enero 23, 2012

Coffee guy

Hace unas semanas, mi hermana me hizo este dibujo en la jarra en la que llevo el café cada mañana a la universidad.




Lindo, ¿no? Me gustó tanto que hoy mientras lavaba mi jarra, pensé, esto se vería muy bien en mi blog. Así que me puse un rato a jugar con el photoshop, y conseguí extraer la foto.
Siento como que fuera el ícono de mi mismo, alegre y tranquilo, tomando café, mis gafas cuadradas y el pelo desordenado. A lo mejor mi hermana se acordó de mí recién levantado. En fin, no sé por qué, pero me gusta mucho.  Ahora esta aquí, en el fondo de mi blog, para que pase a la posteridad.




diciembre 18, 2011

Chile, una vez más

 “Creo en Camila, y Michelle todopoderosa”, leí en algún periódico de derecha de la capital. Estuve en Santiago cuando los guanacos se habían cansado de escupir a los pingüinos, y esos verdes uniformados ya dejaban ver. Era la calma después de la tempestad.

“Esa chiquilla es un títere del partido comunista” escuché decir a una señora que vivía de la Plaza Italia para arriba (que es donde en Santiago suelen vivir las clases acomodadas). Hace unos meses no sabía ni quién era ella. Pero cuando la vi con micrófono en mano, marchando en primera línea, denunciando la opresión, con cabellos sueltos y un pirsin en la nariz, me dije: he aquí señoras y señores, mi nuevo amor platónico. Tampoco soy un experto en el tema. Es probable que ella y los demás estudiante hayan cometido errores, ¿quién no?. Pero recuerdo lo que me dijo mi primo: “estés de acuerdo o no con la forma de actuar, es bueno saber que habrá niñas que en el futuro aspiren a ser como Camila Vallejo en lugar de aspirar a ser como Paris Hilton.”

“No sería justo que los pobres financiaran con sus impuestos la educación de los sectores de mayores recursos.”, dicen los líderes chilenos cuando los estudiantes pide educación gratuita. Pero digo yo, ¿acaso es más justo que los ricos se lucren con los intereses que les roban a los pobres para así poder costear una educación que encima suele ser de pésima calidad?

Por eso necesitamos gente como Camila.Espero que sigan brotando más paladines y paladinas que luchen contra los que no se quieren bajar de sus nubes de poder. Por eso, ella y todos los que estuvieron ahí en primera línea este año, se han ganado mi respeto.

Y por eso hoy la saludo.




diciembre 12, 2011

Semántica

Mañana es el último día de este semestre (bueno para mí). Me queda por escribir un artículo de semántica. En España nunca estudié semántica o pragmática. Sí vimos lo que era la sinonimia y cosas así, pero eso no tiene nada que ver. Aquí en Estados Unidos es diferente. La semántica desarrolla una serie de problemas lógicos de significación, estudia la relación entre el signo lingüístico y la realidad. Eso complica las cosas ya que incluye el estudio de la lógica matemática, que es muy interesante, aunque no creo que mi futura investigación continué por esta rama. Les doy un ejemplo de lo que he estado haciendo. En líneas básicas, la semántica y pragmática se estudia el truth value (valor verdadero) de diferentes oraciones. Por ejemplo la frase en inglés John is outside es verdadera en un mundo (sí, porque en semántica trabajamos con muchos mundos) aplicamos la siguiente fórmula:


  •  [[ O(j) ]]M,w = 1 iff John is outside in w.


 Que en cristiano significa, John está afuera es verdadero en un mundo si y solo si John está afuera en cierto mundo. Ya sé lo que piensan. Parece un poco sinsentido, lo que pasa es que se necesita una nomenclatura así para luego explicar segmentos más complejos. La semántica tiene mucho sentido (un aplauso por el chiste malo).

Un ejemplo más practico lo encontramos en mi último artículo. Lo estoy escribiendo acerca de la semántica de dos formas verbales del español, el pretérito y el imperfecto. ¿Saben la diferencia? Ciertamente todo hispanohablante sabe cuando debe usar comí o cuando debe usar comía, pero lo cierto es que no muchos saben el porqué. Y ya se imaginan un extranjero aprendiendo español, el inglés por ejemplo solo tiene una forma para estas dos.

La solución la encontramos en la semántica. Miren por ejemplo esta frase que encontré en twitter.


  • No quiero seguir terminando. Quiero TERMINAR.


