aquí, porque muchas personas que quiero viven aquí, por que es el lugar donde aprendí a hablar y a razonar. Sí, no estoy siendo parcial con mi juicio pero estoy muy contento de haber nacido aquí y que a pesar de haberme ido tan lejos me sigan recibiendo con los brazos abiertos después de tanto tiempo lejos de aquí.

Me encantaría haber traído más dinero esta ocasión ya que hay muchas cosas que me quedan por hacer y visitar por estos lados. Algún día tengo que ir a La Isla de Pascua y a los glaciares del sur. De todas maneras tengo muy claro lo que me toca hacer por aquí: pasarlo bien con los amigos y la familia y cambiar por unas semanas la neo-dieta mediterránea por los platos criollos, y la sangría y los cubatas por el pisco sour y los copetes, tomar muchas onces con manjar y palta, disfrutar de los choripanes y de asados con sendos pedazos de carne, carretear mucho y en fin, todas esas cosas que no son más que palabros fuera de este pequeño rincón del mundo.

Y por supuesto la navidad. Había olvidado lo mágico de las navidades en mi tierra. Viejitos regordetes de chaqueta roja tocando las campanas y parados en una esquina con 30 grados de calor. Lo mágico es que el pobre señor no se desmaye con esas temperaturas y ese traje de esquimal. ¡Así es mi Chile que extraño tanto!

en la UIB

Tras una larga y monotona temporada veraniega, llena de sol, playas en que era imposible caminar debido a todas las chicas guapas que había en ella y fiestas que se acercaban cada vez más y más al mediodía, he comenzado los estudios en la Universitat de les Illes Balears. Sé que estáis pensando pero cuando digo monótono os juro que lo fue. La vida insalubre aburre a los chicos buenos como yo, que esperan ansiosos el comenzar el trabajo duro y los retos que la vida universitaria nos lleva.

Hasta ahora voy muy bien. Francamente, ha resultado muy diferente a mis expectativas. Estaba preparado a encontrarme con una jungla, un caos de gente en donde los profesores serian crueles y se reirían en tu cara, al más mínimo fallo (y con excepción de una bruja, me equivoque del todo) y en donde la lucha entre compañeros, por ser los mejores, desprestigiándose mutuamente, seria sanguinaria.

He visto muchas Highschool movies, sí, ya lo sé. No obstante si lo piensas bien; vamos, tampoco estoy estudiando políticas o derecho. ¿Que puede pasar con gente que va a estudiar letras puras? Menos mal, por que a estas alturas de mi vida, no me quedan ganas ni ánimos de aguantar a pringaos. Me alegra haber comenzado este año, especialmente ya que en general me han tocado muy buenos compañeros y profesores.

Aunque es normal que en el comienzo todo suele ser una luna de miel. Todo es nuevo y estas descubriendo como funciona la cosa. Por ahora la vida en el campus es muy tranquila, pero no creo que diga lo mismo a fines de enero con mogollón de exámenes esperándome a la vuelta de la esquina. Veremos que pasa.

La peña, muy maja, de todas maneras es el comienzo, a medida que nos vamos conociendo seguro que hay más líos. Que me lo digan a mí, que ya más de algún marrón me he comido. Aunque debo confesar que hasta cierto punto me gusta meterme en problemas. No hay nada mejor en la vida que juntarte con los colegas años después y recordar las gamberradas que hacíais juntos en tu juventud. Mi clase no me desilusionará, dos meses y ya tenemos unas cuantas anécdotas para el día de mañana. Ya tengo algunas pero aún están muy frescas para contarlas. Tal vez más adelante.

Mi cuarto

Cientos de discos carentes de nombre o etiqueta, papeles sueltos con apuntes que no se si son de este año o del instituto, libros de mi hermana combinados con los manuales de lingüística, mi libreta del banco perdida, por no hablar de los cajones de mi escritorio o armario que contienen de todo menos lo que yo estoy buscando en el momento que lo busco. Muchos DVD, discos, libros y artilugios interesantes mezclados con mucha basura que no necesito. Este es mi cuarto, y si ordenarlo es una empresa descomunal no quiero ni pensar lo complicado que será ordenar la vida.

