julio 01, 2016

Qué excursión fue muy divertido y memorable que estaba siendo un estudiante de escuela secundaria mi último se hizo aún más cerca a unos de otros

Se podrían pasar horas y horas buscando los múltiples significados de esta oración. Segundos y terceros significados. ¿Quién sabe? Tal vez nunca los encontremos. Permanecerán ocultos hasta que algún académico en trescientos años le dé un significado que estará demasiado apegado con su época, pero que todos encontrarán que encaja perfectamente con los acontecimientos que acaecen en este entonces.

Y todo por un estudiante de español intermedio que tenía que escribir sobre su viaje al parque de atracciones.

mayo 23, 2014

#OrtografíaFail

Señoras y señores:
  • Haiga
  • Hasí
  • Hubieron /habían problemas
  • Meces del año
  • Rajuñar
  • Haber que hacemos
  • No ay problema
  • Pudo a ver sido un problema
  • Iva a la esquina
  • Hiba a la derecha
Dejo constancia que todas estas palabras han quedado escritas. 

Por lo tanto, EXISTEN.

Muchas gracias por su atención.

mayo 07, 2014

Fortoten

Una amiga española me llamó preguntándome las indicaciones para llegar a mi casa.

"La linea roja en dirección a Gleenmont. Te bajas en Silver Spring. Llámame cuando estés por Fort Totten para saber cuando ir a buscarte"

Dos de mis amigas gringas que estaban a mi lado escuchando la conversación les hizo gracia la forma en que pronuncie Fort Totten, probablemente como todo hispanohablante lo haría [for'toten] mientras que la pronunciación en inglés me parece que es [fɔɹt  'tɑɾn̩] . No es que no lo sepa pronunciar así, pero es extraño pronunciarlo así cuando hablo en español.

marzo 14, 2013

Siempre

La mayoría de las reglas prescriptivas de los [auto-titulados] expertos del lenguaje no tienen sentido a ningún nivel. Son pedazos de folklore que se originaron por razones excéntricas hace cientos de años y se han perpetuado desde entonces... Las reglas no se atienen ni a la lógica ni a la tradición, y si fueran seguidas forzarían a los escritores a una prosa confusa, torpe, verbosa, ambigua e incomprensible, en la que ciertos pensamientos no son expresables.  
Steven Pinker

Siempre he mirado lo normativo con recelo y desconfianza.

Siempre he sentido como si hubiera una sombra tétrica que lo envuelve. Una en la hay gritos que huelen a control, distinción de clases, centralismo, menosprecio, y hasta racismo.

Siempre he experimentado una catarsis generativa rompiendo las reglas que aprendí de pequeño.

Pero como siempre, la maleza ha vivido con el trigo.

Y los últimos eventos de mi vida me fuerzan a cambiar el ritmo de mi ambigua y adultera relación con el prescriptivismo.

En parte, claro.


octubre 05, 2012

Mi interlengua

Comulgar viene del latín communicare. En español, usamos comunicar porque algún erudito renacentista se dio cuenta que lo estábamos usando "mal". Comenzamos a usar comunicar con el significado de "hacer a otro partícipe de lo que uno tiene", dejando comulgar solo con un significado religioso.

Es difícil comunicarse. ¡Es muy difícil! Especialmente cuando no tienes los herramientas para hacer la comunicación. Me llamo Paul y tengo diez y ocho anos, perdón años, y soy estudiante. Yo me gusta juego al tenis. Creo en inglés, pero en la futuro yo quiero creer en español. Pero no me importa, porque quiero aprender mucho español. Tengo muchas clases, la filosofía, la computación y la biología. Mi clase favorita es la de español. El profesor es muy bueno. Yo quiero ser un hombre de negocios. Los fines de semanas juego al tenis y salgo a fiestas con mi amigos.  Ahora hago muchos mistakes, I mean, error en español pero no importa, porque yo quiero aprender mucho y hablar como en Madrid.  

Poco a poco vamos aprendiendo a comulgar con los demás.

junio 19, 2012

Las lenguas de Mallorca

(Esta entrada fue originalmente publicada en el blog de los filologos)

Me gustan los veranos en Mallorca. Hoy he salido con mi portátil a una terraza de Cala Ratjada. Siempre busco una frente al mar, para así quedarme mirando las aguas por horas. En esta época, evito las playas. Solo cuando es invierno, me siento a observar las olas ahí, cuando la arena ya está desinfectada de guiris color gamba.

No obstante, debo confesar que lo que más amo de esta isla es su heterogénea realidad lingüística. Sin ir más lejos, el café que bebo en este momento me habla en alemán. En esta lengua, también habla la tarta que he pedido hace un momento. Kaffee und kuchen les grito cuando los veo pasear por el paseo marítimo. Son muy amables y educados, aunque un poco repetitivos. El tema de conversación siempre es lo bello que es Mallorca en época estival. No siempre les entiendo. En general, muevo la cabeza y digo ja, ja, genau.

Pero esto no solo pasa en mi pueblo. Cuando salgo por Cala Millor, los cocktails y las cervezas me hablan en inglés. Comentan que no quieren volver a su frío país, para luego pasar a discutir de fútbol. En Can Picafort, los helados se quejan de la recesión en italiano mientras que en Font de sa Cala, las cenas cuentan chistes en francés. También es curioso que las playas de esta isla sean tan presumidas. Quieren pasar por multilingües, pero con suerte saben cinco palabras en inglés y dos en alemán. Lo sé porque siempre las playas piden a los turistas que no dejen basura tirada, y está claro que nadie las entiende.

Las rocas y la sierra hablan latín. Intentan compartir su conocimiento ancestral pero no muchos comprenden. A veces cuando presto atención, entiendo la idea principal de lo que hablan. Mas al que realmente nunca puedo entender es al mar. Estoy seguro que habla fenopúnico. Pienso que intenta, con su canto, alertarnos de los peligros que ocasiona la insensatez humana. Pero los edificios y chalets de la costa, que solo hablan castellano, nunca entienden nada. Yo tampoco entiendo al mar, sin embargo, sé que sus palabras son sabías. Palabras necias jamás producirían cantos tan hermosos como los del Mediterráneo.

También hay otra lengua que no puedo pasar por alto. Es el lenguaje de las pequeñas barcas, o llauts, que salen cada mañana a la alborada. Es el lenguaje de los peces y de las redes que los pescan. Es el lenguaje también, del puerto, y de los faros que alumbran la mar. Siempre que voy a verlos, aquellas barcas y aquellas redes me saludan con un Uep!, con un va be?, o con un Bon dia!. De tantos nombres que tiene este idioma, ya ni los que lo hablan se ponen de acuerdo en cómo se llama. Aún así, nunca se olvidan. Reyes y señores han venido y se han marchado, pero ellos nunca han olvidado quiénes son. A pesar de ser una lengua romana, ni los hoteles, ni los grades almacenes imperiales parecen entenderla. Pero siempre ellos estarán determinados a seguir siendo quienes son. Es raro que los peces hablen la misma lengua que esas redes que les quitan la vida. Pero no es tan extraño si nos ponemos a pensar, ya que, aunque peces y redes tengan ideas diferentes, saben que es importante cuidar el patrimonio común.