Aunque ninguno de los verbos esta en pasado me sirve para explicar el valor semántico que estoy buscando. La primera forma que vemos del verbo ‘terminar’ es una forma del progresivo. Podemos retroceder una hora en el tiempo y el hablante todavía puede estar terminando, y si avanzamos una hora en el tiempo lo mismo. En cambio cuando dices quiero terminar, te estás refiriendo a un punto específico en el tiempo. Vas una hora antes de ese punto, y no has terminado, vas un segundo antes, y tampoco.

Ese es la diferencia que tienen el imperfecto y el pretérito. El valor de cantaba es verdad si y solo si, es verdad para cualquier intervalo del tiempo en que cantabas, mientras que cantó señala un evento como un todo y no puede ser subdividido.

Es lo que se conoce como el aspecto del verbo. Esto sí recuerdo haberlo visto brevemente el primer año de mi carrera.  Y claro, el problema que estoy buscando es mucho más complicado ya que hay un aspecto gramatical y uno léxico y al parecer no hay una correlación exacta entre estos, y el imperfecto a veces tiene un aspecto léxico similar al pretérito y el aktionsart puede ser télico o atélico...

Bueno es mucho por hoy, y no creo que ya nadie siga leyendo esto. Y no me quiero detener a explicar estas cosas porque tengo que guardar las pocas neuronas que me quedan para mañana.

Buenas noches. Mañana se acaba el primer semestre. La próxima vez que escriba por aquí estaré de vacaciones en Chile.

noviembre 20, 2011

Nueva York

Nueva York. Esa ciudad que llevo escuchando desde antes de aprender lo que Finalmente he estado allí. Central Park, 5th Avenue, Wall Street, Rockefeller Plaza, Ground Zero, son lugares tan familiares para los que ven las películas de Woody Allen, como para los que ven las trillones de comedias románticas que existen en esta metrópoli.

 Recuerdo que cuando niño vi la película del pequeño ratón Fievel, que va junto a su familia de Europa a Nueva York, con la esperanza de una vida mejor sin gatos. Creo que estaba en lo cierto, ya que no vi gatos y creo haberme encontrado con un descendiente de aquel ratón, pasando entre mis piernas en el metro neoyorkino. Es que el metro o Subway de Nueva York es como las catacumbas de la Roma Imperial.

  Sin duda, Nueva York es la nueva Roma. Ahí yacen su largos coliseos de hormigón, con una concentración de poder económico y político superior a cualquier otra urbe actual o pasada.

  Nueva York me confunde. Nueva York tan bien me agobia. Esas torres que intentan llegar a Dios me daban la sensación de asfixia. Pero por sobre todo, fueron las gigantescas pantallas de Times Square las que me dieron la sensación de desconcierto. Capitalismo desenfrenado buscaba mi atención en trescientos sesenta grados. Era de día, a las once y media de la noche.

  Nueva York. No hallo la hora de volver a tus calles infestadas de muchedumbre above the ground y tus metros infestados de roedores below the ground.

 

octubre 23, 2011

Esperando el D6 en no sé donde

DC Rider. Es el nuevo app que me bajé para ver los horarios de buses y metro. Es domingo, son las 11 de la mañana y estoy en la parada esperando el bus que según mi smartphone llegará en cinco minutos.

No esperen, son las una de la tarde.

¡Tan tarde! No puedo creer. Es que ayer me fui de fiesta con la gente de la universidad y de vuelta me quedé a dormir donde unos amigos. Anoche trasnoché, y ahora me siento raro, así como que tienes sueño, pero no quieres dormir.  

No tengo idea dónde estoy, solo sé que el D6 me deja en Dupont Circle.

Es que vivo lejos, y no importa donde viva siempre vivo lejos. 

Escribo desde mi Smartphone con el nuevo app de blogger que me bajé. Vaya mierda… me tomó cinco minutos escribir lo que llevo hasta ahora. Ya perdí la costumbre desde que compré mi portátil anoréxico con el que ando por todas partes. Odio que para poner un miserable acento se tarde la vida. 

Bueno ya llega mi bus (con diez minutos de retraso). Me aburrí, mejor juego a los pajaritos enojados. 






Son las una y cuarenta minutos y sigo en el bus. Me cansé de explotar pájaros, al final se vuelve muy repetitivo. 

¿BTW Dónde estamos? Pensé que estábamos al lado de Dupont pero no tengo idea. ¿Habré tomado el bus bien? A lo mejor voy camino a Ohio y ni me he enterado. 