A veces siento que mi cabeza se encuentra en ese mismo estado. Mucho desorden en las ideas o planes que a veces me impide saber con certeza los caminos que he de tomar. Y aunque los caminos se hacen al andar, como decía Machado, hay que tener orden en el cabeza para poder ver bien los caminos. Por otro lado muchos grandes genios solían ser muy desordenados, vestían mal, no les preocupaba su cuarto, ni sus casas, en verdad se preocupaban de muy pocas cosas, aparte de sus oficios.

Ojala fuera un genio, así se me perdonaría el ser desordenado. Mientras no lo sea, me he propuesto ser más ordenado. Sé que parece una de esas promesas como las de “este año dejo el tabaco” pero si comienzo a notar falta de constancia, me propondré ser una persona constante. ¿Por qué será que los buenos hábitos toman tanto tiempo en ser adquiridos? Sin embargo, lo que es difícil de aprender es aún más difícil de olvidar.

Road Trip

Hey all my lovely friends - I came back this afternoon to my place, I checked my email and I saw that many of you were wondering what I've been up to. So I think it's better to write a little about my latest adventures before I go to sleep.
Well, everything started a week ago. Last Monday, I finished my work and I was glad thinking that
I'd have a whole week to chill out before I start University and also a chance to hang out with Gabe one last time because he was planning to leave my place once I started school to going to France or Sweden or Burkina Faso or something like that ( I know, it's funny we live in the same place and I have no idea what exactly is his plan).
However, on Tuesday Miguel Angel, a friend of mine, the one in the picture, came to see us, with just
one thing in his head; Road Trip.He'd been working so hard and he told us he needed good vacations, so he invited Gabe to go with him. Gabe of course say yes, and I don't know how but I ended up going with them. So we started to check on Internet for plane tickets and on Wednesday we flew to Barcelona, then we rent a car and we were on the way. After a few kilometers a question came to my mind; So guys where are we going?
So after three long minutes of meditation we decided to go to the north of Spain; Bilbao, San S
ebastian and maybe Portugal. But We couldn't find any sing on the road with such places, but we found one to Andorra, and we decided to go there. And once again we lost it, but we found France, so we finally decided to go there.
The First city we went was Perpignan, a friend of us, Sara, lives there but we didn't know it. We
were trying to get in contact with her because we knew she lives around there but we didn't know she actually lives in that city. We couldn't get in contact with her with the moment so we stayed for a while and then left. We tried to put in contact with Dan, another friend in France, but he never answers the phone.
So we spend the next two days in Cannes, Ni
ce, Monaco and some random cities in the north of Italy, having a great time.
Friday night we were in Nice and Dan finally called us.We made a rendezvous and on Sat
urday morning we were in a café with him in downtown in the city of Digne.
That afternoon we went to a see some friends of him, doing awesome stuff with their bikes. Gabe and Miguel Angel were almost in heaven watching all this. They even asked for autographs to some of then. In the night we ate one pizza with raquellete and after we went party.
On Sund
ay morning, Sara called too, so since we were about to leave, we started to do the way back and we stopped in Perpignan again to see her. We just stayed with her an afternoon, because we had to give the car back Monday morning. We had a great time anyways, we went to some cafés and we stayed until 3 am just catching up.
And today morning back to Spain. Gabe decided to come bac
k too for a while.
So that's why I haven't written for a while. Tomorrow I start University so I better go sleep. I have a stupid schedule, I have just three days of class but I have to be there a
lot of time every day, plus traveling, tomorrow I have to leave home at 8pm and I'm not gonna be back until 9pm. First day of class, that's going to be fun. Well, good night.

Un Paréntesis...

Parecía que sería una noche muy tranquila. Eran las nueve, de una noche bastante fresca para estar a mitad de agosto. Las fiestas de San Bartolomé habían terminado hace unos días y la clientela comenzaba a bajar. Había unos cuantos turistas en la terraza, dos chicas guapas jugando al ping-pon y una señora, que viene cada día, a tomarse un Xorigue y mirar al vacío. Estaba solo en la barra, aprovechando el tiempo para limpiar las copas y cargar cámaras, así con un poco de suerte estaría en casa entre medianoche y la una. Yo seguía en lo mío ese día, cuando doy vuelta para guardar las copas de vino, veo que Tomeu esta en la barra. Me saluda y me pide una Estrella. No me quedaba así que le di una Cruzcampo. Luego me pregunto por Tony, mi jefe, le dije que volvería en un momento, luego no dijo nada más, se quedo unos cinco minutos en la barra, con los cinco sentidos muy atentos a lo que pasaba a su alrededor, y me dijo; Pablo, dile a Tony que ya volveré.