Hay un cartel en español y en inglés en frente mío, dicen que ahora se puede cargar la tarjeta del metro desde Internet: “agrega valor a tu tarjeta” es otro ejemplo del Spanglish que se escucha o lee tan a menudo por estos lados.

Por fin sé donde estoy. Estoy al lado de Georgetown. ¿Recién aquí? Esto significa quince minutos más para Dupont. ¿Por qué?...  ¡Quiero mi casa!

Pero no, sigo viajando. Seguiré por toda la eternidad. Ya que cuando más quieres llegar, más largo se hace el trajecto. Especialmente ahora que vivo en ciudad grande, siempre es mejor disfrutar el viaje, pero hoy no es el día. Mejor me pongo a jugar a ser ninja partiendo frutas. 

septiembre 27, 2011

Más Washington





No puedo dormir así que aprovecho el tiempo para actualizar este blog. Supongo que debería contarles en una prosa bien cuidada y detallada mis impresiones de lo que vivo y hago en la capital estadounidense estos días. Pero a las tres de la mañana dudo que pueda decir algo coherente. Así que aquí va una lista con  trivialidades de mis andanzas:



  1.  El recorrido del autobús que tomo cada mañana es justo donde se encuentran todas las embajadas: cada mañana me subo al lado de Portugal y voy pasando por China, Corea, Turquía, Irlanda, Togo, Eslovenia, España, y muchas otras más.
  2. La semana pasada me fui a sentar en la escalera de Georgetown en la que el cura del Exorcista se lanzó para matar al demonio que poseía a la niña. Pero no sentí ningún espíritu maligno merodeando.
  3. Georgetown es una universidad jesuita. Ha sido la primera vez que he visto jesuitas con todo el hábito. 
  4. En mi clase de sintaxis, hay un chico que va todos los días vestido de pirata. 
  5. Vivo en Silver Spring que es una ciudad que se encuentra justo en el borde del Distrito de Columbia, pero pertenece al estado de Maryland. Aquí se encuentra la sede del canal Discovery Channel, y tienen un Tiranosaurio en la entrada de uno de sus edificios. 
  6. Todos los días cuando vuelvo a casa, me encuentro con que mi casilla de correo esta llena de correo basura, ¡y no estoy hablando de mi email! 
  7. Echo de menos el café bien preparado. Aquí venden un café asqueroso pasado por agua.
  8. Las calles en Washington DC son números para las calles horizontales y letras para las verticales. Al principio pensé que eran poco creativos, pero luego me di cuenta que es muy útil, si estás en la calle 5 sabes que te faltan dos calles para llegar a la siete (a menos que te equivoques de dirección y vayas a la cuatro).
  9. Aún no conozco casi ningún punto de interés de Washington DC. No he visto el monumento a Lincoln o a Jefferson, y el monumento a Washington y el Capitolio apenas los he visto de lejos.
  10. Los museos aquí son gratis. Estuve en el Smithsonian donde había una exposición de los mineros chilenos con la cápsula. 
 Ya está bien por hoy. Ahí ya saben un poco de mi vida por este lado del mundo. Buenas noches and have a good day.



septiembre 15, 2011

View/Update Biographical Information



Ethnicity: 
 
Race: American Indian or Alaska Native   Asian    Black or African American    Native hawaiian or Other Pacific islander   White   


Este formulario te lo encuentras en todos lados en los Estados Unidos, desde cuando hice mi primera postulación a la universidad, hasta recientemente cuando fui a obtener mi número de seguridad social. Al parecer son preguntas que se utilizan en estadísticas y uno es libre de dejarlas en blanco.

Como a la mayoría de personas que son nuevas de este país, estas preguntas son, al menos, curiosas. Y sinceramente estoy perdido, ya que mis propias conclusiones me obligan a dejarlo todo en blanco.

En primer lugar, tengo claro que no soy latino. No visto toga, no soy gladiador, ni nací en la Roma Imperial. A su vez, no soy Hispano, ya que tampoco nací en la península ibérica cuando esta era provincia de tal imperio.

 Tampoco estoy seguro de mi raza. Bueno sé que no soy nativo de Alaska o asiático o hawaiano. Y mucho menos soy blanco como la leche que le puse a mis cereales esta mañana.

 Ahora que lo pienso, lo más preciso sería poner que soy Afroamericano, ya que nací en el continente americano y se cree que los primeros seres humanos aparecieron en África. Sería confuso para algunos pero sería lo más exacto.

Mejor lo dejo en blanco y ya está.