Como cada verano, me encuentro currando en algún restaurante local de Cala Rajada. Este año creo que escogí “un poco mejor” que el año pasado. La verdad es que nunca me doy el tiempo de buscar un buen trabajo. Cojo lo primero que me sale. Aunque esta vez, excluyendo a mi jefe, que esta un poco tocado, se esta muy bien. Hay buen rollo en general. Tritón Pool se llama y forma parte de un complejo de dos restaurantes y un Hotel. El dueño murió hace algún tiempo y ahora cada uno de los tres hermanos lleva una cosa. Mi jefa Anita y su marido Tony son muy conocidos en el pueblo. A toda persona que pregunto ya los conocen. La mayoría de la gente que viene son clientes del hotel o amigos de ellos.

Y al rato volvió Tony. Como siempre tenia algo por lo que estar de mala leche. Es un personaje muy curioso. Su mayor problema, en mi opinión, es que al parecer el tiempo avanza mucho más rápido para él que para el resto de los mortales y en consecuencia, ve el resto del mundo moviéndose a cámara lenta. A veces no lo culpo por que tenga tan mal genio, con ese don tan indeseable, me imagino lo terrible que le será hacer la cola del supermercado, o ir a pagar las facturas a esas oficinas donde te tienen horas esperando, lo que para él serán siglos de aburrimiento y desesperación, ya que cuando esta quieto, las manos le sudan y el ritmo cardiaco se le acelera bastante.

Como casi cada noche, sin darme cuenta en que momento exacto, pero entre las doce de la noche y las doce y media, paso de ser un restaurante común y corriente al Bar de Moe. Los turistas se van, y solo quedan los numerosos amigos de Tony. Gente del pueblo, algunos trabajadores, pequeños empresarios o grandes empresarios, algunos funcionarios, camareros u obreros de la construcción. Pero todo lo que yo veo son Homers, Lennys, Carls y sobretodo muchos Barneys. En ese momento el trabajo es muy simple. Poner cubatas y reírse con la gente. A veces no hablo mucho y solo escucho, la sabiduría del pueblo es la mejor. Si los políticos se fueran más de copas y escucharan a sus amigos lo que de verdad necesitan, nos representarían mucho mejor, creo. Unos están jugando a los dardos, otros discutiendo no sé que de la antimateria, otros tratando de ligarse a una chica despistada que no sabe como sacarse a esos viejos verdes de encima.

Cuando termine en abril de viajar por el mundo y vivir aventuras por las junglas africanas o los alpes suizos, pensé que ya no tendría nada más interesante que contar con lo cotidiano. Volver a la normalidad es una empresa muy complicada. Enfrentarse al día a día, lograr que haya un sentido en lo que haces, evitando perder la perspectiva y darle dirección a todo, incluso a fregar copas es complicado a veces.

Esto de todas maneras es temporal, dentro de un mes volveré a los libros, los trabajos y las lecturas de grandes obras, donde seguramente echaré de menos estos buenos tiempos en que me levanto a la hora que me da la gana, la playa, la bohemia y la marcha. Supongo que este verano que ya esta terminando, ha sido un paréntesis entre una estación de mi vida que esta terminando y otra que esta comenzando. Me da pena dejar mi antigua vida de explorador, que ha sido una etapa increíble, llena de aventuras, tensión, experiencias muy enriquecedoras donde lo más importante es que aprendí quien soy y adonde quiero ir con mi vida. Pero sé que ya es el tiempo dar un paso más adelante en la carrera de mi vida. En esta nueva estación la viviré la mayor parte del tiempo en la cuidad de Palma la cual me moveré en una cuantas semanas. Escenarios completamente diferentes pero una excelente oportunidad para crecer, y donde básicamente me desarrollare haciendo las dos cosas que más amo hacer en esta vida, leer y escribir.

Nueva cuidad, nueva vida, nueva gente, nuevas metas. ¿Qué cosas me esperaran en Palma de Mallorca? Afortunadamente mi familia ha decidido moverse conmigo así que por un lado me será más fácil. Estoy muy contento de esta nueva oportunidad de vivir con ellos, después de tantos años en los que estuvimos separados. Sé que serán buenos tiempos. También me buscare una novia. Aunque no estoy seguro la verdad, mucha gente me dice de que suelen salir muy caras. Veremos que pasa. Por ahora tengo la cabeza en ayudar a mis padres a buscar un piso para alquilar, que por cierto si alguien sabe de un piso que se alquile en Palma con cuatro habitaciones que me llame. Y lo demás será despedirme de esta bella cuidad. Extrañare los alemanes que llenan los mares con sus flotadores, la pequeñez que uno puede estar en todas partes cuando quiera, la seguridad, el que todos te conozcan por las calles, el lujo de tener un océano como tu jardín. Pero así es la vida; cambio, movimiento, despedidas bienvenidas, crecer, envejecer, nacer, morir, y vivirla por supuesto.

Más viajes

A Gabe lo conocí una tarde de septiembre el segundo día que estuve en Francia. Él había salido de los Estados hace más de dos meses, los que llevaba viajando por Francia Mónaco e Italia. Aún era verano pero él iba vestido como leñador; gorro de lana, pantalones bien anchos, zapatillas de montañista, solo le faltaba la camisa a cuadros. Tenia barba de algunos días lo que le daba un aspecto mucho mayor que sus diecinueve recién cumplidos. Estaba leyendo un libro, no recuerdo cual cuando entre al cuarto con John y Elise y me lo presentaron. Me pareció un chaval majo y abierto pero no estuve con él mucho tiempo, tenia más cosas de que hablar con mis viejos amigos.

Y hace una semana, me tocó separarme del mejor compañero de aventuras que he tenido. Y aunque solo va por tres semanas y luego vuelve por un mes, sé que ya no será lo mismo.

Él seguirá viajando por África y el mundo, haciendo sus negocios, buscando accionistas y contribuyendo a sacar adelante esos países. Tiene ambiciones muy grandes ¿no? un poco idealista que es bueno para un chaval que quiera hacer negocios, y no se vuelve avaro.

Mientras que yo, me quedaré en casa para comenzar estudios en la universidad. Lo que estoy muy contento de hacer, ya que sé que este es mi lugar, pero al terminar una era y comenzar otra es muy normal encontrarte con sentimientos cruzados. Agrado por todo lo nuevo que vas a vivir, pero la nostalgia por todas las cosas que tienes que dejar atrás.

Nuestro último viaje después de Burkina-Faso y antes de venir a Mallorca fue a Suecia y Dinamarca. Lo recordare ya que aunque fue nuestro último viaje me pareció el primero, debido a lo mal que lo organizamos y todos los contratiempos que tuvimos, aunque fue uno de los más especiales y unos de los que mas bien lo pasamos.

Era la quinta semana en Burkina Faso cuando Gabe, me dijo; ¿Que tal si hacemos un pequeño tour por Europa cuando volvamos? Ya falta poco para que volver a casa y me gustaría conocer un poco más Europa y además pasamos a ver a las chicas (Pero no era por verlas a ellas era sólo por viajar, ¡que no!). De tanto insistirme termino por convencerme y compramos billetes para ir a Suecia y a Dinamarca a visitar a Yuki y Emma. No los pensamos dos veces fuimos paginas Web como easyjey.com y ryanair.com a ver las mejores ofertas. Compramos los billetes de avión, pero los dos lumbreras no nos dimos el trabajo de pensar que a los aeropuertos no se va caminando, que hay que comprar billetes de metro o autobús hacer las conexiones etc. Pero pasamos de todo en ese momento, se nos había pegado el relajado estilo de vida africano, dejando a cada día su problema.

El tiempo paso, y un domingo por la mañana, una semana después de volver de Burkina, me desperté en la cama del hotel Formula 1, el que esta en el barrio Saint Ouen de París. Mi cuerpo me estaba cobrando factura por todo lo que comí y bebí la noche anterior. Era doble celebración; San Patricio, y París es el mejor lugar para celebrarlo después de Irlanda, y la despedida de mayoría de las chicas con las que fuimos a África. Cuando por fin logre abrir un ojo, él otro no lo hizo pasadas las diez, vi a toda la peña durmiendo donde los había pillado la noche anterior y aunque sabía que no les iba a gustar, los tuve que despertar a todos, ya que yo y Gabe nos quedaban 3 horas para llegar al aeropuerto, no teníamos reservado ningún autobús, y no sabíamos exactamente donde quedaba el aeropuerto de Beauvais.

Las despedida fue rápida y sin dolor en vista de que todos estaban medio dormidos, unos cuantos au revoir y que Dieu vous bennisee y salimos escopeteados hasta el metro. Preguntamos la forma más rápida para llegar a Beauvais y nos dijeron que solo había un autobús que teníamos que tomar en Porte de Maillot en diez minutos. Y lo conseguimos, afortunadamente estábamos a tres estaciones de distancia.

Y llegamos a la tierra de los Vikingos. En Dinamarca casi nos quedamos en la calle una noche, largas esperas, perdíamos el autobús, nos liábamos con el cambios de monedas, Yuki, nuestra amiga Noruega-Japonesa contenta de vernos y muy molesta por lo mal que habíamos organizado. Pero después de un rato nos perdono y nos hizo un espacio en su pequeño cuarto que apenas había espacio para los tres. Ella está en su primer año de medicina y se notaba como la machacaban a la pobre. Fue bueno para ella que fuéramos la ayudamos a que se despejara un poco la cabeza.

El fin de semana se fue y sin darnos cuentas ya estábamos en Goteborg, Suecia. Con nuestra querida Emma que estaba contentísima de vernos, nos recibió con gran abrazo, y su típica sonrisa con sus bellos dientes de conejo. Afortunadamente, ella no estudia fuera de casa, así que estábamos considerablemente menos estrechos que donde Yuki.

Vivimos unos días muy relajados, nos llevo a conocer toda la cuidad, las islas de los alrededores, a buenos restaurantes, cafés y bares. Probé sushi por primera vez, buenísimo, aunque Gabe no se encariño mucho con lo japonés. Las típicas bolas de carne suecas estaban blanditas y jugosas y luego su hermano nos llevo a comer un Kebab del tamaño de una pizza con queso feta y aliños raros, que para mi y Gabe fue el cielo en la tierra, tres días seguidos comimos en ese lugar.

Buenos tiempos. Y luego a casa. Gabe como no tenia mucha prisa de volver a la suya se vino conmigo. Estuvo un mes y pico, en gran medida descansando, salimos un par de veces a tomar unas copas en la noche mallorquina con mi colega David y hace una semana volvió a California, a ayudar a su tío con la remodelación de su casa. Y me quedo aquí yo solo. Aunque es lo mejor por ahora, ya que estoy preparando selectividad que la daré los primeros días de junio. Llevo estudiando muchas semanas y ahora me ya solo me quedan dos. Aunque confío que me va a ir bien, uno nunca sabe así que estoy estudiando bien duro.La próxima vez escribiré para contaros lo bien que me fue. O la amarga derrota. Lo bueno que esta vez, no tengo miedo a fallar, ya que también es parte de la vida y no más que un pequeño contratiempo antes del triunfo. Bueno chicos y chicas os quiero a todos, me voy a empollar que me falta mucho por leer aún.

Hasta un punto indefinido en el futuro.

Amplector te, Africa!

Ya ha acabo mi aventura africana, pero siento que hay muchas cosas más que me gustaría compartir.Me puse a hacer un repaso de todo lo que pasó.

Por un lad
o mientras leía este blog y mi bitácora que llevé para este viaje, me di cuenta que poseo una muy buena cualidad; la capacidad de siempre mirar el lado positivo de las cosas, incluso cuando no van bien del todo. Al escribir es exactamente lo que hago. Al menos conté la historia de los Garibú, los niños de la calle, sino muchos hubieran pensado que me estaba inventando todo.

Todos hemos escuchado lo mal que están las cosas en el continente negro. Basta con ver la publicidad de cualquier ONG para saber que hay mas de veinticinco millones de personas infectadas con sida, que la mayoría vive con menos de un dólar al día, que el próximo año mas de un millón de niños morirán de malaria, y que muchos países gastan mas dinero pagando sus deudas a los países ricos que en sacar el país adelante.

Pero hay un asunto el cual realmente me llegó al corazón y me atrevo a decir que es un drama incluso mayor que los que escuchamos a diario, bueno más que nada es una de las consecuencias de lo otro. Lo curioso es que nunca escuche a alguien planteárselo. Me refiero a vivir una vida sin esperanza, la falta de un motivo para seguir luchando . Todos necesitamos un estímulo para luchar, para seguir adelante, si es posible un sueño, una causa, una esperanza al fin y al cabo. Pero la falta de esto hace que la gente se hastíe, pierda las ganas de vivir, y se mueran por dentro mucho antes que su corazón palpite por última vez. Desde mi punto de vista, es la mayor tragedia que están viviendo en estos momentos los africanos. Vivir sin razón. La esperanza, muchas personas la perdieron hace varias generaciones y limosnas o medicamentos no pueden hacer nada al respecto.

Podemos organizar muchas campañas de ayuda y recolectar medicamento y dinero, sirve mucho, pero cuando se los demos tenemos que estar preparados para cuando nos pregunten ¿Y para que los queremos seguir viviendo?

Ojalá hubiera podido responderles esas preguntas, si bien nadie me las hizo, bastaba con ver los rostros machacados y tristes de esas personas. No estoy escribiendo para dar una respuesta a todos los males, solamente para narrar el último capítulo de esta historia. Una historia triste. Decirle a una persona para que está en este mundo, no es tan fácil como parece. Ya que a veces ni siquiera nosotros podemos encontrarle el sentido, teniendo tantas oportunidades y capacidades.

Aún así, soy optimista, arriesgándome a que me consideren ingenuo, creo firmemente que este siglo podría ser recordado en la historia por aquel que dejamos la pobreza en la historia.

Y digo podría porque por un lado sé que se puede, sé que tenemos la suficiente capacidad, fuerza e inteligencia para erradicar cualquier mal que se venga encima y no hacerlos volver nunca más. Pero para lograrlo vamos a tener que movernos de nuestros cómodos sofás y decidirnos a hacer algo al respecto. Lo que sea. Al menos darse cuenta que hay un mundo ahí fuera muriendosé.

Estoy vivo! y no fui devorado por leones o jirafas

La verdad que tengo sentimientos encontrados de dejar Burkina Faso. Sí, lo admito, estoy cansadísimo, no aguanto más la comida, el calor, los mosquitos, y el hecho que mandamos a hacer unos trajes típicos el sastre nos dio los pantalones y se fue con el resto de dinero. Pero por otro lado estoy triste de dejar esa tierra.

Luego de pasar por policía me sentí un poco más relajado. Me estaba durmiendo de pie desde que puse el primer pie en el aeropueto de Charles de Gaulle. Era normal, no había dormido en toda la noche. Comí a las 2 de la mañana en el avión, no tenia hambre, pero después de dos meses en los que lo mas parecido a carne que comí fueron huevos, no pude evitarlo. Luego Sara me dio su comida, así que también tuve pescado con cuz-cuz, y si sumamos el vino, queso la ensalada, dolor de tripa toda la noche. Al menos me entretuve con las pelis del avión.

Luego al llegar a la retirada de equipaje lo primero que vez en la entrada es un gran cartel que dice Bienvenue à Paris, y me di cuenta que el listo que lo escribió habrá suspendido español ya que la traducción que tenía era “Bienvenido al París”. Después de eso solo dormí toda la tarde hasta el viernes siguiente.
Mis aventuras en Burkina-Faso terminaron. Estoy un poco decepcionado al no haber podido compartir nada más desde que nos fuimos de la capital, Ouagadogou, a vivir a las pequeñas aldeas perdidas, el acceso a Internet era bastante limitado, en algunos pueblecitos no había ni electricidad.
Pero he vivido cosas que en mi vida pensé que llegaría a experimentar. Vivir en la jungla, ver elefantes salvajes, sentarme en sobre un cocodrilo, bailar danzas tribales, ir a nadar al río ser arrastrado por la corriente, y volver a casa con apenas algunos rasguños y picaduras de mosquitos. Para los que creyeron que no sobreviviría, que me comería una jirafa o un jabalí, volví a Francia en una pieza y sin malaria.
Lo que mas choca al volver a occidente, es darte cuenta todos los lujos que uno tiene aquí, y jamás los consideramos; agua pura electricidad televisión, colchones, comida rápida. Qué gusto me di ayer cuando comí un Kebap con patatas.
Estoy muy contento de estar de vuelta, pero echare de menos, el polvo por todas partes, la gente ruidosa de los mercados, los niños que termine queriendo mucho, y toda la gente que conocí. Fueron tiempos buenos, que seguirán en mi memoria por el resto de mi vida.

Elefantes, camellos y nasaras

Salí de la cama a eso de las nueve y cuarto. Estaba bastante adormecido, esa noche no había dormido muy bien a causa de los gritos de un animal que estaba en la calle, y de las oraciones que hacían en la mezquita esa noche.
Así fue como llegue a desayunar, apenas sintiendo mi propio cuerpo, no muy seguro que aconte
cía a mi alrededor. Los demás ya estaban terminando. Me prepare mi té, con el agua que ya estaba fría, y un pan untado con un queso cremoso muy raro, pero a estas alturas ya no me importaba ni lo que comía.
Mientras disfrutaba mi pan y mi té, sentí que todo el mundo se levantaba de la mesa y salía en dirección al jardín. No le di mucha importancia, requería mucho esfuerzo levantar la cabeza y averiguar lo que pasaba. Con un poco de esfuerzo trate de mirar al hacia el jardín, y aunque tenia el so
l en mi cara, vi a todos sacándose fotos con dos señores en turbante montados en camellos (o a lo mejor eran dromedarios, pero no estaba interesado en contar jorobas) a pesar de que es exótico, me imagine que cuando estuviera de pie ellos ya se habrían ido así que me resigne a continuar con mi desayuno.
Termine de comer y volví a mi cuarto, me lave los dientes con mucha tranquilidad, me puse mis zapatillas, y al segundo escucho la dulce voz de Elise diciendo “on y va”, nos vamos.
Subí al bus, busque un buen sitio y seguí durmiendo.

Después de una pequeña siesta en el bus fue cuando realmente me desperté, y fue cuando me pregunte; ¿y adónde vamos?
Claro, después de unos cuantos kilómetros de camino, no queda muy bien hacer semejante pregunta, así que trate de hacer memoria, porque de hecho, no sabía ni siquiera que día era. Llegamos a un pequeño recinto, y de repente veo una avestruz, y me acorde: el zoo
lógico.
Era un sábado y una de las chicas de mi equipo, Yuki, volvía a su país esa noche y habíamos preparado un día especial para celebrar.

El zoológico estuvo muy bien, era mas pequeño de lo que me imaginaba, y los elefantes que habían eran bebes, pero me lo pase muy bien viendo a una pitón devorando un pollo.
Volvimos a casa para comer. Madame Bobo (nuestra cocinera) nos había preparado unas croquetas fritas de algo muy raro pero me gusto, así que preferí no preguntar que era.


Por la tarde primero fuimos a una pequeña aldea tribal a las afueras de Uagadugu. Yuki se va perder nuestro viaje a la jungla dentro de dos semanas así que la llevamos allí que era lo más parecido a las tribus que hay por la zona.

Así que estuvimos por un par de horas en la aldea, lo primero que hicimos, tout suite, al bajarnos del bus fue visitar al jefe, ya que hay que pedirle permiso a él para visitar su pueblo. Muy majo el señor, debía haber tenido unos trescientos años, apenas se movía dentro de su choza, pero nos dio la bienvenida muy cordialmente, y nos regalo un pollo, que lo comerí
amos al día siguiente.
El resto del tiempo nos dedicamos a visitar un poco a la gente, jugar con los niños, tratar de hablar con ellos, ya que solo hablaban mori, solo una señora entendía un poco de francés y nos ayudo a traducir.
Luego a eso de las cinco y media volvimos a uagadugu a hacer algunas compras al mercado artesanal. La verdad que no me apetecía mucho ir. Hay que tener agallas para aguantar a la multitud que ya de lejos los escuchas gritando “nasara, nasara”,
(gente blanca en su idioma), y en menos de un minutos tenemos una estampida de comerciantes tratando de venderte lo que sea. Al principio, trataba de ser simpáticom les decía merci merci, mais je n’en veux pas pero si eres simpático es peor, así que ya he aprendido a ser un poco más duro ya que de otra forma sería imposible caminar tranquilo por la calle. Lo peor es que la única forma de comprar es regatear. No soy buen comerciante, no me gusta regatear quiero que me digan un precio por algo y ya, pero eso es peor ya que como uno es blanco piensan que todos somos millonarios.A decir verdad, en cierta forma lo somos para ellos, pero de todas maneras los precios que te ponen a veces son diez veces más del precio real. Por suerte mi amigo, Gabe es muy bueno haciendo negocios, y siempre llega a un buen acuerdo.

Antes de ir al Aeropuerto a dejar a nuestra amiga, por la noche fuimos a un restaurante típico burkinabé. Por fin pude comer carne en condiciones con patatas fritas y salsa de champiñones. Y me salio creo que menos de 3 euros.

Y luego claro fueron las despedidas, los discursos, todos muy tristes por que se iba, nos habíamos echo muy buenos amigos, pero no vive tan lejos, estoy planeando ir a visitarla con Gabe.
Luego el aeroupuerto, muchas despedidas, llantos y a casa.
Y ese fue un mi día. A pesar que un poco difícil al principio creo que ya me voy acostumbrando al estilo de vida africano. El calor ya no me molesta tanto, no he tenido problemas hasta el momento con los mosquitos, y nuestra salud va muy bien.

Aún me queda mucho por vivir en esta tierra, La jungla, la prisión, unos cuantos orfanatos, y el próximo sábado estamos invitados a una boda. Mandamos a hacer un traje típico del país para ir en condiciones.

Burkina Faso

Son las cinco de la tarde y las gotas de sudor recorren mi frente y mis mejillas. Sólo llevo una semana aquí, sin embargo tengo la idea de llevar meses. Mi primera impresión no ha sido tan mala. Pensé de que me llevaría un choque cultural mucho más fuerte. Llegamos el Jueves pasado a las 23:00 hora local, a un pequeño aeropuerto lleno de polvo y comerciantes ambulantes. Había una cola enorme para pasar por aduana, estuvimos ahí por tres cuartos de hora, pero al parecer podría haber sido peor, no se nos perdió nada ni nos hicieron abrir ninguna maleta. Por cierto es la primera vez que veo un aeropuerto que se encuentra justo en el centro de la cuidad. Nuestro guía nos esperaba y nos llevo a la casa que habíamos alquilado para todo el grupo. Tengo la impresión que la casa es un lujo para el este país . Agua potable, baños en condiciones, cocina, camas, frigorífico, bienes que no son muy comunes aquí. La primera noche fue un poco difícil, hacía mucho calor y me costó quedarme dormido, me ahogaba un poco con la red con la que teníamos que dormir.
Al día siguiente, me levante muy temprano y fui al baño. Al mirar a la cocina veo a una señora de unos treinta y pico de años preparando algo con azúcar, harina y margarina. La saludé pero no me atreví a preguntarle quién era y por qué estaba ahí. Unos horas después para mi sorpresa me dijeron que con el alquiler venía incluido un guardia de seguridad, una cocinera y una señora de la limpieza. Así que no tenemos que preocuparnos de gran cosa. El precio de la casa en sí no era muy cara, para que más encima viniera el personal incluido.
Los primeros días nos hemos ido poco a poco acostumbrando. Fuimos a visitar los lugares donde vamos a estar trabajando, orfanatos, hospitales, escuelas y también hemos hecho un par de visitas al centro de la cuidad.
Uno de los lugares que más me llamo la atención fue "la maison des enfants". Las familias musulmanas de Burkina Faso cuando el primer hijo cumple seis años lo dejan en un centro para que se conviertan en maestros del Corán. Pero lo único que hace el supuesto líder espiritual es maltratarlos. Por las mañanas los hacen leer el Corán una y otra vez y por las tardes los mandan a la calle para que mendiguen y le traigan dinero a su líder. Por la noche si le llevan menos de 300francos los maltratan y apenas les dan de comer. A estos niños se les conoce como los garibus. En este centro que mencione anteriormente, fundado por un hombre que de pequeño fue uno de estos niños, intenta que por lo menos vengan los pequeños y aunque sea por una parte del día tengan una vida un poco menos dura y algo de comida. Esta financiado por muchas ONG de Europa y les da para alimentar por día a mas de 300 niños, aunque son miles los niños en esta situación solo en la ciudad donde me encuentro.
Me gusto mucho pasar el día con esos niños y por lo menos darles un momento de alegría jugando al futbol, dibujando o cantando con ellos. Esto solo es el comienzo. Ocho semanas me quedan para descubrir y al menos aportar un granito o dos de arena a la vida de estas personas.